McCain lanza su última gran ofensiva

El candidato republicano compartió un masivo acto en Ohio con Schwarzenegger; busca remontar la ventaja de Obama
COLUMBUS, Ohio.? Cuando faltan tres días para las elecciones presidenciales, el candidato republicano John McCain lanzó ayer una dura ofensiva en el decisivo estado de Ohio, donde realizó un multitudinario acto junto al gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, en uno de los últimos intentos por cambiar la tendencia que muestra a su rival, el demócrata Barack Obama, como el gran favorito para alzarse con la Casa Blanca.

Ohio se ha convertido en uno de los campos de batalla decisivos para las elecciones del martes, junto con Florida, Virginia y Carolina del Norte, estados que votaron por George W. Bush en 2004. Una derrota en esas regiones acabaría con las posibilidades del candidato republicano. La ventaja de Obama en Ohio es de 8 puntos, con un porcentaje equivalente de indecisos.

"El entusiasmo y el impulso que siento aquí nos llevará a la victoria", afirmó McCain en Ohio, estado que ha sido también crucial para el triunfo republicano en las elecciones presidenciales de 2000.

Ante los resultados adversos de las últimas encuestas, el candidato republicano ha endurecido su discurso y simplificado su mensaje en los actos electorales: las relaciones de Obama con activistas de extrema izquierda, su presunta intención de aumentar los impuestos y la falta de experiencia necesaria son el eje central de sus ataques.

"Vamos a dar pelea en el tema de la economía", dijo McCain. "Las políticas económicas del senador Obama vienen de la ultraizquierda en el espectro político estadounidense y las nuestras vienen del centro??, añadió, para rematar: "El quiere aumentarle los impuestos a la gente".

Sin embargo, a lo largo de su campaña, Obama, que ayer hizo campaña en Iowa, reiteró que si gana la presidencia no habrá aumento de impuestos para el 95% de la población y tampoco reducciones de impuestos para la clase media.

Ayuda de Giuliani

Decidido a ganar Ohio, McCain contó también con la ayuda del ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, quien también hizo campaña por los republicanos en este estado.

La compañera de fórmula de McCain, la candidata a la vicepresidencia y gobernadora de Alaska, Sarah Palin, realizaba en tanto su campaña en Pensilvania para intentar ayudar a McCain a ganar un estado que ha votado demócrata en las últimas cuatro elecciones.

En el marco de esta última ofensiva a gran escala, McCain se presentará hoy en el programa cómico Saturday Night Live, del canal NBC. El candidato republicano se ha presentado en otras dos oportunidades en este programa de sátira política: en 2002 fue anfitrión del show y volvió a aparecer en mayo de este año, cuando acababa de ganar la candidatura republicana.

Este sería uno de los últimos intentos de McCain de revertir las encuestas, que por ahora le son desfavorables. El sondeo cotidiano del diario The Washington Post y el canal ABC le daba ayer hasta 8 puntos de ventaja al demócrata (52% contra 44%). La encuesta de Reuters/C-SPAN/Zogby mostraba ayer a Obama con un 50% de apoyo, contra el 43% de McCain, con un porcentaje de error del 2,9%

En tanto, el último sondeo realizado por el diario The New York Times daba una ventaja del 52% a Obama contra 39% para McCain. Esta última encuesta reflejaba el efecto negativo provocado por Palin: el porcentaje de personas que piensa que ella no está preparada para ser vicepresidente subió del 50% al 59% en el último mes y le habría restado un importante caudal de votos a la fórmula republicana.

Sin embargo, McCain afirmó que está acostumbrado a perder en las encuestas y que ya ha superado márgenes adversos en el pasado. "Los expertos nos han descartado, tal como lo han hecho muchas veces en el pasado", destacó. "Tenemos unos cuantos puntos de desventaja, pero los superaremos", agregó. "Confío en nuestra victoria [...]. He participado en un gran número de campañas electorales, y el entusiasmo es extremadamente importante, más que en cualquier otra campaña en la que haya participado", declaró.

Así, el candidato republicano piensa conquistar a los electores indecisos que, según una encuesta encargada por la agencia de noticias Associated Press y Yahoo, representarían un 14% del electorado, un porcentaje capaz de dar vuelta cualquier elección.

Campaña en televisión

En este contexto, los republicanos cuentan con lanzar una agresiva campaña televisiva este fin de semana para intentar remontar la ventaja mediática de Obama. Y aunque el candidato demócrata ha contado con mucho más dinero a lo largo de la campaña (un récord de 640 millones de dólares, 400 millones más que McCain), el equipo republicano tiene planeado gastar 10 millones más que sus rivales en anuncios televisados en esta recta final.

Los anuncios recuerdan que Obama elogió iniciativas legislativas de McCain en el Senado, o critican las promesas que hizo en su espectacular anuncio de 30 minutos del pasado miércoles, que tuvo gran audiencia nacional.

Mientras, la campaña de Obama se dispone a difundir intensamente mensajes en el propio estado de McCain, Arizona, explicó ayer a la prensa el director de campaña, David Plouffe.

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