25 de Mayo: una auditoría en un municipio sin presupuesto

El intendente de 25 de Mayo, David Bravo, nunca presentó al Concejo Deliberante el proyecto de presupuesto del año 2.009. Tampoco la Cuenta de Inversión (los gastos reales) del año anterior, 2008.
Esta es una de las cuestiones que analizará la auditoría contable y administrativa que comenzó a realizarse el martes pasado en esa localidad, para determinar si existieron manejos irregulares en la gestión de la convulsionada localidad oesteña.

El 30 de octubre próximo el intendente, de acuerdo a la legislación, debería presentar el proyecto de presupuesto de 2.010. Pero Bravo no presentó ni siquiera el de este año y tampoco la Cuenta de Inversión para que los ediles analicen los gastos de 2008.

"El municipio funciona sin presupuesto, están con el prorrogado de 2008. Si entra más dinero, no se debiera usar. Si se gasta más ... tenemos un problema", consideró la concejala Miriam González. Desde la oposición, por esta razón, entre otras, se espera con expectativas los resultados de la auditoría que comenzarán a conocerse en un mes.

"Al no tener presupuesto 2009, no puede excederse en los gastos de lo aprobado para 2.008. Como no hemos podido controlar, no sabemos si se gastó más de lo que corresponde. Eso debería saltar en la auditoría", explicó la edila del Frente para la Victoria.

En octubre de 2008, Bravo no cumplió con la presentación del presupuesto del año siguiente. Pidió una prórroga del que estaba vigente. Pero luego pasaron los meses, la municipalidad se hundió en una profunda crisis política, y nunca elevó el proyecto. Los ediles opositores inclusive hicieron una presentación judicial por este incumplimiento. Ahora, ya faltan pocos días para que venza el plazo de presentación del presupuesto de 2.010, a esta altura, algo imposible de cumplir.

La auditoría sobre las cuentas de Bravo comenzó el martes pasado, después de que el municipio quedó al borde de la intervención ante la inactividad del CD. El jefe comunal se había negado a cumplir con la ordenanza que fijaba la contratación directa del estudio Felice para realizar ese control y los ediles de la oposición le quitaron el quórum al CD durante tres meses.

Finalmente, con la intermediación del vicegobernador Luis Campo, Bravo terminó aceptando la auditoría. Los empleados del estudio Felice cumplieron ayer su segundo día de trabajo, asentados en el edificio del Concejo Deliberante, donde hasta ahora contaron con la colaboración del presidente del cuerpo, Nicanor Romero, un hombre del riñón del intendente.

Mientras se abre la expectativa por las conclusiones de la auditoría, la situación política sigue convulsionada en el pueblo. El CD no ha vuelto a las sesiones ordinarias después de casi tres meses de inactividad. Se espera que el presidente, Nicanor Romero, convoque a sesión la semana próxima.

En el pueblo se rumorea que el intendente Bravo está abocado a pleno a la interna del PJ, ya que el concejal Ulises Traverso encabezaría la lista que competirá con el postulante del oficialismo partidario, Juan Carlos Ponce, en las próximas elecciones de la Unidad Básica. Bravo está enfrentado con los sectores encabezados por el ex intendente Jorge Poletti y el diputado provincial Jorge Feliú, otro ex intendente.

"En la gestión comunal no hay cambios en absoluto. El intendente sigue a su manera. Todo lo que hace o se deja de hacer, ninguna documentación entra al Concejo. Sigue con su personalidad y hablando de megaproyectos", lamentó ayer González.

La crisis política de 25 de Mayo comenzó a mediados del año 2007 con algunas fricciones entre los concejales del Frente para la Victoria y el intendente Bravo. Pero después se sumaron enfrentamientos: compras directas, gastos discrecionales y una licitación millonaria de asfalto.

En el medio Bravo quedó enredado, políticamente, en la muerte de un sindicalista por su acercamiento al dirigente petrolero Guillermo Pereyra. Allegados a ese gremio están implicados en la muerte de Ariel Quiroga, el 20 de noviembre del año pasado.

También una concejala Jesica Suárez dejó el bloque del Movimiento Popular Veinticinqueño, el partido vecinalista que lo llevó a Bravo a la Intendencia. Y como contrapartida, Bravo volvió al PJ, el partido del Gobierno Provincial, para alistarse en la Línea Plural de Carlos Verna, su padrino político.

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