Máxima tensión en el conflicto municipal

Hicieron un piquete que atemorizó a funcionarios, empleados y comerciantes.

El subsecretario Pellini y la plana mayor de la Policía acudieron al lugar. Bertoldi acusó al gobierno provincial de querer promover la violencia.

Centenario > El conflicto municipal llegó ayer a su punto de máxima violencia, cuando un grupo de sindicalistas quemó gomas frente al municipio, y por la medida gremial tuvo que intervenir la plana mayor de la Policía provincial. El tenor de los hechos motivó, incluso, la presencia en el lugar del secretario de Seguridad Guillermo Pellini.

La jornada estuvo cargada de tensión, y el intendente Javier Bertoldi esperaba que se promueva una nueva mesa de diálogo aunque no especificó si se hablará de una propuesta salarial que conforme a los huelguistas que tienen tomado el corralón.

El jefe comunal acusó al gobierno provincial mediante un comunicado de querer promover la violencia, ante la falta de respuesta de la Justicia por las denuncias por robo de vehículos, usurpación de edificios y amenazas a empleados.

"Ante la falta de reacción de los órganos competentes, los facciosos no trepidan en tomar la calle y agredir a quien quieran. Tomar dependencias municipales, robar autos, amenazar empleados municipales, agredir a funcionarios, no fue suficiente para que desde el gobierno provincial se actúe, parece que necesitaran algún muerto para que tomen medidas", dijo el Gobierno en un comunicado de prensa.

"Delitos comunes"

Para el Ejecutivo, estos hechos se encuadran en "delitos comunes," sin embargo el gremio aduce que se trata de la única alternativa –la coacción sindical- ante la ausencia de diálogo entre las partes para resolver el conflicto.

El ambiente se tornó tenso cuando los sindicalistas encendieron cubiertas en tres puntos del municipio, y el calor del fuego quemó algunas cortinas y rompió algunas ventanas, según se informó desde la comuna local.

El fuego amenazó con extenderse hacia el interior del edificio municipal, por eso tuvo que intervenir el director de Seguridad provincia, Daniel Rojas, mediante una intimación a los huelguistas para extinguir las llamas de los piquetes.

Algunos comerciantes de la calle Intendente Pons y San Martín cerraron las persianas por temor que ocurran desmanes, luego de los insultos y las amenazas que se denunciaron.

A todo esto, algunos empleados municipales que no están vinculados a la huelga y que para el Ejecutivo es el 93%, sufrieron agresiones e insultos por parte de los huelguistas que están instalados con carpas en la plaza San Martín. Algunos de ellos hicieron la exposición en la comisaría Quinta local.

Desestabilizar

El jefe comunal planteó que "fue un día muy violento, acá no hay un reclamo salarial sino un grupo que quiere desestabilizar el Gobierno".

La jornada comenzó temprano, en una convocatoria para marchar frente al municipio. La idea original –según se conoció- era convocar a unas 2 mil personas pero ante el fracaso del llamado, comenzaron los desmanes.

Comentá la nota