Masivo rechazo al ataque de los chacareros a Rossi .

Referentes opositores y del oficialismo coincidieron ayer en rechazar las agresiones de ruralistas santafesinos contra el legislador kirchnerista Agustín Rossi, al calificar el hecho como "lamentable" y fruto de la "intolerancia".
   Los candidatos a diputados por el Acuerdo Cívico y Social Ricardo Alfonsín y Ricardo Gil Lavedra, y por Unión-PRO Francisco De Narváez, más el legislador macrista Esteban Bullrich, se pronunciaron contra de las agresiones sufridas por Rossi anteayer en Reconquista.

   De Narváez sostuvo que "nadie está de acuerdo con este tipo de violencia en la Argentina; la política es para debatir ideas y confrontar proyectos".

   Para Alfonsín, el hecho "es lamentable" y aseguró de los atacantes: "Regresan de la tumba, y el gobierno ha hecho bastante para eso, cuestiones como la intolerancia, la confrontación y la división entre los argentinos".

   Por su parte, Bullrich también condenó el escrache a Rossi y aseguró que ese tipo de acciones "no colabora para abrir el diálogo".

   Según Bullrich, la agresión de los ruralistas "tampoco contribuye a generar una respuesta favorable del gobierno, respecto de las iniciativas en las que venimos trabajando para solucionar la situación del campo".

   El radical Gil Lavedra, en tanto, advirtió que "la democracia no es violencia".

   También se pronunció el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien dijo que "la calentura y el enojo de la gente del campo no justifican" el incidente.

   Desde la vereda oficialista, el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Alberto Balestrini, calificó como "deplorable" a la agresión sufrida por Rossi, a la que consideró como producto de la "intemperancia y subversión de valores incuestionablemente reñidos con la democracia".

   También se pronunció en ese sentido el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, quien condenó los actos intimidatorios e hizo responsable de lo ocurrido a un sector de la dirigencia agropecuaria que acude "a remedios violentos basados todos en actitudes antidemocráticas que los definen de cuerpo entero respecto de sus intereses y objetivos".

   Frente al amplio rechazo, la única nota disonante la dio el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, quien consideró que los escraches "son consecuencia lógica" y "reacción comprensible" contra el gobierno.

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