Masiva marcha en Tucumán de trabajadores de la salud

Más de 3.000 manifestantes exigieron un aumento salarial.
Como culminación del paro sin asistencia a hospitales ni dispensarios que cumplieron ayer (el tercero en el mes), médicos, enfermeros y otros profesionales de la salud publica provincial se congregaron al mediodía en forma multitudinaria frente a la Casa de Gobierno tucumana para insistir con su demanda de mejoras salariales.

Los huelguistas desafiaron la amenaza del gobernador José Alperovich de descontarles de sus sueldos no solo los tres días de paro sino también los veinte en que hicieron quites de colaboración. Tampoco había tenido efecto disuasivo la declaración de ilegalidad de los paros anteriores por parte del gobierno provincial.

Sumados los aportes de colegios profesionales, agrupaciones de jubilados, organizaciones piqueteras y partidos de la oposición y de izquierda, de municipales de la ciudad de Aguilares y hasta de productores rurales, la protesta de ayer reunió a 3.000 personas.

La movilización fue, así, una nueva demostración de fuerza del movimiento de "Trabajadores Autoconvocados de la Salud", que funciona a través de asambleas de base y de delegados, al margen de los sindicatos de la sanidad.

Iniciado en abril último con un reclamo de médicos de hospitales del interior provincial, el movimiento de "autoconvocados" fue creciendo desde entonces.

Disconforme con el aumento del 15 % acordado meses atrás por el gobierno provincial con los gremios de empleados públicos, viene exigiendo un nuevo incremento, además de la titularización de los 5.200 empleados temporarios, ad honorem y contratados del Sistema Provincial de Salud (Siprosa).El movimiento se potenció el mes pasado, en medio de la pandemia de Gripe A, a raíz de la muerte de dos enfermeras de hospitales, presuntamente por causa de ese mal.

Desde el movimiento se sostiene que los empleados de la salud vienen "poniendo el pecho a todas las epidemias" sin que se les pague de manera adecuada.

Una de las reinvindicaciones es, justamente, que se reconozca que el de ellos es un "trabajo insalubre" y que reciban por esa razón una remuneración adicional y un cómputo diferencial de los años de antigüedad para jubilarse.

"Es increible que aquí en Tucumán ese reconocimiento lo tengan los croupiers del Casino provincial y las bailarinas del Ballet Estable pero no nosotros", le dijo a Clarín la médica Estela Di Cola, delegada del Hospital del Niño Jesús de la capital y una de las oradoras en la manifestación de ayer.

"Sé del sacrificio de los médicos, de las vidas que han dado, pero si no hay, no hay; uno no puede fabricar dinero", dijo ayer el gobernador Alperovich al reiterar por enésima vez su argumento de que la provincia no está en condiciones de conceder un nuevo aumento salarial.

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