Maza y Urquía, los primeros candidatos "testimoniales"

En la etapa del gobierno de Néstor Kirchner hubo dos candidaturas "testimoniales" que, con dispar suerte en las urnas, terminaron enemistados con el kirchnerismo: son los casos del ex gobernador de La Rioja Angel Maza -quien en 2005 se postuló a senador y ganó, aunque todos sabían que no asumiría- y del cordobés Roberto Urquía, que en 2007 fue electo a diputado pero prefirió quedarse como senador.
Urquía terminó siendo, nueve meses después de aquella elección que lo consagró, uno de los verdugos del kirchnerismo: estuvo entre los ocho senadores del PJ que votaron en contra de la resolución 125 y por cuyo desempate se catapultó a la fama el vicepresidente Julio Cobos. Pero en octubre de 2007 (tras la polémica votación a gobernador del 2 de septiembre), Luis Juez no presentó candidatos y Urquía encabezó la lista de diputados del PJ cordobés, que llevaba a Cristina Kirchner como presidenta.

En esos días, Cristina solía alabar a Urquía -propietario de Aceitera General Deheza y de una concesión ferroviaria-, a quien presentaba como "empresario modelo" en sus discursos en el Senado. Con su apoyo logró que se presentara como candidato a diputado nacional, pese a que le quedaban dos años de mandato como senador.

Salió segundo (en Córdoba ganó Roberto Lavagna) y el PJ logró meter a los dos primeros de la lista. Pero Urquía avisó que se quedaba en el Senado, y entró la tercera de la nómina, Nora Bedano

El otro caso es Angel Maza, quien en 2005, siendo gobernador, se postuló de modo "testimonial" para una senaduría y la ganó. Es un calco de la actual estrategia kirchnerista, de poner a gobernadores e intendentes a la cabeza de las listas de legisladores "virtuales".

Fue el 24 de octubre de 2005, cuando resultó electo senador nacional por La Rioja pero nunca asumió -tal como se preanunciaba-, y en su lugar continuó su hermana, la actual senadora Ada Maza que era suplente en esa lista. En los meses previos, el ex presidente Carlos Menem había lanzado su candidatura y ello hizo replantear la estrategia kirchnerista que en ese momento encarnaba Maza. Y así fue como, sin renunciar y sin pedir licencia, el gobernador le ganó a Menem por 47 puntos sobre 41,5.

"Creo que el triunfador de esta elección es el presidente Néstor Kirchner -dijo Maza-. Es él quien lidera y conduce este espacio y este tiempo".

Pero la alegría le duraría poco. El 14 de marzo de 2007, apenas un año y cinco meses después, tuvo que dejar el gobierno provincial tras haber sido acusado y enjuiciado por corrupción por la Legislatura Provincial. En una tentativa desesperada por mantenerse en el poder, Maza intentó que el entonces presidente Kirchner firmara la intervención federal a la provincia, cosa que nunca ocurrió. Hoy, Maza se declara "no kirchnerista"

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