Máxima tensión en Ruta Nº 12 por el "corte" de los desocupados

Una vez más Santa Cruz. Una vez más los aprietes con un atisbo de represión. Una vez más que las protestas sociales y salariales se resuelven apretando al que peticiona.
Hubo amenazas con armas de fuego.

En la jornada de ayer, un grupo de trabajadores desocupados del Norte de Santa Cruz, que venía reclamando la generación de puestos de trabajo digno, comenzó un corte en la Ruta Provincial Nº 12.

Obreros y obreras sin trabajo decidieron hace un par de días iniciar una protesta con la firme intención de conquistar empleos, luego de las promesas incumplidas del Gobierno municipal de Pico Truncado.

El piquete se instaló en la Ruta Provincial Nº 12 y su efectividad fue la que desencadenó una serie de amagos de represión por parte de fuerzas policiales desplegadas en la zona de conflicto.

Esa ruta es el paso obligado hacia los yacimientos del Norte santacruceño y allí radica la importancia de la medida de fuerza. Cada vez que los desocupados o los trabajadores en lucha cortan las rutas o los accesos a las empresas petroleras, las respuestas son fuertes represiones por parte del Estado y sus brazos armados. En la región, donde la conflictividad social es de alto voltaje ya que se repiten los problemas entre los trabajadores estatales municipales y provinciales; los petroleros; los desocupados, etc., se ha vuelto una práctica constante este tipo de apriete a los trabajadores.

Testimonios

Oscar Melillán, uno de los delegados de los desocupados que se hallan a la vera de la Ruta 12, en diálogo con TiempoSur manifestó “esto está cada vez más complicado, porque estamos teniendo problemas con la policía que ha venido de civil y ha encañonado a nuestros compañeros acá en la ruta”.

“Una situación difícil que se generó con un suboficial de la policial de Santa Cruz, nosotros fuimos a hacer las denuncias y no las han tomado”.

Puede pasar cualquier cosa

Melillán dijo que: ”Acá puede pasar cualquier cosa, la gente del pueblo está muy caliente por lo que esta pasando. Está corriendo riesgo nuestra vida porque hay gente que no entiende nuestro reclamo. Estamos dejando pasar a las ambulancias y a la gente con certificados médicos”, dijo el delegado.

“Estamos pidiendo puestos de trabajo en cualquier lado y sector; nos han dado asistencia pero después nada; ellos son los responsables de todo esto”.

“El planteo va a continuar hasta que aparezca una solución”, concluyó.

En Rio Gallegos

Por otra parte otro de los referentes de los desocupados que llegó hasta esta ciudad también habló con TiempoSur

Julio César Martínez es una de las 600 personas que reclaman un puesto laboral en Pico Truncado.

Cansado de promesas incumplidas viajó hacia esta capital y planea pernoctar frente a Casa de Gobierno hasta que las autoridades se dignen a dar una respuesta a los constantes pedidos de los desocupados truncadenses.

Ayer, en diálogo con este medio, Martínez explicó la situación por la que se encuentra atravesando.

“Esto está sucediendo desde hace seis meses, existe un compromiso del Ejecutivo municipal de Pico Truncado de darnos un trabajo y no tenemos ni una solución”.

Esta es la tercera vez que viajo a Río Gallegos y no hay respuestas, ahora decidí quedarme hasta que esto se termine”.

“Luchamos porque tenemos una necesidad y nadie nos atiende, ni Barreto, ni Sloper ni siquiera un ministro”, dijo.

“Yo voy a dormir afuera de la Casa de Gobierno, tranquilo porque esto es como dijo la Presidenta, tenemos derecho a peticionar, esto es una vergüenza nadie da la cara”.

“En Pico Truncado somos más de 600 personas desocupadas, vengo a pelear por todos, tenemos actas firmadas y compromisos del Gobierno, nos dieron un subsidio por tres meses de 400 pesos por quincena pero eso se terminó y ahora no tenemos trabajo, no nos dan nada”.

Huelga de hambre

Para finalizar, Martínez indicó “voy a instalarme frente a Casa de Gobierno e iniciar una huelga de hambre hasta que me den una respuesta concreta; estamos cansados en Truncado de promesas que no se cumplen”, finalizó.

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