El matrimonio gay avanza dos casilleros.

Después de la derrota en California, Iowa y Vermont, legislaron la igualdad de derechos entre hétero y homosexuales.
Como si se tratara del juego de la oca, la batalla legal por los derechos civiles de gays y lesbianas en los Estados Unidos, que había retrocedido un casillero con la victoria de la Proposición 8 en California el año pasado, avanzó dos en lo que va de este mes: en Iowa, la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional la prohibición de los matrimonios entre personas del mismo sexo, mientras que en Vermont, el Senado y la Cámara de Representantes levantaron el veto impuesto por el gobernador a una ley que los permite. Estos dos estados se suman a Massachusetts y Connecticut, donde el matrimonio gay había sido legalizado por la Justicia. Mientras, en otros estados, el debate continúa.

IOWA. En 2005, tres parejas de varones y tres de mujeres intentaron casarse en el condado de Polk y, ante la negativa del juez, se presentaron ante los tribunales para denunciar la inconstitucionalidad de la legislación del estado de Iowa que define al matrimonio como "la unión entre un hombre y una mujer". Luego de un largo camino, el caso finalmente fue resuelto por el máximo tribunal del Estado y las parejas homosexuales podrán comenzar a casarse a partir del 24 de abril.

En su sentencia del viernes 3, la Corte Suprema de Justicia de Iowa declaró que la redacción aprobada en 1998 para la sección 595.2 del Código Civil es inconstitucional, "porque el Estado ha sido incapaz de identificar una justificación constitucional adecuada para excluir a los demandantes de la institución del matrimonio civil". Los jueces sostuvieron que "una distinción basada en la orientación sexual sería sospechosa y difícil de compatibilizar con el principio de igualdad de protección consagrado en la Constitución" y respondieron a quienes rechazan el matrimonio entre personas del mismo sexo por motivos religiosos que "el matrimonio civil debe ser juzgado con arreglo a las normas constitucionales de igual protección y no en virtud de las doctrinas o puntos de vista religiosos de las personas", ya que se trata de "un contrato de derecho civil".

Con esta sentencia, Iowa se convierte en el cuarto estado norteamericano donde el matrimonio entre personas del mismo sexo es legalizado por un fallo de la Corte Suprema estatal, lo que ya había sucedido en Massachusetts (2004), Connecticut (2008) y California (2008), pese a que en este último estado la sentencia fue derrumbada luego por un referéndum. Es, además, el primero en la zona centro del país, una región conservadora y tradicionalista.

VERMONT. El martes 7, los legisladores de Vermont rechazaron el veto del gobernador republicano Jim Douglas, quien había intentado frenar una ley que habilitaba los matrimonios entre personas del mismo sexo. Por 25 votos a favor y 5 en contra en el Senado y por 100 a 49 en la Cámara de Representantes, los impulsores del proyecto consiguieron la mayoría necesaria para convertir a ese estado en el primero que legaliza el matrimonio gay por la vía legislativa, ya que en los casos anteriores el reconocimiento de ese derecho se había conquistado por vía judicial.

"El histórico voto en la asamblea legislativa de Vermont nos recuerda el increíble progreso que se está logrando hacia la igualdad", sostuvo en un comunicado la organización Human Rights Campaign, que defiende los derechos civiles de gays y lesbianas. Vermont había sido, hace nueve años, el primer estado norteamericano en aprobar una ley de uniones civiles y se convierte ahora en el cuarto en reconocer el matrimonio homosexual.

NEW HAMPSHIRE. El 26 de marzo, la Cámara de Representantes de New Hampshire, con 186 votos a favor y 179 en contra, aprobó un proyecto de ley que legaliza el matrimonio gay, pese a la oposición del gobernador John Lynch, quien aún no aclaró si vetará la ley en caso de ser aprobada por el Senado. La iniciativa divide a los legisladores del oficialismo, ya que el proyecto fue presentado por un representante demócrata, Jim Splaine, y el gobernador es del mismo partido. Así, pese a contar con mayoría en ambas cámaras, los demócratas no han conseguido fijar una posición común.

