En mayo, arranca el juicio oral que involucra al “nene” Ferraresi por supuestas "coimas"

Después de siete años del inicio de la causa penal, el 11 de mayo de 2009 comenzará el juicio oral y público que involucra el Presidente de AMETAP, José “el nene” Ferraresi. El empresario del transporte público de pasajeros marplatense está imputado del delito de "cohecho" (lo que vulgarmente se denomina "coima"), por la presunta entrega de dinero a integrantes del Concejo Deliberante para que votaran a favor un incremento del boleto. El Tribunal en lo Criminal N° 3 será el encargado de llevar adelante el proceso judicial.
La elevación a juicio fue realizada por los Fiscales Pablo Poggetto, Oscar Deniro y Marcos Paggella.

“RECOMPENSA ECONÓMICA”

Según el documento de elevación a juicio, al que 0223.com.ar tuvo acceso en forma inédita, se explica que “sin poder precisar fecha exacta durante los meses de abril y mayo del año 2002, José Ferrraresi en su carácter de empresario del transporte-Directivo de ‘Transporte 25 de Mayo SRL’ ofreció al edil Eduardo Gabriel Salas en representación de su sector una recompensa económica para él y los demás miembros del Honorable Concejo Deliberante de la Municipalidad de General Pueyrredon, con el fin que votaran favorablemente el aumento en el precio del boleto del transporte urbano de pasajeros que se debatía en el cuerpo colegiado”.

La materialidad del hecho descripto y la presunta participación penalmente responsable de José Ferraresi en calidad de autor del delito que se le endilga, aparecería suficientemente acreditada a partir de las siguientes constancias probatorias que seguidamente se detallan:

“Los acontecimientos que tuvieron lugar en relación al aumento de la tarifa del boleto urbano de pasajeros, específicamente a la sesión del día 14 de mayo de 2002 en el Honorable Concejo Deliberante de esta Comuna en el marco del expediente 1381-D-2 mediante el cual se declaraba en estado de emergencia el servicio de Transporte Público de Pasajeros en el Partido de General Pueyrredon, sesión que culminó con la aprobación por la mayoría (cuatro votos a favor, tres en contra, una ausencia y un despacho de minoría) del proyecto de ordenanza en tal sentido” se menciona en el texto.

Y subraya “se valora el testimonio brindado por Eduardo Gabriel Salas quien en dicha oportunidad manifestó haber tomado conocimiento de la presente investigación en relación a supuestos arreglos o ‘coimas’ en las que estarían involucrados empresarios del transporte, choferes y funcionarios municipales, ello en virtud de resultar el nombrado concejal de este municipio y prestar funciones especificas en la comisión de transporte”.

“HECHOS DE CORRUPCIÓN EVIDENTES”

Además, en el documentos se manifiesta que “refiere Salas que entre actitudes que le han llamado la atención recuerda que cuando se suscribiera el acta acuerdo impulsada por la secretaria de gobierno comunal, en ese entonces a cargo de Jesús Porrúa, entre empresarios del transporte, el ex intendente Aprile y los concejales de la comisión referida, se mencionaba que existía una promesa de los empresarios de entregar una dádiva a los funcionarios municipales si se ejecutaba el acta, aunque finalmente la misma no se concretó”.

Específicamente respecto al hecho materia de investigación referido a la aprobación del aumento en la tarifa del boleto urbano de pasajeros en la suma de 10 centavos ocurrido el 14 de mayo de 2002, Salas manifestó “haberse reunido con Ferraresi quien insinuó que los empresarios estaban dispuestos a recompensar a los concejales si se aprobaba el aumento del boleto, dejándole entrever que le solicitaba su intermediación con el resto de los ediles, por lo que su entender existirían detrás de todo ello hechos de corrupción evidentes que involucrarían a empresarios, sindicalistas y funcionarios municipales”.

En oportunidad de ampliar su declaración y ratificar el contenido de su anterior testimonio precedentemente recreado, “Salas manifiesta dicha entrevista tuvo lugar en su oficina y que también resultaba frecuente que en el trato con los empresarios del transporte se permitieran interpretar intenciones entre líneas, sin que resulte necesario llegar a hablar expresamente para entenderse, por lo que de dicha reunión con Ferraresi el testigo entendió que efectivamente existió una insinuación por parte de este último que los empresarios estaban dispuestos a recompensar a los concejales si se aprobaba el aumento del boleto como así también que le solicitaban su intermediación para con el resto de los ediles”.

