Mauricio Ibarra, sin definirse y en silencio

Mauricio Ibarra, sin definirse y en silencio
El intendente rawsino venía dando señales claras de su decisión de jugar en las urnas desde la vereda antigiojista, pero desde el fin de semana se llamó a silencio, y en su entorno ya no dan por sentada su participación.
Después de la jugada kirchnerista de adelantar las elecciones, en el ibarrismo guardan cautela y lo que hasta hace poco parecía una fija, hoy pinta como un interrogante. El intendente Mauricio Ibarra venía dando señales claras de su decisión de jugar en las urnas desde la vereda antigiojista, pero desde el fin de semana se llamó a silencio, puso freno de mano y en su entorno ya no dan por sentada su participación. Mientras tanto, el PJ empezó a rearmar el equipo en Rawson para salir a darle pelea en el departamento.

El fin de semana y ayer, en Rawson llovieron los llamados de la prensa y la respuesta desde el bunker municipal se repitió una y otra vez: "no hay declaraciones". Con la movida electoral de la Casa Rosada aún fresca, el intendente prefirió no hablar públicamente sobre el armado electoral con otras fuerzas de la oposición y muchos menos, de su traje de potencial candidato.

Hasta hace poco, cuando la mira estaba en octubre, el panorama parecía algo más claro. Ibarra había elegido el camino de los mensajes elípticos, pero contundentes, para ir tirando con cuentagotas su candidatura. Inclusive, sus colaboradores daban por hecho que iba a ser él y no otro hombre de sus filas el que se iba a medir en las urnas con sus ex compañeros del Justicialismo.

Ayer, después de varias reuniones internas el fin de semana para analizar el hecho de tener que salir al ruedo cuatro meses antes de lo previsto, el escenario era distinto. En el entorno de Ibarra dijeron que "no está definido que vaya a ser el candidato". "Hay que barajar y dar de nuevo", fue la frase que eligió uno de sus hombres para darle mayor incertidumbre a la cuestión.

La movida de la Casa Rosada parece no ser el único factor externo que juega en la decisión que debe tomar Ibarra. Su colaborador dijo que están viendo qué va a pasar con el basualdismo. Sucede que cuando pintaba para armar un frente, todo quedó en el freezer a partir de la objeción de algunos sectores de esa fuerza y las posibilidades de una sociedad se debilitaron.

En donde no se quedan quietos es en el PJ rawsino. Los miembros de la Junta Departamental que siguen en el peronismo, abrieron una sede nueva y desde ahí armarán el trabajo de campaña para junio (Ver aparte). En la vieja sede quedaron Ibarra y los que eligieron seguirlo en su quiebre con el giojismo.

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