Curiosamente, el mismo gobernador que ahora se opone al matrimonio gay había apoyado a fines de 2007 la ley de uniones civiles y había declarado, luego de su aprobación: "En New Hampshire estamos orgullosos de tener una larga tradición de liderazgo y oposición en contra de la discriminación. Hoy esta tradición continúa".

NUEVA JERSEY. En octubre de 2006, la Corte Suprema del Estado de Nueva Jersey estableció que las parejas de gays y lesbianas debían contar con los mismos derechos civiles que las parejas heterosexuales, aunque evitó pronunciarse acerca del uso de la palabra "matrimonio". Los jueces le dieron al Congreso 180 días para modificar la legislación y los legisladores respondieron con una ley de uniones civiles que garantiza los mismos derechos pero bajo un nombre diferente.

En diciembre del año pasado, una comisión creada por la legislatura para evaluar el funcionamiento de dicha ley a dos años de su aprobación recomendó por unanimidad, en un informe de 79 páginas, derogarla y abrir paso al matrimonio civil entre personas del mismo sexo, ya que "la creación de dos categorías diferentes, establecida por la Ley de Uniones Civiles, promueve que exista un tratamiento diferente hacia las parejas del mismo sexo y sus hijos". La comisión estaba integrada por legisladores demócratas y republicanos y por dos religiosos, que acompañaron el informe. El gobernador del estado, el demócrata Jon Corzine, presentó entonces un proyecto de ley de matrimonio gay que ahora está siendo debatido por las cámaras.

"El matrimonio del mismo sexo en Nueva Jersey es solamente un asunto de ‘cuándo’, no de ‘si’", afirmó recientemente Joseph Roberts, vocero de la legislatura, y agregó que el informe presentado por la comisión "debería activar un renovado sentido de propósito y de urgencia para superar una de las últimas barreras de la sociedad a la completa igualdad para todos los residentes". El republicano Chris Christie, contrincante de Corzine en las próximas elecciones del estado, ha declarado su oposición a los derechos civiles de gays y lesbianas y prometió vetar una eventual ley de matrimonio gay en caso de acceder a la gobernación.

PASO ATRÁS, PASO ADELANTE. Siete estados norteamericanos votaron en 2006 a favor de enmiendas constitucionales impulsadas por la derecha religiosa y apoyadas por el ex presidente Bush para eliminar la posibilidad de que se legalicen los matrimonios gays. Se trata de Colorado, Wisconsin, Virginia, Dakota del Sur, Idaho, Tennessee y Carolina del Sur. En Arizona, una propuesta idéntica fue rechazada ese año pero alcanzó la mayoría el año pasado, en un nuevo plebiscito realizado junto a la elección presidencial. También votaron entonces contra el matrimonio gay Florida y California, estado en el que la votación alcanzó repercusión internacional ya que dio marcha atrás con un fallo de la Corte Suprema local que recientemente lo había legalizado, dando lugar a que 18 mil parejas llegaran a casarse. Ahora, los damnificados volvieron a la Corte y se espera que los jueces decidan sobre la validez constitucional del plebiscito.

DEMÓCRATAS. Mientras algunos estados avanzan y otros retroceden en este juego de la oca por los derechos civiles, en el Partido Demócrata viene creciendo el apoyo a la igualdad de derechos, pese a la posición ambigua del presidente Barack Obama. El gobernador del estado de Nueva York, David Paterson, declaró su apoyo a la legalización de los matrimonios homosexuales en todo el país, postura que es compartida por los dos senadores demócratas de ese estado. Si en 2004 sólo Ted Kennedy apoyaba el matrimonio gay, actualmente esa postura es compartida por, al menos, siete senadores de su partido y por la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, además de algunos gobernadores y otros líderes partidarios.

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