Mauricio, desconcertado en el camino hacia 2011

"Macri está anestesiado." Asi graficaron altas fuentes de PRO el embrollado momento político que atraviesa el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, tras el desembarco del ex presidente Eduardo Duhalde otra vez en la arena política, y la posibilidad de que éste aglutine al hoy disperso peronismo disidente, situación que podría mellar el proyecto presidencial del ex presidente de Boca Juniors.
En efecto, el líder de PRO aparece hoy entrampado entre las presiones del diputado electo y aspirante a la gobernación bonaerense, Francisco de Narváez (que quiere que Macri dé "al menos una señal" y comience a recorrer el país), y las recomendaciones de su principal asesor, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, que considera que el jefe de Gobierno porteño debe abocarse a la gestión, y no apresurar su eventual candidatura para 2011.

Durán Barba tiene como premisa retrasar todo lo que se pueda la candidatura de Macri, con el argumento de que quien se lanza antes de tiempo termina siendo "el tonto de la fiesta" y pierde la elección.

En la vereda de enfrente, el ala peronista del partido le pide al jefe de Gobierno porteño que comience a dar señales claras y a recorrer el país. Sin embargo, según pudo averiguar PERFIL, Macri aún no tiene previsto hacerlo. "Nosotros le avisamos a Macri que Duhalde se iba a lanzar, y él nos dijo que eso era imposible", lamentó ayer un legislador porteño de PRO. "Duhalde está haciendo lo que nosotros le pedimos a Macri que hiciera hace unos meses", agregó el diputado.

Y si bien la imagen negativa de Duhalde es alta, lo cual dificulta su objetivo de máxima: ser presidente de la Nación en 2011; su objetivo de mínima: aglutinar al PJ disidente, preocupa al macrismo.

Es que la estructura de PRO en el ámbito nacional no le alcanza a Macri para cimentar su proyecto presidencial, por lo que está obligado a obtener el apoyo del PJ disidente, básicamente, el de los gobernadores.

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