"Si a Martín le dan 20 minutos le hace un gol a Perú"

"Si a Martín le dan 20 minutos le hace un gol a Perú"
BOCA: A dos días del partido clave de la Selección, el 10 banca a Palermo. Lo elogia por el gol a Vélez y minimiza la interna.
El análisis a la distancia dice que jugaste la primera rueda de las Eliminatorias y Argentina ganó cuatro partidos, empató cuatro y perdió uno. Luego de tu salida, el equipo ganó dos y perdió cinco, ¿qué pasó?

-Son muy difíciles las Eliminatorias. Lo más importante es el Mundial. Ojalá que en estos dos partidos pueda mejorar, jugar bien, ganar y después seguro que Argentina hará las cosas bien en el Mundial.

-Te salió al cruce Solano porque habías dicho que Argentina le iba a ganar fácil a Perú...

-(Risas) Yo siempre pienso que Argentina va a ganar, ojalá que el sábado los muchachos puedan hacer un gran partido y nos den una alegría, y que después contra Uruguay también.

-¿El del sábado es fácil?

-Creo que hay que respetar a todos los rivales. Todos los partidos son muy duros porque el contrario siempre juega. Pienso que el sábado, Argentina va a jugar bien y va a ganar.

-¿En Messi tenemos al mejor del mundo?

-Tenemos dos jugadores que no los tiene nadie: Messi y Samuel.

-¿A qué te referiste cuando dijiste que los europeos son inocentes?

-El jugador argentino es más mañoso, te agarra, te choca. Igual, creo que tiene que ver que las canchas de allá son más rápidas. Es más difícil poder agarrar o pegar una patada.

-¿Qué te genera ver tantos jugadores de Boca en la Selección?

-Me pone feliz que Boca sea el más perjudicado. En el buen sentido, claro, porque eso quiere decir que tenemos muchos chicos en las selecciones. Y me da mucha felicidad que haya vuelto a la Selección un amigo como es Aimar.

-¿Se puede jugar con un enganche como Pablo?

-Yo no soy técnico (aclara, seco). Estoy feliz porque vuelve a la Selección. Siempre hablo con él.

-No pudieron jugar mucho tiempo juntos en la Selección Mayor...

-En el Mundial Sub 20 (Malasia 97) tuvimos la suerte de poder ganarlo y disfrutar mucho. Hemos jugado muy poco en el Mundial y en la Copa América, pero he tenido la suerte de conocer a una gran persona que quiero mucho y que es uno de los mejores amigos que me dio el fútbol.

-Además de Aimar, se consolida la convocatoria de Palermo. Ya le metió dos a Ghana, el gol increíble a Vélez y ahora se perfila con casi 36 años para ser titular...

-(Interrumpe) Pienso que es el mejor número 9 de los últimos diez años, lejos. Y si hoy está en la Selección es porque se lo merece. Nadie le ha regalado nada. El sábado, el técnico sabrá qué equipo poner en la cancha, pero si Martín juega todo el partido o si le dan 20 minutos, le va a hacer un gol a Perú...

-¿Qué sentiste cuando hizo el gol el domingo?

-Alegría, porque nos dio el triunfo. Cuando el arquero de ellos rechazó la pelota para el medio y le cayó a su cabeza, era imposible que no fuera gol.

-¿El cabecea pero la pelota lo busca también?

-Martín por ahí con el pie... Pero con la cabeza siempre pone la pelota donde quiere. Nosotros nos dimos cuenta enseguida de que era gol seguro.

-¿Tiene un imán para recibir la pelota?

-Lo que pasa es que esto es un juego y sigue marcando goles porque en el área es el mejor. Todo lo que escucho, que afuera del área no sirve... Dentro del área es el mejor.

-¿Como hincha de Boca te dio muchas alegrías?

-Los hinchas de Boca somos muy afortunados de seguir teniéndolo con nosotros. Tenemos la sensación de que siempre va a meter un gol. Puede estar cinco, diez ó 15 minutos sin participar, pero cuando está en el área nos da tranquilidad. Sabemos que una alegría nos va a dar.

-¿Te molesta que digan que Boca pierde porque se llevan mal Riquelme y Palermo?

-(Se ríe con ironía) Da risa, ya no molesta. Llevamos muchísimos años acá, demostramos que adentro de la cancha queremos seguir ganando y seguir pasándola bien. El quiere marcar cada vez más goles y yo quiero jugar cada vez mejor. Pueden decir lo que quieran. Estamos acá para ayudar a los más chicos y para darles alegría a los hinchas.

-¿Tu año fue particularmente difícil?

-Por primera vez he estado mucho tiempo afuera, el semestre pasado, con las lesiones en la planta del pie, me perdí casi toda la Copa. Después, aparecí con un problema en la rodilla, ahora el tobillo... Esperemos que a partir de ahora no tengamos más nada.

-¿Atribuís las lesiones a la fricción del juego?

