25 de Mayo: hay cierta calma, pero nadie mueve sus piezas

En 25 de Mayo los concejales reconocen que hay un impasse, que además trajo una calma, una distensión. Pero desde la aceptación de la mediación primero por parte del vicegobernador Luis Campo y de los concejales opositores, no hubo una respuesta del intendente David Bravo sobre el punto crucial: si acepta la realización de la auditoría en las condiciones de la resolución sancionada por el Concejo Deliberante.
La semana pasada los concejales Miriam González, Darío Jiménez, Angel López y Alejandro Ortega (los tres primeros del Frente para la Victoria y el restante del PJ) bajaron a Santa Rosa para dialogar con el vicegobernador Luis Campo. Tuvieron una charla de tres horas en la que aceptaron la mediación del vicegobernador. La pelota quedó picando, del lado de Bravo.

Al otro día, el intendente de 25 de Mayo estuvo en la capital. Pidió una audiencia con el ministro de Gobierno, César Rodríguez. Trascendió que no lo vieron entusiasmado por llegar a un acuerdo, pero públicamente saludó la gestión de Campo.

Eso ocurrió a mediados de semana. Desde entonces nada ocurrió, políticamente, en la localidad sureña.

La concejala Miriam González (FPV) dijo que "todo está en calma. Pero no nos preocupa. Hay una distensión que vino bien. Ahora esperamos a ver lo que pasa".

Pero consultada por El Diario, González afirma que "estamos esperando a ver qué sucede. Los puesteros dijeron que si el vicegobernador los llama se retiran, pero Campo no ha llamado. A nosotros nos dicen que podemos sesionar, pero por los hechos que ocurrieron nadie nos puede garantizar la seguridad ni el derecho constitucional a sesionar".

González dijo que la realización de la auditoría es una condición necesaria para salir de la crisis política. "Es indispensable para luego tomar decisiones. Pero el vicegobernador Campo entendió que no podemos sesionar, se lo explicamos", reiteró la concejala.

La crisis política enfrenta al intendente David Bravo, que llegó al gobierno con el Movimiento Popular Veinticinqueño en el año 2007. Fue en una elección muy peleada, con un recuento voto a voto con el Frente Para la Victoria. Cada fuerza política alcanzó tres concejales. Y otros dos obtuvo el PJ.

Con ese reparto, Bravo comenzó su mandato. Pero en lugar de consensuar, tuvo algunos encontronazos con los opositores del FPV. Después, también se enfrentó con una parte de su partido, el MPV, lo que provocó que Jesica Suárez dejara el oficialismo. También los concejales denunciaron compras directas irregulares y el manejo de la mayor licitación (la obra de asfalto) donde el proyecto ejecutivo fue presentado por quienes ahora dirigen la obra.

Los concejales aprobaron por unanimidad la realización de una auditoría. Pero el intendente David Bravo se negó a cumplirla con el argumento de que no la puede contratar en forma directa. Según los asesores de los concejales, la contratación se puede realizar.

La situación atraviesa un impasse pero mientras tanto pasa el tiempo de la tregua. Si Bravo no acepta la auditoría -algunos gestos indican que al intendente le cuesta admitir este paso- en el Gobierno Provincial consideran que están dadas las condiciones para una intervención.

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