San Martin Campaña hot Militantes kirchneristas repudiaron la visita de De Narváez

Mientras el candidato de Unión PRO caminaba con De Ángeli por la peatonal Belgrano, militantes de la JP Descamisados, el Movimiento Evita, y otros sectores kirchneristas, escracharon la actividad de campaña. Antes hubo huevazos en el Urbión, un detenido por la policía, y la situación estuvo a punto de pasar a la violencia física. Muchos transeúntes apartidarios se acoplaron a la protesta, y otros insultaron al matrimonio presidencial. Odio y pasión.
La visita de Francisco De Narváez a San Martín tuvo un episodio imprevisto. Los colaboradores del ex Casa Tía se sorprendieron con la presencia de militantes que no simpatizan con el empresario. Casi siempre, la respuesta de la gente es positiva y el cholulismo no genera ningún altercado. Ya le había ocurrido una vez en José C. Paz, y esta vez, en pleno mediodía y con la zona céntrica de San Martín desbordada, aparecieron aquellos que no tienen una buena sintonía con el "colorado".

Durante la conferencia de prensa en el Urbión, un militante de la JP Descamisados arrojó un huevazo a la vidriera del bar. Quedó demorado un par de horas en la Comisaría 1 de San Martín. El joven se llama Maximiliano Malfatti y recuperó su libertad cerca de las cuatro de la tarde.

Pero eso no es todo. Cuando De Narváez y De Ángeli se adentraban en la peatonal Belgrano, un militante del Movimiento Evita, llamado Julián Ríos, se acercó poco a poco a la caravana de campaña. Comenzó a gritar ante la sorpresa de los colaboradores del empresario y los dirigentes locales.

"¿De dónde sacaste la plata De Narváez? ¿De la efedrina? Decile a la gente por qué tenés tanta plata. Yo también quiero tener toda la plata que tenés vos. En Argentina necesitamos redistribuir la riqueza De Narváez", comenzó gritando el militante. Luego hizo referencias al distrito: "En San Martín tenemos muchas barriadas pobres, andá allá y fijate. Toda esa gente necesita redistribución, educación y trabajo. Y vos tenes un montón de plata y no explicas de dónde la sacaste. ¿Por qué tenés tanta plata?". Entre tanto, era apartado por colaboradores de la comitiva.

Lo que parecía que duraría sólo un instante, se prolongó hasta la despedida del candidato en la calle Sarmiento. De Narváez ignoró por completo el reclamo y siguió con los saludos y las fotos.

Unos minutos más tarde, ese mismo joven increpó a De Ángeli: "Dejá de cortar rutas y de hambrearnos a los argentinos. ¿Por qué no querés pagar los impuestos y las retenciones? Nos cortás las rutas y dejás sin leche a los chicos". Los ánimos se caldeaban a cada metro. Y muchos transeúntes que observaban la escena se animaron a sumarse al improvisado escrache. Sobre todo los jóvenes. Luego apareció Leonardo Rebolino, Director de Juventud de la Municipalidad de San Martín, acompañado por Magdalena Gagey y Leonardo Grosso, y se sumaron al repudio.

MILITANTES DE LA JP EVITA VERSUS MUNICIPALES

Para entonces, allegados al Sindicato de Trabajadores Municipales estaban al borde de llevar el episodio a la violencia física. Amenazaron con "cagar a trompadas" si seguían molestando. Lo más álgido se produjo cuando De Narváez y De Angeli tomaban una gaseosa en una confitería de la peatonal. "Tomatelas pelotudo", gritaban, entre otros improperios.

Los militantes kirchneristas explicaron luego que mientras intercambiaban palabras con los simpatizantes locales de De Narváez, recibían golpes por lo bajo.

"Larga la merca, pibe, larga la falopa. Andá a laburar", esbozaba Fabián Villazuela, ex concejal y candidato en la lista de Unión PRO local que encabeza Diego Perrella. El ex hombre de RECREAR entró en cólera con los militantes, y los alentaba a cambiar la realidad desde el voto y el trabajo. Sus formas no fueron las mejores.

El candidato a senador provincial Jorge D´Onofrio también tuvo un momento de calentura inadmisible para un dirigente provincial de su calibre. Intercambió fuertes palabras con los militantes antifrancisquistas y luego se calmó. Los más tranquilos eran los asesores, colaboradores y encargados de prensa de De Narváez, incluso alguno esbozó una sonrisa.

Lo más grotesco fue cuando un colaborador de José María Carosio, del Sindicato de Municipales, intercambió fuertes palabras con los periodistas que presenciamos todo el episodio. Nos acusó de generar esa protesta y nos culpó de ser los responsables de ese escrache. "Ustedes están ahí hablando con esta gente y preguntándoles porque protestan. Ustedes armaron todo", decía una y otra vez.

LA GENTE SE PRENDIÓ

De repente, un hombre entrado en años se sumó a los jóvenes. "¿Vas a dejar 4 millones de desocupados? ¿Viniste a saludar a toda la gente que vas a dejar sin trabajo?", gritaba a pocos metros de De Narváez, aludiendo a su pasado en Casa Tía y la década menemista.

De Narváez se subió a su camioneta y dejó el distrito. Atrás se armó un cantito unánime: "Ladrón, ladrón". Señoras mayores defendían al empresario y ladraban insultos más relacionados con la tribuna futbolera que con la vecina con porte de abuela tierna. La destinataria de los improperios era la presidenta Cristina Fernández. Son pocas las veces en que un acto de campaña, y particularmente del empresario, no se redujo sólo a repartir besos, sacarse fotos y firmar autógrafos.

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