Masivo recorte fiscal en Alemania

El nuevo gobierno aplicará un plan de reducción impositiva valuado en 36.000 millones de dólares
BERLIN (AFP).- En un intento de aliviar la peor crisis económica en 50 años y a pesar del déficit presupuestario, la canciller alemana Angela Merkel y sus nuevos aliados liberales presentaron ayer su programa de gobierno y prometieron 24.000 millones de euros de disminución de impuestos.

El nuevo gobierno, que prestará juramento el miércoles, "reducirá la carga fiscal de las familias, reformará el impuesto para las empresas y el impuesto a la herencia", anunció Merkel en una conferencia de prensa conjunta con el jefe de los liberales, Guido Westerwelle, su próximo vicecanciller y ministro de Relaciones Exteriores.

Las reducciones fiscales comenzarán a partir del 1 de enero de 2010, precisó Merkel. En 2011, el régimen fiscal será reformado a partir de 2011, "para simplificarlo y hacerlo más justo", agregó Westerwelle.

En total, para fines de 2013, 24.000 millones de euros de reducciones fiscales beneficiarán a los hogares y a las empresas alemanas, según el programa gubernamental.

Pero hay escepticismo sobre la manera en que el gobierno financiará sus planes fiscales, dado que el déficit llega a 81.000 millones de dólares por las medidas impulsadas por la "gran coalición" previa de Merkel para combatir la crisis.

"Si la coalición quiere reducir la montaña de deuda desde el 2011, además de fuerte crecimiento también necesitará hacer ahorros", dijo el economista Andreas Rees, que asistió a la conferencia de prensa de Merkel y Westerwelle.

BERLIN.- En un intento por aliviar la peor crisis económica en 50 años y a pesar del déficit presupuestario, la canciller alemana Angela Merkel y sus nuevos aliados liberales presentaron ayer su programa de gobierno y prometieron un recorte de impuestos por 24.000 millones de euros (36.000 millones de dólares) en los próximos cuatro años.

El nuevo gobierno "reducirá la carga fiscal de las familias, reformará el impuesto para las empresas y el impuesto a la herencia", anunció Merkel en una conferencia de prensa conjunta con el jefe de los liberales, Guido Westerwelle, su próximo vicecanciller. El nuevo Ejecutivo jurará el miércoles y reemplazará a la "gran coalición" entre los democristianos de Merkel y los socialdemócratas, tras la dura derrota que sufrieron estos en las elecciones. El nuevo gabinete estará conformado por miembros de la Unión Demócrata Cristiana (CDP) de Merkel, los Demócratas Libres (FDP, liberales) y la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), partido "gemelo" del de la canciller en esa región alemana,

Merkel dijo que la intención del nuevo gobierno con estas medidas será "avanzar con coraje para llevar al país fuera de la crisis". Al respecto, señaló que ese será el objetivo principal de su gestión durante 2010 y 2011. "Todo lo que hagamos lo haremos para crear trabajo", indicó.

Las reducciones fiscales comenzarán a partir del 1° de enero de 2010, según precisó Merkel. En 2011, el régimen fiscal será reformado a partir de 2011, "para simplificarlo y hacerlo más justo", agregó Westerwelle.

En total, para fines de 2013, 24.000 millones de euros de reducciones fiscales beneficiarán a los hogares y a las empresas alemanas, según el programa gubernamental. Simultáneamente, una reforma de la financiación del sistema de salud pública desembocará en el aumento de las cotizaciones de los asegurados.

Los empleados serán los únicos que deberán soportar el alza de los costos médicos provocados por el envejecimiento de la población, mientras que las cotizaciones de los empleadores serán sometidas a un tope.

La canciller y sus aliados se mostraron ambiguos en lo que respecta a la financiación de las medidas fiscales, luego de que la crisis vació las arcas del Estado, lo que provocó escepticismo entre los economistas.

Serán las economías, en primer lugar en el funcionamiento del aparato estatal, y el crecimiento futuro los que financiarán la falta de ingresos fiscales, según sostuvo Westerwelle.

"Se trata, fundamentalmente, de alentar el empleo", agregó la canciller, y recordó que 100.000 desempleados menos equivalen a un ahorro de 2000 millones de euros.

La deuda alemana asciende ya a más de 1,5 billones de euros, o sea, unos 20.000 euros por persona, y Alemania gasta varias decenas de miles de millones anuales en pagar los intereses de su deuda. "Se tratará de que los gastos progresen menos rápidamente que el PBI", dijo Westerwelle.

Pero muchos economistas se preguntan de qué modo el gobierno financiará sus planes fiscales cuando el déficit llega a 81.000 millones de dólares por las medidas de estímulo impulsadas por la "gran coalición" de Merkel para combatir la crisis.

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