EN 1° DE MAYO SALE AGUA DEL SUELO EN LAS CASAS

El barrio 1ª de Mayo forma parte de un extenso conjunto urbano que integran también Juan Pablo II, 17 de Octubre y Unión, en el extremo Norte de la ciudad.
Esos barrios están después de Castañares, en los bordes de Ciudad del Milagro, contra el río, en el limite de las vías del tren y en uno de los vértices, apretujados por los piletones de decantación de líquidos cloacales, la vera del río y una serranías .

La gente buscó donde asentarse y la ciudad creció de esta manera a través del tiempo. Los que no tuvieron la oportunidad de acceder a un plan de viviendas, se ubicaron donde era posible, donde había oportunidad de tomar tierras y en los últimos 25 años, se amplió el limite Norte de la ciudad.

Llegó el cordón cuneta y en algunos casos la cloaca, algo de luz, pero siempre calles de tierra y edificaciones esforzadas, incompletas, insuficientes, frías para el invierno, incómodas para el verano y absolutamente indignas para los que tienen los piletones con cloaca a 50 metros de sus casas, como sucede con barrio Unión.

Nada más apropiado para simbolizar la fecha del Día de Trabajador que ese sector de casas levantadas por sus dueños, sin planes oficiales, con manos propias. Ante los hechos consumados el Estado no tuvo más alternativas que acercar servicios a una zona que para vivir requería de ciertas previsiones.

En el extremo Este de ese barrio termina la obra de cloaca de la ciudad Judicial, que pasa bajo las vías del ferrocarril; un poco más atrás corre un canal que deriva aguas de la zona de la Universidad Católica.

Vecinos, entre los cuales se encuentra la presidenta del Centro Vecinal, sospechan que al menos las tres primeras manzanas están asentadas sobre un antiguo cauce de agua y a ello atribuyen los brotes continuos de agua en sus viviendas. Los muebles comunes de cualquier vivienda, incluidos electrodomésticos deben permanecer sobre bloques o elevados. El agua brota de los pisos y sale con olor. En una de las viviendas sobre avenida Reimundín, se aprecia la canaleta hecha por la propietaria de una vivienda para desagotar el agua que surge del suelo.

"Si hoy tuviera la posibilidad de ir a otro lado, me mudo inmediatamente" dice Julia Guzmán presidenta del Centro Vecinal. "En esta época empeora el tema del agua en nuestras casas; no puedo tener muebles, todo se hecha a perder y no sabemos cómo arreglar esto".

Julia recuerda que en algún momento visitaron la zona la diputada Adriana Pérez, el entonces secretario de Obras Públicas de la provincia Hugo de La Fuente y el ex encargado del programa Mis Barrios, Aroldo Tonini, con gente de la Universidad Nacional de Salta. "Dijeron que no había estudios, que la zona se ocupó pero no existían antecedentes para poder estar allí y después nadie más se ocupó del problema". "Caminamos sobre bloques" dijo Milena, una vecina que tiene su casa con frente hacia la avenida Reimundín. Ella y su familia viven con angustia ante la próxima temporada de lluvias; "cuanto más saco agua de adentro de mi casa, más agua sale" expresa Milena con gesto de resignación; nadie nos escucha, nadie viene a ver cómo vivimos y como estamos. Cuando empieza a llover esto se pone peor y hasta tenemos que llamar un camión atmosférico, el olor dentro de nuestras casas es insoportable, tenemos que poner las cosas sobre ladrillos o bloques y sacar todo afuera para comer".

Julia Guzman no consiguió que la empresa que está terminando las obras de cloaca de la ciudad Judicial remueva unos montículos de tierra al fondo del barrio, entre las vías y un zanjón pegado a casa que ya están en terrenos del ferrocarril y teme que con las próximas lluvias todo ese sector quede anegado porque el agua no tiene donde escurrir. "Espero que este Gobernador cumpla" dice con desesperanza.

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