Masseroni sembró sospechas sobre posible negociado con tierras públicas

Uno de los expedientes que dividió las opiniones de los concejales durante el desarrollo de la sexta sesión ordinaria realizada en la víspera, fue el despacho que permitió ratificar el convenio que firmara la Municipalidad de Puerto Madryn con la empresa Madul SRL.
Según se desprenden de lo ventilado en el debate registrado entre los legisladores, en esa empresa tendría intereses el dirigente radical Aldo Malaspina, quien es uno de los oferentes que disputa la licitación para pavimentar 200 cuadras dentro de la ciudad.

La discusión entre los legisladores y el planteo de sospechas y dudas respecto a las implicancias económicas de ese expediente enfrentó a los concejales Ricardo Masseroni, de la Unión Cívica Radical, Elisa Riveros y Raúl Villahoz, del Frente Para la Victoria.

Abstenciones y voto en contra

El cuestionamiento y retórica también recibió el aporte del presiente del cuerpo, el Viceintendente Ricardo Lázaro; tras lo cual el Pach y el Provech se abstuvieron de votar, el radicalismo votó en contra y el Polo Social se sumó al oficialismo y permitió que el recuento terminara con nueve votos positivos.

Si bien el planteo de Masseroni se produjo al día siguiente de que el Frente Para la Integración hiciera el lanzamiento oficial de su campaña y que presentara formalmente a sus candidatos, y que por ello también fue señalado como totalmente politizado por el oficialismo, su alocución mereció la inmediata respuesta de Raúl Villahoz.

La ordenanza le permite a la empresa Madul SRL hacer sus instalaciones "para fabricar asfalto, para cubrir una evidente necesidad de Puerto Madryn y también (permitirá que la empresa) esté en condiciones de aportar material asfáltico en calidad y cantidad suficiente para satisfacer necesidades a un precio competitivo".

La superficie, que estará ubicada al oeste de la Ruta Nacional 3, según el expediente será de 120 metros de frente por 500 de fondo, sobre la ruta provincial 4, al oeste de la ciudad y en proximidades del futuro basural de Puerto Madryn.

Según explicó Masseroni, "la empresa Madul SRL se compromete a abrir doce cuencos anuales, y un total de sesenta en el transcurso de cinco años", sitios que servirán para que la ciudad arroje allí sus deshechos líquidos. Esos cuencos consisten en "excavaciones que algunos dicen serían de cien metros de largo por tres de ancho y seis de profundidad" agregó.

Según la Secretaría Municipal de "Ecología y Medio Ambiente, esos cuencos debían ser de seis metros de ancho, por seis de profundidad y cien de largo, pero no queda claro" indicó.

12 mil camionadas disponibles al año

"Como contraprestación, la empresa se compromete a brindar el servicio de dos horas diarias de trabajo de una máquina a la Municipalidad, de lunes a sábado -enfatizó Masseroni-. Se le (acaba de) entregar a esta empresa un espacio de aproximadamente 60.000 metros cuadrados para la instalación de una fábrica de asfalto, en la que el convenio dice que va a realizar cuencos de cien metros de largo, por diez de ancho y seis de profundidad, lo que implica que extraerán 6.000 metros cúbicos de ‘tierra’ (material árido o piedra). Transformados en camionadas que generalmente son de seis metros cúbicos por camión, podrán retirar 1.000 camiones por cada cuenco".

En su análisis, el concejal expuso que "en el año tiene la posibilidad de abrir doce de esos cuencos, o sea de retirar 12.000 camiones de material, a cambio de lo cual el Municipio recibirá una contraprestación de horas máquina".

"Cada hora máquina tiene un valor de mercado de aproximadamente 250 pesos, lo que implica quinientos pesos por día y 3.000 pesos por semana; 12.000 pesos al mes, 144.000 pesos al año; todo de acuerdo a los números que cualquier persona puede realizar en su casa".

6 millones de pesos

Más adelante, remarcó que "más allá que parte de esa ‘tierra’ servirá para tapar los residuos que allí se depositen, la empresa puede utilizar lo que le sirva para fabricar asfalto, lo que implica lucrar con ese material y no solamente la contraprestación de horas máquina a cambio del préstamo del terreno para que funcione la fábrica de asfalto".

