La mayoría de los intendentes prefiere no endeudarse este año

La dilación de la ley de Endeudamiento que otorgaría a los municipios fondos frescos para terminar el año, a pesar de las presiones y la desesperación de más de un intendente para que los legisladores la aprobaran, obligaron a un cambio de estrategia: la demora del pago a proveedores, que se convirtieron en el gran salvataje de los municipios.

A pesar de los berrinches, la mayoría salió relativamente airosa del desafío en medio de un admitido "delicadísimo" estado financiero. Por eso, con algunas excepciones y en contraposición con el gobierno de Celso Jaque, son pocas las que piensan endeudarse en 2010 y sólo algunas -si las condiciones son buenas- tomarían el crédito ofrecido por la Provincia a través de la ley de Endeudamiento, que prevé destinar 40 millones las municipalidades como subsidio y 20 millones como préstamo.

Los municipios pudieron pagar "solos" el último salario con su aguinaldo gracias a que los proveedores se quedaron esperando y negociaron nuevas fechas de pago.

En general, muchos intendentes utilizarán el dinero que les corresponde del subsidio, que llegaría una vez que la Provincia tome el crédito, para adelantar algunos pagos y achicar el tiempo de espera de las empresas que les venden. Para ellas y su paciencia, sobran las palabras de agradecimiento.

Con plata propia

"Nosotros preferimos manejarnos con fondos propios y con lo que realmente existe". Así justificó el intendente de Lavalle, Roberto Righi, su intención de no tomar deuda este año. Ni siquiera se acogerá a los posibles beneficios del crédito provincial. En cambio, aquí esperan ansiosos el subsidio de más de un millón de pesos que les corresponde por el acuerdo logrado por ley para atender sus compromisos.

Algo similar plantean desde Las Heras, donde tampoco se quieren complicar con la toma de un crédito. "Sabemos que este año va a ser difícil y ya hemos tomado los recaudos necesarios", anunció Ernesto Secchi, secretario de Hacienda. Ellos estarían en condiciones de recurrir a un endeudamiento pero prefieren no asumir compromisos con tasas difíciles de afrontar.

En San Carlos, también se ha elaborado un presupuesto conservador y se tratará de mantener el ajuste iniciado a mediados del año pasado. "No tenemos deudas con entidades crediticias y esperamos no necesitarlas", apuntó Jorge Difonso, el intendente sancarlino. En donde tampoco se prevé endeudamiento es en Tupungato ya que dicen estar relativamente "tranquilos" en el aspecto financiero.

"Terminamos el año sin déficit y no pretendemos endeudamiento", anunció María Flores, secretaria de Hacienda. La posibilidad de aceptar el crédito que ofrece la Provincia se evaluará en el momento de acuerdo con las ventajas pero, en principio, no sería necesario.

"En nuestro municipio las cuentas están equilibradas porque se ha ejecutado lo que estaba presupuestado; por lo tanto no hay déficit", sostuvo el intendente de Malargüe, Juan Agulles. Desde Godoy Cruz también informaron que el año se cerró sin deudas aunque con el dinero justo. Por este motivo, para 2010 no habrá innovaciones presupuestarias.

Abrir el paraguas

En Luján y Maipú también coinciden en que los proveedores salvaron el año al mismo tiempo que declaran que ya están listos varios expedientes para sacar los pagos. "Utilizaremos el crédito de la Provincia sólo si tiene una buena tasa para invertir en Infraestructura y no para gastos corrientes", contó Omar Parisi, intendente de Luján.

Una idea similar tienen en Rivadavia, donde todavía no han decidido si se acogerán a este beneficio. Aquí, no obstante, el endeudamiento para obras es una constante desde 2004 a pesar de que el jefe comunal, Gerardo Del Río, aseguró haber terminado el año con superávit. Desde La Paz, Gustavo Pinto afirmó que no tienen necesidad de pedir dinero ya que su comuna está al día. "Vamos a tomar el crédito ofrecido por la ley de endeudamiento porque la tasa es conveniente y blanda", anticipó.

Con una idea general de no seguir engrosando la deuda del municipio, Eduardo Giner -intendente de Tunuyán- explicó que es probable que tomen el préstamo que ofrecerá el Ejecutivo a modo de "válvula de seguridad". El objetivo es prevenir posibles dificultades. Este municipio, uno de los que más deuda acumulada tiene, dice estar al día con sus compromisos aunque también admite dilaciones con los proveedores.

En San Rafael, en tanto, las cuentas lograron cerrarse gracias a un pedido de endeudamiento que autorizó el Concejo. Desde Maipú, Olga Bianchinelli -intendenta interina- reveló que la comuna no ha contraído deuda aunque ya han pedido la autorización para hacerlo. Aquí, el presupuesto votado este año es 10 millones menor al del año pasado. General Alvear, por su parte, aprobó el presupuesto a fin de año y prevé $ 1.584.255 en concepto de crédito de proveedores y contratistas a corto plazo.

En Capital, el ejercicio del año pasado terminó de acuerdo con lo pautado. Aquí está en suspenso la posibilidad de aceptar la deuda que ofrece la Provincia ya que el Concejo prefirió esperar para dar su posición al respecto. Aunque el intendente Victor Fayad lo había solicitado, los concejales quieren más detalles del préstamo y sus aplicaciones.

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