MEDIANTE UNA CARTA FERRARI DA A ENTEDER QUE SE IRA DE BRAGADO.

En el dia de ayer el Lic Luis Ferrari (Jefe de Compras Municipal) entrego una carta a los medios señalando los hechos violentos que lo tuvieron como protagonista dias pasados cuando fue secuestrado, golpeado y amenzado por desconocidos:
Ciudad de Bragado, 27 de mayo de 2009

Carta abierta a la comunidad bragadense

"Luis Ferrari… un desconocido en Bragado"

"Este fue el título de una página de internet con el cual se hacía mención a mi llegada a la ciudad de Bragado, allá por el mes de enero… Hoy, esa idea de "desconocido" se ha visto modificada ante los hechos ya conocidos por toda la comunidad bragadense.

En primer lugar, quiero agradecer al personal del Hospital San Luis de esta ciudad, que tan gentilmente me ha atendido, demostrando calidad humana y profesional.

En segundo lugar, agradecer a todas aquellas personas que manifestaron su preocupación por la integridad de mi persona, brindándome su apoyo incondicional.

La elección de este medio de comunicación para dar a conocer mis apreciaciones sobre el lamentable e inesperado acto en el que me involucraron, se debe a que aún en mi rostro se evidencian rastros de la violencia a la que fui sometido el viernes pasado, y ello, no representa un trofeo para nadie y por lo tanto, considero inapropiado e innecesario exhibirme en estas condiciones.

Y es con motivo que a partir de las expresiones que algunas personas comenzaron a manifestar en los medios, y entendiendo que las mismas carecen de toda validez y tienen una intencionalidad maliciosa manifiesta, es que me permito, hacer las siguientes afirmaciones:

1. Con respecto al hecho en sí, dejo en claro que fue una amenaza a mi persona, recibida tras la golpiza donde "me ordenaron" que "por no ser de Bragado debía abandonar la ciudad en un plazo no mayor de treinta días y que de no hacerlo me matarían".

2. El ofrecimiento de venir a trabajar a la ciudad de Bragado para desempeñarme en un cargo ejecutivo, resultó ser con el correr de los días, para mi y mi familia, la oportunidad de trasladarnos a un lugar que creíamos y creemos que es apropiado para trabajar y criar a nuestros hijos, lejos de la inseguridad y del vértigo de las grandes urbes. Es por ello que lamentamos, que permanentemente se esté manifestando como un problema para los oriundos del lugar, que tanto yo como mi familia que venimos de otro distrito, hayamos elegido Bragado para vivir.

3. En el orden laboral, la manifestación recurrente de que "soy un funcionario que administro cuantiosos recursos", da la imagen de ser una persona sentada en un sillón junto a un cofre de monedas de oro administrándolo arbitrariamente. Nada más alejado de la realidad, de la que pueden dar testimonio todas y cada una de las personas que conmigo compartían el trabajo cotidiano. Para quienes aún no lo saben, el Municipio como organismo oficial desarrolla un sistema administrativo conocido como RAFAM que involucra a distintos departamentos en la ejecución de las compras con lo que se garantiza el control de las mismas. Además, la imagen del "administrador rico y arbitrario" se contradice con mi visita personal a algunos proveedores locales a los que le solicité que no dejaran de entregar mercadería por atraso en los pagos.

Siempre se ha priorizado la compra local por expresa orden del Sr. Intendente, y las contadas veces que se cambió algún proveedor por otro, ha sido porque se negaban a vendernos o porque sus precios excedían los del mercado.

Finalmente, lamento desconocer la verdadera causa que motivó semejante manifestación de violencia cuyo análisis excede a cualquier marco de racionalidad. Es evidente, que he sido utilizado como "objeto portador de un mensaje siniestro" cuyo remitente y destinatario desconozco.

Por el momento solo me queda tomar un descanso por indicación médica, y seguramente, en la intimidad de mi hogar junto a mi esposa e hijas, y la compañía de nuestra pequeña nieta, resolveremos cómo continuar. Lamento profundamente, y aún más que el daño físico y psicológico que pudiese acarrearme, es que destruyeron un proyecto de vida familiar que estaba relacionado a mi permanencia en esta ciudad, que pretendía serlo por el resto de mi vida.

De aquí en adelante, me acompañará el profundo deseo de que el autor intelectual del hecho sea develado, por mi propio bien, el de mi familia y el de toda la comunidad bragadense.

Luis Ferrari

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