Masivo acto contra el aborto en Madrid

Una misa reunió a un millón de personas
MADRID.- La Iglesia Católica de España reaccionó ayer a la media sanción que obtuvo la ley de aborto impulsada por el gobierno socialista con una encendida y multitudinaria misa al aire libre, en la que también se condenó el avance del "ateísmo militante" en el país y en Europa.

Ante una concurrencia estimada en un millón de personas, que se reunieron en la madrileña Plaza de Lima, el arzobispo de la capital española, Antonio María Rouco Varela, reafirmó el compromiso de la Iglesia en rechazar la práctica del aborto, en disidencia con el acuerdo alcanzado entre un grupo de diputados católicos conservadores y el gobierno para apoyar la iniciativa oficial.

"Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente", afirmó en su homilía, que, a pesar de formar parte de una ceremonia religiosa tradicional, como lo es la misa de la Sagrada Familia, en esta ocasión fue interpretada por la mayoría de los medios españoles y los grupos críticos de la Iglesia Católica como un acto de fuerte contenido político.

Rouco Varela, que en su discurso fue interrumpido en numerosas ocasiones por el aplauso de los fieles, señaló que hay que "reivindicar" el modelo de familia cristiana, definida por él como la que parte "del matrimonio de un hombre y una mujer", frente a "otros supuestos modelos que parecen adueñarse, en forma avasalladora y sin réplica alguna, de la mentalidad y de la cultura de nuestro tiempo".

Las palabras del cardenal, que también llamó a los políticos a "promover la centralidad y la integridad de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer", fueron respaldadas por un mensaje del papa Benedicto XVI transmitido mediante una pantalla gigante, en el que, en español, el Pontífice animó a los fieles a ver en la familia "el camino seguro para encontrar y conocer a Dios".

Relaciones tensas

Poco después de terminada la misa, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgtb) descalificó a través de un comunicado a monseñor Rouco Varela, al considerar que conspira contra "la riqueza de la diversidad familiar y la importancia de su reconocimiento y no discriminación".

El 17 del actual, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que garantiza el libre acceso al aborto hasta la semana 14 de gestación. Días antes de la votación, la Iglesia, que se opone firmemente a la medida, había convocado a una marcha a la que asistieron centenares de miles de católicos.

La instauración de la noción de interrupción voluntaria del embarazo en el derecho español tensó aún más la ya tirante relación entre el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero y la jerarquía de la Iglesia Católica, que ya había alzado su voz en 2005, cuando se legalizó el matrimonio gay en España.

La misa de ayer, que convocó a un millón de personas, siguió a otras multitudinarias concentraciones de católicos, convocadas a fines de 2007 y 2008.

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