Mauricio Macri: "No la conozco ni la vi gobernar".

Descartó negociar con la líder de la CC.
Un capítulo más del desencuentro opositor se escribió ayer, cuando el jefe de gobierno Mauricio Macri esquivó, sin disimulo, el centro al área que le había tirado Elisa Carrió horas antes.

"Yo no puedo proponer al espacio que lidero hacer alianzas con una persona que no conozco, no la he visto gobernar, porque para cualquier cosa seria se tiene que conocer y dialogar", le contestó Macri a Carrió.

La jefa de la Coalición Cívica, que en los últimos meses amagó algunos coqueteos con Pro, había dicho en Estados Unidos al diario Clarín que tenía pendiente "una charla a nivel nacional" con el jefe de gobierno porteño. La frase, más genérica que asertiva, provocó toda clase de especulaciones en el frente opositor que arma Carrió, que también integran la UCR y el Partido Socialista.

Además, la jefa de la Coalición Cívica dijo ayer, en declaraciones radiales, que se sentaría a dialogar con Macri. "No tengo claro todavía, pero me parece bien. Me parece que la oposición se está uniendo en todos los lugares".

Pero Macri paró en seco la pelota y en su entorno se sumaron a esa estrategia. Su jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, señaló que Macri "nunca se sentó a conversar" con Carrió y agregó que no lo hizo "por la intransigencia de ella".

"Problema de él"

"Yo sigo pensando que voy a abrir la posibilidad. Si él la rechaza, es un problema de Macri, no es nuestro", le contestó anoche Carrió, que por la tarde visitó el Departamento de Estado norteamericano, adonde llevó su inquietud por las supuestas irregularidades en las últimas elecciones argentinas.

Desde hace algunos meses, Carrió repite que los ciudadanos le piden que "una a la oposición" y que por eso cambió su postura (tradicionalmente cerrada al diálogo con otras fuerzas) y se aboca a convocar a todos. En esa línea, dice ella, también debe leerse su apertura a los peronistas "decentes" que quieran pasarse a la oposición y, en especial, a Carlos Reutemann (ver aparte).

"Me piden en la calle todos los días que trate de unir a la mayor cantidad de gente decente y buena; nuestro único límite es la corrupción", ratificó a LA NACION desde la tierra de Obama. "Yo tengo el deber de unir a la Argentina, los que se excluyen, se excluyen porque quieren", agregó.

De todos modos, la jefa de la CC negó una alianza electoral con Macri, y un eventual diálogo sobre ese tema, pero sí se mostró proclive a los acuerdos parlamentarios. "No necesariamente hay que rejuntarse para ganar, se puede ganar y cambiar la mayoría parlamentaria respetando límites ideológicos", opinó.

Macri, en cambio, prefirió apostar al peronismo disidente, a ayer confirmó los contactos con el diputado Felipe Solá. "Hemos conversado un par de veces, tenemos que seguir avanzando, porque hay un buen diálogo, respetuoso, que recién comienza", dijo, aunque admitió que no entiende "su defensa de Kirchner" cuando lo acompañaba como gobernador bonaerense.

Sobre el también peronista disidente Francisco de Narváez consideró que para él "lo natural sería volver a ser aliado de Pro".

El cobismo quiere el apoyo de Iglesias

* El intendente cobista de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, convocó al ex gobernador Roberto Iglesias (crítico del vicepresidente) a sumarse al frente que conforman la UCR y Confe, la agrupación de Cobos. También dijo que, en el futuro, Confe podría desarmarse y fusionarse con la UCR.

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