La mayoría de las pesqueras pusieron en venta sus barcos

Solimeno se habría quedado con el permiso del buque Mataco II propiedad de Harengus en sociedad con la neozelandesa Hamaltal el que se hundiera en el mes de mayo a la altura del paralelo 52.
Esto fue confirmado por el presidente de Harengus, Mario Ordiales, además de reconocer la intensión de venta del buque insignia "Harengus" explicando que el desprendimiento de esos activos es a la luz de los hechos la única forma de salvar la empresa que actualmente enfrenta un concurso preventivo de acreedores y que solo espera la autorización del juez para concretar la operación.

Fuentes irreprochables habría confirmado of de record que los más firmes compradores serían las firmas marplatenses Baldino y Solimeno, esta última dispuesta a llevarse el permiso del hundido Mataco II, y la misma que en el 2007 compró la empresa Carsa con asiento en Puerto Deseado.

Baja rentabilidad

Que los congeladores se van derecho a Mar del Plata, ya no es hoy una novedad, aunque, hay que decir que así planteadas las cosas, el proceso de merluza en las plantas de la Patagonia da pérdida, solo resta ver la indiferencia con que los estibadores de Deseado miran las toneladas de cuota social adjudicadas para darse cuenta por qué en estas condiciones actuales sin medidas de acompañamiento al sector y sin una cultura del trabajo y con un alto nivel de ausentismo en las plantas pesqueras, la merluza no es ni será negocio en la Patagonia, será quizás en un futuro no muy lejano como dice un directivo de una firma de Puerto Madryn; solo un buen recuerdo.

Tal vez por ese motivo, desfinanciadas y con serias dificultades para afrontar los altos costos que significa producir en la Patagonia las empresas se van desprendiendo de activos como está sucediendo ahora con Iberconsa y la venta de sus buques Api o como sucede con Pescargen, o con la misma Alpesca que tiene colgado en el brockers de Albino Morán la venta de sus buques fresqueros.

Además ya se habrían ido de la Patagonia las cuotas de los buques adquiridos por los marplatenses: Moscuzza el Vierasa 8, de Vieras; Giorno (Valastro) el Vierasa 11; Baldino el Alta Elena, el Mar Esmeralda y el Kantxope de Barilari y aparentemente también estarían en tratativas con Iberconsa por el Api 4.

Aunque no solo las empresas radicadas en Chubut tienen en proceso de venta sus barcos, una medida similar debió afrontar la operadora española Vieira con asiento en Puerto Deseado quien a principios de año vendió también a Mar del Plata sus dos buques congeladores merluceros Vieirasa Ocho y Vieirasa Once , naves que le daban trabajo a cientos de estibadores y que concentraban gran parte de cuota que ahora está en Mar del Plata, ya que Santa Cruz solo tiene tres fresqueros de Altura que justamente dos son de Solimeno y uno de Pescargen, el resto son buques artesanales pertenecientes a la flota amarilla de Caleta Paula.

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