Sin profundizar mucho en los valores que cada camionada tiene en el mercado local, ni puntualizar si debajo del terreno podría haber ripio, calcáreo o arcilla, "por los sesenta cuencos que podrá abrir durante los cinco años y posibilidad de prorrogar a otros cinco años más, la empresa podrá retirar alrededor de unos seis millones de pesos (sic.) cuando apenas dejó en la comuna 720.000 pesos por el mismo período de cinco años".

"Negocios ‘jugosos’"

Los valores a favor de la empresa podrían multiplicarse "si se llega a determinar que los áridos que extraiga la empresa Madul SRL le sirven para el proceso de fabricar asfalto, sobre todo por los valores que tiene actualmente cada cuadra de pavimento flexible", presupuestada por la misma empresa en 270.000 pesos cada una para la obra de las 200 cuadras.

Sobre esa base, la consulta pública y ante sus pares de Ricardo Masseroni fue "¿por qué siempre el Municipio siempre le da la posibilidad de que hagan negocios tan ‘lindos’, tan ‘jugosos’ y tan ‘sabrosos’ a algunas empresas? ¿por qué siempre algunos empresarios tienen la posibilidad de ganar mucho dinero sin dejarle prácticamente nada a la comuna? (Este expediente) permite pensar en que hay que hacer negocios con este Municipio".

Presuntas irregularidades

Pero su asombro no acabó de ser reflejado allí, ya que aseguró haber detectado "algunas irregularidades" en el expediente, ya que "la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente solicita el Estudio de Impacto Ambiental. Luego aparece una hoja de un supuesto estudio, pero que no está firmada, que la pudo haber hecho un cadete o que tenía algún tiempo para escribir en una computadora para cumplir con el trámite". Por lo tanto, "pongo en duda que el impacto ambiental se haya realizado".

"El Municipio le va a comprar ese asfalto"

Dentro de esas sorpresas que dijo haber vivido a lo largo del análisis del expediente, Ricardo Masseroni remarcó que "en la foja 1, la empresa (Madul SRL) da por sentado que el Municipio le va a comprar ese asfalto. Parece que no tuvo en cuenta o se olvidó que para ese tipo de cuestiones se deben realizar licitaciones públicas donde haya ofertas".

"Allá arriba no hay canteras, concejal"

La primera respuesta la recibió del Viceintendente Ricardo Lázaro, quien lo había escuchado atentamente en su exposición, sobre todo cuando a los áridos los definía como "tierra". El presidente natural del cuerpo le dio el primer "golpe de efecto" a la denuncia pública al consultar sobre si estaba seguro de la utilización de "¿tierra para hacer asfalto?", a lo que el denunciante planteó: "usted sabe, señor presidente… tierra, piedra, me extraña… la tierra qué tiene en la Patagonia si no es piedra" que podría ser utilizada para la fabricación de asfalto.

"Allá arriba no hay canteras, concejal" le recordó Lázaro.

"Mezcló todo, sobre todo la interna radical"

"Qué casualidad, que cuando justo (ayer) comenzamos con todas las recriminaciones, los mantos de sospechas y supuestos favoritismo hacia alguien" de parte del Ejecutivo, reprochó el presidente del bloque oficialista Raúl Villahoz a Masseroni, para luego preguntar "por qué se reclama ahora, a 45 días de una elección. Acaso no se está trayendo la campaña al seno del Conejo Deliberante. Hay que tener la altura suficiente para no mezclar la cuestión electiva con el trabajo cotidiano. Además, no se entendió ‘un pito’ de lo que dijo. Nada. Se mezclaron un montón de cosas, sobre todo la interna del partido radical con la labor en el Concejo Deliberante, seamos sinceros de una vez por todas" remarcó, en directa alusión a que el dirigente radical Aldo Malaspina, quien sería el empresario visible de la firma Madul SRL, habría sido hacia donde habría querido apuntar el ataque el radical Masseroni, pero que terminó por afectar al Ejecutivo Municipal.

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