Martí, ingrediente picante en locro radical

También invitaron a Cobos y a Ricardo Alfonsín para el acto del 25 de Mayo en La Vieja Usina.
Rubén Martí ya habría confirmado su presencia en el locro radical del lunes 25 de Mayo, en el cual los candidatos Ramón Mestre y Oscar Aguad probarán la vigencia de la maquinaria partidaria en la ciudad de Córdoba.

Los radicales esperan servir 5 mil platos de locro en La Vieja Usina, lo que estaría expresando una importante capacidad de movilización y, al mismo tiempo, una verdadera renovación en la UCR, al abandonar el tradicional y desabrido arroz con pollo.

Martí es un amuleto en la UCR, aunque la vigencia de su imagen positiva en las encuestas sea puesta en duda por muchos. De hecho, hay algunos a los que el locro les caerá algo indigesto por la presencia del ex intendente. Igual, hoy se privilegia en la campaña la unidad del radicalismo, condición necesaria para una buena cosecha electoral.

La invitación a Martí no es la única que llama la atención. También hay gestiones, que llevaría adelante Aguad en sus frecuentes raids por Buenos Aires, para colocarle una servilleta al cuello al vicepresidente Julio Cobos y otra a Ricardo Alfonsín, el hijo del ex presidente.

Cobos y Alfonsín

Cobos es un dirigente mimado por las encuestas, y después de su histórico voto "no positivo" se convirtió en uno de los máximos referentes del antikirchnerismo. Por esa razón, y porque la elección en Córdoba aparece como una interna abierta de las listas anti-K, en la que jugará un papel muy importante representar esa posición con mayor precisión, una nueva bendición de Cobos ayudaría a los candidatos de la UCR cordobesa. El mendocino ya recibió en su despacho en Buenos Aires a Mestre y a Aguad, y luego se comprometió a dar un paseito por la ciudad de Córdoba en la campaña electoral.

El caso de Alfonsín es diferente. El candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires representa a su padre, recientemente fallecido. El ex presidente, a su vez, trae a la memoria de los radicales cordobeses aquellos tiempos de gloria electoral del ’83 (los años siguientes, también victoriosos, se los deben a Eduardo Angeloz, pero no se sabe aún si el ex gobernador comerá locro en La Vieja Usina). Ricardo Alfonsín, por otra parte, fue invitado por la UCR de Villa Nueva para el jueves 28, porque ese día le impondrán el nombre de su padre al cruce de las rutas 2 y 4.

Cobos y Alfonsín son dos figuritas difíciles, de todos modos. El primero porque si bien prometió venir a Córdoba tiene un bajo perfil en la campaña, y Alfonsín desarrolla su propia campaña en la provincia de Buenos Aires, territorio nada sencillo.

La convocatoria a un acto con pretensiones masivas (para el que ayer encargaron 100 kilos de chorizo colorado, otros 100 de tripa gorda y 200 de falda, entre otros ingredientes) demuestra que la UCR ha tomado confianza, a partir de encuestas que ubican a sus candidatos en el segundo lugar, ya que inicialmente no se planteaban un desafío de estas características. Otra reunión similar se hará en Río Cuarto, ciudad a la que los ingenieros en listas descuidaron (no hay candidatos "imperialistas"), pero que interesa porque allí estará en disputa un amplísimo electorado que en la última elección municipal votó al radicalismo.

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