“Se mató por culpa de la Gendarmería”

Franco, hijo del ex hombre fuerte de la Policía tucumana, habló ayer, durante el velatorio de su padre que se realizó en su casa de la localidad de San Andrés, a 15 kilómetros de la capital provincial. En diálogo con PERFIL, culpó del suicidio a las fuerzas de seguridad “porque sabían que lo iba a hacer” y aseguró que “la muerte no quedará en vano”.
Velatorio. En un rincón, el Gauchito Gil vela por Ferreyra. Amigos y familiares usaron remeras para la ocasión.Franco, su hijo, junto al cadáver de su padre.

Desde ayer a las 11 la casa de Mario “Malevo” Ferreyra en la localidad de San Andrés, a 15 kilómetros de la capital tucumana, es un constante ir y venir de ciudadanos, familiares, ex policías y amigos que se acercan para rendirle su homenaje y manifestar su solidaridad con los familiares del ex comisario. Rodeado de fotografías que rememoran las distintas etapas de la carrera policíal, Franco Ferreyra (22), su hijo, llora junto al cajón y no tiene consuelo. En medio de la sala y a metros del cajón en el que velaron a su padre, aceptó dialogar con PERFIL.

—¿Cómo viviste la decisión de tu papá de quitarse la vida?

—Con mucha indignación, bronca e impotencia, porque siento que mi papá no se ha ido, sino que vinieron a arrebatarlo. Los gendarmes eran conscientes y sabían que él se iba a suicidar si decidían detenerlo, no estaba dispuesto a ir a la cárcel otra vez y menos por algo que no había hecho

—¿Cómo es eso de que los gendarmes sabían que se iba a suicidar?

—Sí, ellos sabían que mi papá se podía suicidar, nosotros se lo habíamos dicho con anticipación que mi papá tenía tomada esa decisión. Le pedimos que tengan paciencia, porque sabíamos que él estaba decidido a todo. Sin embargo, cuando entró uno supuestamente a hablar con mi papá, el resto arremetió y fue entonces que él decidió pegarse el tiro en la cabeza.

—¿Usted sostiene que su padre se mató por culpa de Gendarmería?

—Sí, fue por culpa de ellos que lo acorralaron y lo presionaron. Si ellos no hubiesen hecho eso, hoy mi viejo seguramente estaría vivo.

—Pero su padre ya había tomado la decisión de suicidarse, mucho antes...

—Le digo más, cuando mi papá finalmente se suicidó, Gendarmería fue incapaz de ayudarnos a bajar el cuerpo y socorrerlo.

—¿Pero por qué se suicido su papá?

—Por el arrebato de Gendarmería, eso fue determinante para que él se quitara la vida. El nos había dicho que quería conversar con los jueces y con los fiscales y demostrales que era inocente, pero él sí tenía claro que no iba a volver a la cárcel por algo que no había hecho.

—¿Qué sintió cuando se murió prácticamente en sus brazos’

—La verdad que fue muy duro tener que bajar a mi padre con la soga y que se me muera en el camino, pero te puedo asegurar que la muerte de mi padre no va a quedar en vano.

—¿A qué se refiere con eso?

—A qué vamos a luchar hasta el final para que se haga justicia. Lo que sí le puedo asegurar es que con mano propia no vamos a hacer justicia con nadie.

Después de esas declaraciones, Franco se abraza con su hermano y se pierde entre el gentío, que se acerca a darle el pésame y a agradecerle, según los asistentes, por la seguridad que brindaba en la época que supo ser el hombre fuerte de la Policía tucumana. Hoy a las 11 sus restos serán sepultados en el cementerio de Los Pereyra, pueblo donde hace 58 años había nacido.

*Desde Tucumán.

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“Bussi pensó en hacer lo mismo”

La tranquilidad de la siesta tucumana se vio interrumpida cuando en medio del velatorio llegó el diputado provincial por Fuerza Republicana Ricardo Bussi para darles el pésame a los familiares y amigos del ex comisario. Su presencia fue recibida en medio de muestras de solidaridad por la condena recibida por su padre Antonio Domingo Bussi en agosto pasado.

El legislador sostuvo ante PERFIL que él lo conocía a Ferreyra desde el año ’96, que fue la época que lo comenzó a visitar en el penal de Villa Urquiza, donde estaba detenido por el doble crimen de Laguna de Robles.

—¿Qué lectura hace de la actitud que ha tomado el ex comisario Ferreyra?

—Yo, la verdad, lo había resignado cuando la Justicia lo condenó por su actividad anterior, pero ahora lo había visto rebelde a entregarse porque estaba molesto con los organismos de derechos humanos que estaban buscando revancha. Yo sabía que él no se iba a entregar ante estas acusaciones. Sobre todo porque existe el caso Bussi en Tucumán, en donde unas patotas judiciales lo han acorralado, lo han humillado y ahora lo tienen detenido. Creo que si no detienen prontamente este impulso que genera el Gobierno nacional, puede haber otros casos como los de Ferreyra.

—¿Cómo ha tomado su padre el suicidio del Malevo?

—Con mucho pesar, porque él está pasando una situación muy parecida; es más, ha pensando incluso seguir este camino en varias oportunidades

—¿Su padre quiso indultarlo?

—Sí, en algún momento mi padre pensó en hacerlo.

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