Mauricio salió de ronda presidencial

Mauricio salió de ronda presidencial
El alcalde porteño cruzó la General Paz, tomó por Camino de Cintura hasta Esteban Echeverría y ahí, en pleno conurbano bonaerense, entró a un sindicato de tradición peronista para que unos mil dirigentes PRO le dedicaran "se siente, se siente, Mauricio presidente". Macri le agregó ayer un nuevo mojón a su ambición presidencial: celebró los cinco años del PRO bonaerense con un acto proselitista de tono nacional.
En el agreste camping del sindicato de los plásticos, dentro de un amplio salón acondicionado como para un cumpleaños de 15, en color amarillo, Macri pidió que "el triunfo que conseguimos el 28 de junio sea mucho más contundente en las elecciones de 2011".

Entonces, los militantes PRO –unos mil personas entre diputados nacionales, provinciales, legisladores, concejales, punteros y aspirantes a todo– se despegaron de sus sillas de caño negro; desatendieron sus almendrados y revolearon las remeras amarillas estampadas con el eslogan: "No nos van a parar. Argentina 2011".

En lo simbólico, algunos detalles del acto –un colectivo en la puerta del camping con la bandera "Macri presidente 2011", firmada por PRO-Quilmes– lo acercaron al folclore pejotista. Otros –como las formas del alcalde– no.

Desde arriba del escenario, vestido de sport y abrazado a su primo Jorge, el jefe de Gobierno conceptualizó que "estamos frente a la terminación de un ciclo que nos hizo perder excelentes oportunidades; quiero que redoblemos nuestros esfuerzos para llevarle a la gente nuestras ideas, convencerlos de que la Argentina tiene una oportunidad de salir adelante".

Un rato antes, el diputado bonaerense Jorge Macri –electo vicepresidente segundo de la Cámara de Diputados– fue bastante más explícito y vehemente sobre el proyecto nacional de Mauricio. Aseguró que "esta alternativa se plasma si Mauricio la conduce. Así será el presidente en 2011".

El acto de ayer, de paso, escenificó la consolidación de Jorge Macri dentro del universo PRO. Después de que el propio Macri le pidiera, a principios de año, que renunciara al partido, ayer se anunció que Jorge retomará la conducción de PRO provincial junto a los bonaerenses Gladys González, Jorge Triaca (quien hizo de anfitrión por ser el hijo del histórico gremialista de los plásticos), Ramiro Tagliaferro y Nancy Monzón, entre otros.

El socio bonaerense de Macri, Francisco De Narváez, faltó al evento. Priorizó un acto propio en Florencia Varela. El diputado compensó el faltazo con un adhesión, un "saludo", un "agradecimiento grande" y la presencia rentada de su hiperquinético imitador tinelliano. En Esteban Echeverría, de todas formas, no hubo "dirigentes colorados; fueron todos amarillos", metáfora que distingue entre narvaecistas y macristas.

La performance conurbana de ayer tuvo, además del evidente operativo clamor hacia el jefe político de PRO, otro objetivo: "Que los concejales vean que Mauricio está presente y es de carne y hueso", según graficó el diputado Ramiro Tagliaferro. "Hasta ahora nos manejábamos sólo con la estampita de Mauricio", graficó un concejal, ex duhaldista y acostumbrado a otras formas de liderazgo. Macri, al fin, se corporizó en el conurbano.

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