Por ley, los medicamentos podrán ser vendidos sólo en farmacias

Con el voto unánime de todos los senadores (en ese momento había 51 legisladores), la Cámara alta convirtió en ley el proyecto que prohíbe la comercialización de medicamentos -incluso los de venta libre- en otro lugar que no sean farmacias autorizadas.
De este modo el Estado nacional se pone en línea con la legislación de algunas provincias, como Buenos Aires y Santa Fe, que ya han prohibido en sus respectivos distritos la venta de medicamentos en kioscos o supermercados. Por esa anomalía, comerciantes y mayoristas adquirían en forma libre medicamentos en la Ciudad de Buenos Aires y lo distribuían en distintos puntos del país donde ya se aplicaban normas que limitaban los puntos de venta.

La ley tuvo un trámite farragoso, circunstancia que provocó que, entre otros, Mario Castelli -de la Confederación Farmaceútica Argentina- afirmara que "hay evidencias de que a algunos laboratorios internacionales les interesa que se mantenga la venta libre de medicamentos, que rige desde la época de Cavallo".

Las presiones de laboratorios internacionales también fueron mencionadas en su intervención en el recinto por el senador radical chaqueño Roy Nikish: "sería interesante preguntarles si en su países de origen se venden los medicamentos fuera de las farmacias. Al contrario hay controles y son muy rigurosos", afirmó.

El texto de la norma señala que "la venta y el despacho fuera de estos establecimientos (farmacias) se considera ejercicio ilegal de la farmacia y, sin perjuicio de las sanciones establecidas por la ley, los que la efectúen podrán ser denunciados por infracción al Código Penal".

En 1991, Domingo Cavallo -entonces ministro de Economía- dispuso la desregulación en la comercialización de medicamentos. Desde entonces es habitual el expendio y la compra de analgésicos, antiácidos y antifebriles fuera de las farmacias. En estos momentos se adquieren por Internet y se reciben por servicio a domicilio.

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