-El tema de la rodilla fue antes de comenzar el torneo. Si no recuerdo mal, con Vélez salí con un problema en el gemelo derecho y al otro día aparecí con un problema en la rodilla. En la cancha son leales.

-¿No notás mala intención para marcarte?

-No, la verdad es que en ningún partido del fútbol argentino nadie va a lastimar a nadie, se chocan y cada uno defiende a su equipo de la mejor manera posible. No hay un rival que quiera lastimar.

-¿En el juego se da que para meter un gol tiene que haber errores?

-Sí. Yo opino que para que haya un gol tiene que haber un error. Si no, no hay gol. Obviamente, salvo que uno patee de lejos y la clave en un ángulo.

-Como el domingo...

-Sí, pero Insúa tuvo mucho que ver. El pasó la pelota sin pararla y estas cosas hacen que los rivales queden mal parados. Tuve la suerte de que cuando controlé la pelota él pasó rápido al lado mío y me llevó a los defensores para atrás. Lo más difícil lo hizo él.

-¿Viste el huequito o sólo apuntaste al arco?

-Yo siempre trato de ir mirando a quién le puedo pasar la pelota. Pocho me dio tiempo para poder correr la pelota y acomodarme.

-Le pegaste más fuerte que lo que lo hacés habitualmente...

-Lo que pasa es que no tenía mucho recorrido para poder patear.

-A propósito de Insúa, hace poco declaró en Olé que el enganche es el jugador que más corre...

-(Risas) Son las mismas preguntas que vengo contestando hace diez años. Para mí, el 5 es el que menos corre. Parezco un loco, ¿no? Je. La gente va a leer esto y va a decir que no es así. Serna lo decía: el 5 corre poco, cinco metros para adelante, para atrás, izquierda, derecha... Es una cruz lo que tiene que hacer. En cambio, nosotros tenemos que estar en movimiento cuando nuestros compañeros recuperan la pelota. No podemos parar. Tenemos que estar libres para recibir la pelota.

-Hace diez años que venís contestando preguntas y ya van a cumplirse 13 de tu debut en Boca...

-¿Ya 13 años? Je. Pasó rápido. Fue mejor de lo que uno se podía imaginar. Tuve la suerte de poder debutar, de poder jugar, jamás me imaginé que iba a ganar tantas cosas, que iba a andar tan bien...

-Cada tanto surge el interés de Corinthians, ¿hay alguna chance de que te vayas?

-Han llamado varias veces a mi representante. No sé si se han comunicado con el club también, pero estoy bien acá. Tengo un año muy importante por delante en el que quiero estar de la mejor forma. Quiero ver si tengo la suerte de ser campeón otra vez y a partir del 30 de junio se verá lo que tengo que hacer.

-¿Ya hubo algún contacto por la renovación de tu contrato?

-(Se pone la mano en la boca, pensante, serio) No, no hemos hablado nada. Pero igual no tengo muchas ganas de hablar de ese tema. Me he comprometido con el presidente y con los hinchas a jugar de la mejor manera. Después, el 30 de junio, el club definirá. No quiero que ni el presidente ni Carlos (Bianchi) ni ningún dirigente se sienta en el compromiso de que Riquelme esté.

-En el 96, cuando llegaste, le dijiste a tu representante: "Nos van a tener que echar para sacarnos de acá...".

-Es que yo soñaba con estar acá. Cuando me compraron a Argentinos tenía todo arreglado con River, pero mi mamá me mataba. Por suerte vine acá, je (sonrisa cómplice). En esos días pude firmar con Boca y fue la mejor decisión que pude haber tomado.

-Después de diez años repletos de títulos, ¿te preocupa que los malos resultados puedan hacer que la gente se la agarre con los históricos?

-La gente se ha acostumbrado a festejar mucho y en los últimos partidos que veníamos perdiendo es normal que estuviera mal. Pero nosotros, siendo los más grandes, tenemos en claro que las cosas tienen que ser así. Nosotros somos los que ganamos, perdemos y empatamos.

-¿Es parte de la misión de ustedes entregar el mensaje a los más chicos?

-Nuestra obligación es ayudar a todos. De lunes a sábado... El domingo hacemos lo que nos gusta de chicos, tratando de ganar y jugar bien.

-¿Notás que ha cambiado mucho la manera de convivir con los chicos?

-Ahora es distinto a lo que a mí me tocó vivir cuando llegué. En ese momento éramos tres chicos y 17 grandes. Hoy, en cambio, de 20 son cinco grandes y 15 chicos. Es al revés que antes. Pero tenemos la suerte de que los chicos se hacen querer.

-Por ejemplo, armaste una linda relación con Javier García...

-Sí. Tengo la suerte de que los jueves vamos a comer 12 ó 13 del plantel y la mayoría está compuesta por los chicos.

-¿Tenés que pagar vos?

-Este año estamos complicados, je. La verdad es que tenemos la suerte de que la pasamos bien. Nosotros vamos a estar eternamente agradecidos de que los chicos nos hayan hecho ganar el último campeonato con nuestro club.

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