“EL HOMBRE DEL MOMENTO”

Por su parte, el ex concejal Diego García Conde relata en la causa judicial, sin perjuicio de tener en todo momento una posición contraría al aumento del boleto, que “el día domingo 5 de mayo de 2003 fue convocado por el concejal Salas a un café, mas precisamente a la confitería Nautical de esta ciudad, ocasión en la cual le planteó que si cambiaba su voto a favor del aumento del boleto él se comprometía a gestionar ante los empresarios una suma importante de dinero, sin especificarse monto alguno, y que necesitaba su voto que era el hombre del momento, ya que definía el aumento del boleto”. Asimismo, el Ministerio Público valoró las consideraciones que surgen de los testimonios brindados por otros ex y actuales ediles, en el caso de María Claudia Fernández Puentes y del actual edil oficialista Héctor Aníbal Rosso, respecto a “la existencia de versiones dentro del palacio comunal acerca de una connivencia y pago de ‘coimas’ entre empresarios del transporte y algunos funcionarios municipales en el tema del transporte, específicamente en relación al aumento de la tarifa del boleto urbano de pasajeros, agregando la primera de las nombradas haber visto con espanto el nivel de presión que ejercían en tal sentido los empresarios y la UTA, específicamente Ferraresi”.

“SUMAS DE DINERO QUE SE GASTABA EN COIMAS”

Otras circunstancias que valoraron los fiscales conjuntamente con los testimonios que “se desprende del contenido de las denuncias formuladas en la fecha 30 de mayo de 2002 por Néstor Rúben Bergez y Carlos Daniel Pellejero, en donde refieren la existencia de presiones para lograr el aumento del boleto de colectivos como así también resultar de público conocimiento en los pasillos de la Municipalidad del Partido de Gral. Pueyrredon que algunos concejales han recibido sumas de dinero para apoyar dicho incremento”.

Finalmente, de las declaraciones testimoniales prestadas por Eduardo Raúl Franco, Bernardo Saúl Plutman y Susana Mabel Sánchez, socios de la empresa de transporte urbano de pasajeros “Gral. Pueyrredon SRL” surge “la existencia de una reunión a la cual asistieron los nombrados y directivos de dicha empresa y, al plantearse el crítico estado económico financiero de la misma les fue informado que importantes sumas de dinero se gastaba en ‘coimas’, monto este que en principio era pagado por los empresarios del transporte y luego les era cobrado a las distintas empresas”.

“COHECHO ACTIVO”

Según el Ministerio Público, todos los elementos probatorios obrantes “son coincidentes en cuanto a determinar tanto el desarrollo del acontecimiento como la participación del imputado en el hecho que se le atribuye, acreditando con el grado de probabilidad necesaria en este estado de la investigación tanto la materialidad delictiva como la responsabilidad penal del nombrado José Alberto Ferraresi” .

Y remarcan que “la conducta desplegada por el imputado Ferraresi debe calificarse como constitutiva del delito de Cohecho activo. En tal sentido la norma señalada reprime la conducta de dar a conocer una dádiva a un funcionario público para que este realice alguna de las conductas reprimidas por el art. 256 y 256 bis del Código Penal. Se sanciona una conducta corrupta de la función pública”.

Además, expresan que “el delito se ha consumado con el acto del ofrecimiento, no resultando de interés que el sujeto pasivo haya rechazado la oferta. Al respecto cabe mencionar que la acción típica reprimida por la ley puede ser tanto explícita (directa) o implícita (indirecta). En el supuesto de marras de las propias declaraciones del edil Salas se desprende que efectivamente existió una insinuación por parte de Ferraresi que los empresarios estaban dispuestos a recompensar a los concejales si se aprobaba el aumento del boleto y, también, que resultaba frecuente en el trato con los empresarios del transporte que se permitieran interpretar intenciones entre líneas, sin que resulte necesario llegar a hablar expresamente para entenderse”.

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