Masiva ola de despidos en el mundo

Masiva ola de despidos en el mundo
En uno de los peores días desde que estalló la crisis, varias multinacionales anunciaron la eliminación de 85.000 puestos de trabajo
NUEVA YORK.- En una muestra de los devastadores alcances de la crisis financiera internacional, algunas de las principales compañías multinacionales de Europa y Estados Unidos anunciaron ayer, en total, la eliminación de 85.000 puestos de trabajo para 2009.

Los recortes vinieron en algunas de las empresas más conocidas del mundo, como Pfizer, General Motors, ING y Caterpillar, que buscan reducir costos en medio de decepcionantes resultados corporativos y nefastas proyecciones para este año.

El nuevo lunes negro para las empresas comenzó con el anuncio en Europa de que el fabricante holandés de artículos electrónicos Philips eliminará 6000 puestos de trabajo a partir del segundo semestre de 2009 con el objetivo de reducir sus costos en 400 millones de euros al año. Además, informó que registró una pérdida de 1500 millones de euros, la primera en los últimos cinco años.

Las malas noticias también llegaron desde otro gigante holandés. ING, dedicada a la banca y a los seguros, anunció que despedirá a 7000 de sus 13.000 empleados en el marco de un plan de recorte de gastos de 1000 millones de euros. Además, reemplazó a su director ejecutivo.

El grupo siderúrgico angloholandés Corus, el segundo productor de acero de Europa, tomó una decisión similiar: confirmó que recortará unos 3500 empleos en todo el mundo, 2500 de ellos sólo en Gran Bretaña.

Casi como por un efecto dominó, las malas noticias continuaron en Estados Unidos, donde empresas como Caterpillar, Home Depot y Sprint Nextel también anunciaron masivos despidos.

Ante los pronósticos de una nueva caída en sus ventas, Caterpillar, el mayor fabricante mundial de equipamiento para la construcción, informó que despedirá a cerca de 20.000 personas, lo que representa una quinta parte de su plantilla. La empresa dijo que necesita reducir drásticamente sus costos ante la imposibilidad de prever la evolución de la crisis económica.

Caterpillar ya mostró una caída del 32 por ciento en sus ganancias trimestrales y anticipó que este año será el peor desde la Segunda Guerra Mundial.

En tanto, Home Depot, la mayor cadena del mundo de equipamiento para reformas del hogar, anunció que eliminará este año unos 7000 empleos, lo que equivale al 2 por ciento de su plantilla actual. El cierre de sus actividades relacionadas con el diseño de interiores afectará a 5000 empleos, mientras que los otros 2000 despidos recaerán en el área administrativa y otros sectores de apoyo a las tiendas.

La avalancha de despidos alcanzó a todos los rubros. Es así como Sprint Nextel, el tercer proveedor de telefonía móvil estadounidense, dijo que recortará hasta 8000 empleos. De esta manera, pretende lograr "una estructura de costos competitiva en este difícil entorno económico".

La noticia llegó después de que su rival, AT&T, anunciara la reducción de 12.000 puestos de trabajo.

Por otra parte, la buena noticia de que el gigante farmacéutico Pfizer adquirió ayer a su rival Wyeth por 68.000 millones de dólares quedó empañada por el adelanto de que eliminará unos 8000 empleos.

También General Motors se prepara para anunciar nuevos despidos, a pesar de la inyección de 4000 millones de dólares autorizada por el gobierno estadounidense en el marco de un gigantesco rescate automotriz. El fabricante de automóviles planea recortar 2000 puestos de trabajo en las plantas de Michigan y Ohio luego de anunciar el cierre temporario de varias de sus plantas en Estados Unidos y Canadá.

Como un presagio de lo que iba a ocurrir esta semana, Microsoft ya había anticipado el jueves pasado que despedirá a 5000 empleados a lo largo de este año y 1400 inmediatamente.

La avalancha de recortes de personal, una muestra más de cómo la crisis financiera ha empezado a golpear de lleno en la economía real, se conoció apenas seis días después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijera en su discurso de asunción que salir de la crisis no va ser fácil y que las cosas incluso podrían empeorar.

Obama, bajo presión

Las noticias incrementan aún más la presión sobre Obama para que logre la aprobación de su gigantesco plan de reactivación económica de 825.000 millones de dólares, que ya enfrenta resistencia por parte de los republicanos.

Obama prometió ayer "actuar con premura" para que sea aprobado el plan, "que hará volver a millones de estadounidenses al camino del empleo".

"Estos anuncios afectan a personas de carne y hueso, cuyas familias han sido golpeadas y cuyos sueños han quedado truncos", dijo Obama.

Cerca de 600.000 personas solicitaron beneficios por desempleo la semana que terminó el 17 de enero. El índice de desocupación alcanza en este momento un récord en 16 años en Estados Unidos: 7,2 por ciento de la población económicamente activa, después de haber tocado un piso de 4,4 por ciento antes de la crisis.

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