Mauro Pildaín: una provincia ordenadita no alcanza

Para la oposición el desafío pasa por cambiar la agenda conservadora del oficialismo. Expresa que se hace necesario para eso una fuerte voluntad política para llegar al poder y cambiar la sociedad.
La oposición se plantea generar Hay que generar una nueva agenda e impulsar la discusión y el debate y a partir de allí construir un nuevo proyecto.

un proyecto "desde la teoría y desde la praxis, hacer que ese proyecto sea de la mayoría de la sociedad pampeana". Mauro Pildaín, presidente del Comité Provincia de la UCR plantea que "hay que cambiar de una vez por todas, una cultura impuesta, mediocre y conformista, que sumió a nuestra provincia en un atraso que nos va matando y consumiendo sin prisa pero sin pausa". En un momento de la charla con LA ARENA no dejó de apuntarle al ministro de la Producción, Abelardo Ferrán; y no se privó de criticar a todo el arco oficialista por no adoptar políticas de Estado que contribuyan a mejorar la situación de los que menos tienen.

-¿Qué debe ofrecer una fuerza política de alternativa?

-Tiene que mostrarle a la sociedad pampeana voluntad de gobernar y de cambio sustentada en un nivel de prioridades distinto, que tenga como centro al ciudadano pampeano. Puestos a analizar la agenda del oficialismo son tres o cuatro los puntos, que han sumido a nuestra provincia en la mediocridad y el estancamiento. Ellos pretenden que es una provincia "ordenadita", y por eso el síndrome del corte de cintas y la placa recordatoria; el clientelismo como forma de mantener su piso electoral; y el patrimonialismo como forma de manejo de los recursos públicos.

-¿Usted dice que se limitan a cumplir con los sueldos?

-Algo así. Para el oficialismo cumplir con "el deber" es satisfacer el magro objetivo de pagar los salarios a fin de mes, condición necesaria de toda administración, pero no suficiente. Todo se sacrifica en nombre de "tener ordenaditas las cuentas públicas", las necesidades sociales, las económicas, el destino de los municipios, la salud, la educación, todo es materia de ajuste. Los fondos públicos que pueden "gastarse" son aquellos destinados a mantener el único proyecto existente, mantenerse en el poder a toda costa.

Nosotros apuntaríamos a un Proyecto Integral de Provincia. Los recursos deben utilizarse fijando prioridades, asistiendo a los que menos tienen, y a los grupos más vulnerables y privilegiando la asignación a educación, salud, justicia y desarrollo económico.

-¿Cómo hay que oponerse al síndrome del corte de cintas?

-Hay una necesidad de los dirigentes de destacarse no por lo que piensan o cómo sus decisiones mejoran el presente y futuro de los pampeanos, sino en acumular actos protocolares que los muestren "cortando cintas" o "descubriendo placas". Ese es el concepto que ellos tienen del "hacedor". Acumulación de fotos y grandes sonrisas, vacías de contenido.

A eso hay que oponer un Plan Estratégico de obras públicas que parta de la necesidad y se proyecte a futuro como una inversión del Estado concreta, real y que ayude al desarrollo y al bien común.

-¿Con el clientelismo cómo se termina?

-Cuando se abre la ventanilla para realizar un festival de subsidios desde el Ministerio de Bienestar Social, se están malgastando recursos con los que se deben atender problemas que existen siempre, cada día y no sólo en tiempos electorales. Según publicó LA ARENA al mes de agosto seguían apareciendo más de un millón de pesos a localidades oficialistas y 43000 a localidades con gobiernos nuestros.

Al clientelismo hay que oponer interés real en solucionar los problemas de la gente, ayudando a quien lo necesita. Se debe una cultura del compromiso y la solidaridad. El Estado al asignar recursos también genera cultura, y un Estado que desatiende los grupos vulnerables; que cosifica al ser humano moldea una sociedad que no pone a la persona como centro. Se transforma así en un Estado insolidario y configura una sociedad insolidaria.

-Es fundamental un plan estratégico.

-Por supuesto. Y sino ocurre lo de General Acha. El gobierno no puede tener un ministro lobbysta de una empresa privada no pampeana, sin previamente debatir si los achenses y los pampeanos queremos ese tipo de empresas. No se trata de detener o estar en contra del progreso se trata de preguntarnos primero qué entendemos por progreso. Por qué razón es estar con el progreso apoyar a una empresa que su insumo principal es el agua, siendo el recurso más escaso que tenemos. Es no sólo contradictorio sino prueba de la carencia de un proyecto estratégico.

Para eso es que se necesita un Plan Estratégico a Mediano y Largo Plazo, que parta de contestarse la pregunta de qué provincia tenemos, y qué provincia queremos, teniendo en cuenta nuestras condiciones naturales y aquellas generadas tras tantos años de desgobierno. Cuando el Proyecto está claro, la acción del Estado se vuelve más sencilla y eficiente. Concretarlo llegando al poder es la obligación de nuestra fuerza política hoy.

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