Massa, en Tigre y sin el Gobierno

Fue un fastuoso recibimiento. Bajo la pérgola del Museo de Bellas Artes el ex jefe de Gabinete, Sergio Massa, caminó la alfombra roja para estampar con su firma el retorno a la intendencia de Tigre.
Su sonrisa, captada por una cámara grúa que lo acompañó desde lo alto, se repitió en las dos pantallas gigantes. El sol brillaba en el mediodía del sábado y, desde el río, las lanchas acompañaron con sus bocinas.

Era una fiesta y estaban todos, o casi todos. Hubo conductores de TV, actores, inversores privados y grupos de scouts, así como centenas de jubilados y vecinos llegados en colectivos particulares. También los funcionarios municipales y algunos antiguos compañeros de Massa en el PJ y en la Ucedé. Pero no fue ningún miembro del Gobierno que despidió hace menos de tres semanas. Tampoco había funcionarios de la Anses, organismo del que fue director durante cinco años. Tan sólo los ministros de Educación y Salud bonaerense, Mario Oporto y Claudio Zin, respectivamente.

Massa minimizó las ausencias. "No estoy sorprendido. El acto fue organizado como un evento netamente local para que no especularan sobre los que no vinieron", insistió. Lo mismo repitieron desde su entorno. Sin embargo, poco antes, cuando La Nacion preguntó a los organizadores por los invitados del Gobierno, la respuesta fue distinta: "Nadie confirmó".

El ex jefe de Gabinete evitó las preguntas sobre Néstor Kirchner, con quien quedó enfrentado tras las últimas elecciones: la fórmula local, encabezada por su mujer, Malena Galmarini, obtuvo 30.000 votos más que el ex presidente. De hecho, al referirse a los comicios, Massa contó como propios los 82.000 votos de su esposa y no mencionó los 55.000 que consiguió junto con Kirchner.

En su discurso dijo que nunca se había ido de Tigre y recalcó el "compromiso" asumido "el 28 de octubre de 2007", cuando fue elegido intendente. "Quienes tenemos responsabilidades debemos ratificarlas." No hizo falta que se refiriera a su compromiso como candidato a diputado nacional.

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