Masiva negativa de un gremio a integrarse al de los camioneros

Los distribuidores de diarios y revistas, integrantes de la cooperativa de trabajo, se manifestaron masivamente contra la posibilidad de que encuadrarse dentro del Sindicato de Camioneros. Así lo expresaron con su firma 826 trabajadores que ratificaron su voluntad de seguir perteneciendo al sindicato que los representa, la Sociedad de Distribuidores de Diarios y Revistas de la República Argentina (SDDRA).
En noviembre pasado, unos 200 integrantes del gremio de camioneros que comanda el líder de la CGT, Hugo Moyano, bloquearon durante dos horas las salidas de las plantas impresoras de Clarín y La Nación. Al frente de los manifestantes estaba el hijo de Moyano y secretario adjunto del sindicato, Pablo.

Es una táctica que vienen utilizando los camioneros para lograr el traspaso a su gremio de trabajadores de distintos sectores. Ya lo hicieron con los choferes que trasladan mercadería para los supermercados, los distribuidores de gaseosas y cervezas y las plantas petroleras. Ahora desean hacer lo mismo con quienes reparten los diarios y revistas.

Tras el bloqueo a las plantas, se abrió una instancia de negociación en el Ministerio de Trabajo y es en ese ámbito que la SDDRA presentó un informe con la firma de sus afiliados en el que consta "su voluntad expresa de continuar ejerciendo como hasta la fecha sus tareas de distribuidor de diarios y revistas en el ámbito personal y territorial de la SDDRA".

Al mismo tiempo, el presidente de la Asociación de Editores de Diarios de la Ciudad de Buenos Aires (AEDBA), Pablo Casey, envió una carta al Ministerio de Trabajo reivindicando la relación con el SDDRA. "Los editores tenemos una larga relación de más de 60 años con SDDRA y, pese a tiempos difíciles y dificultades naturales de tanto tiempo, nunca plantearon a ningún editor interrumpir la actividad ni una hora. Han sido siempre conscientes de no afectar jamás y bajo ningún pretexto la libre circulación de los periódicos y revistas", dice el texto.

"Pretender dar un giro introduciendo a un nuevo actor que desconoce la actividad sería una solución desacertada. Máxime si tenemos presente que el Sindicato de Camioneros, quienes hoy pretenden ingresar en nuestra actividad, en su primera irrupción, ha empleado la violencia al bloquear las plantas impresoras de los diarios La Nación y Clarín", continúa la carta. "Lo sucedido motivó sendas denuncias penales y un repudio general por parte de la sociedad entera".

"Pensar que un nuevo actor de este tipo pueda incorporarse a la actividad, además de complejizar la tarea, obligaría a convivir con la amenaza latente de que hechos de similares características, contrarios a principios constitucionales, vuelvan a desencadenarse".

La carta de AEDBA concluye con la solicitud de que "no se innove en cuanto al sistema que rige la distribución de diarios y revistas. Ello no obsta a que si existieren algún tipo de anomalías en el régimen vigente, las mismas deberían corregirse de inmediato", firma Casey.

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