Don Mario, ni a los postres

Infoglaciar - El Diario Crítica publica un informe en el que pone sobre el tapete el tema de la pelea entre Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, en referencia a que no le creen que la pelea sea verdadera. Asi desfilan las opiniones de "Los caudillos del interior" y Don Mario no aparece ni a los postres.
Los que no compran la pelea Duhalde-kirchner

Los caudillos del interior atienden su propio juego

Los dirigentes del peronismo que controlan aparatos en sus distritos prefieren mantenerse equidistantes de la disputa en territorio bonaerense. Y están dispuestos a mostrar las uñas sólo por la coparticipación.

Tres para terciar. Los hermanos Rodríguez Saá y el salteño Juan Carlos Romero, hipercríticos K pero lejos de Duhalde.

Los principales caudillos y dirigentes peronistas del interior del país no están pendientes de la interna que enfrenta a Néstor Kirchner con Eduardo Duhalde. Aunque son conscientes de que se trata de una batalla que por ahora se va en aprontes y que, de concretarse, impactará también en sus provincias, la definen como "una pelea bonaerense". Un punto une pensamientos y trayectorias tan distintas como las del salteño Juan Carlos Romero, el puntano Adolfo Rodríguez Saá, el entrerriano Jorge Busti y el santafesino Carlos "Lole" Reutemann: el reclamo por una mejor coparticipación de los ingresos. Una bandera, un tanto abstracta, que comenzó a traducirse a lo real después del conflicto que la dirigencia del campo mantuvo con el gobierno nacional por las retenciones móviles a las exportaciones agrícolas y que evalúan que será el gran tema de 2010, reclamo que los senadores de la oposición llevaron ante la Corte Suprema en la última semana del año.

Un integrante del espacio legislativo del Peronismo Federal en el Congreso Nacional dijo a Crítica de la Argentina que la relación con Duhalde "comienza y termina en Hilda ‘Chiche’ González, su esposa". Eso demuestra por sí solo que, hoy por hoy, algunas movidas del peronismo antikirchnerista no traspasan las paredes del Parlamento. Curiosamente, este armado legislativo conocido como peronismo disidente primero y como Peronismo Federal más tarde se conformó después de las elecciones del 28 de junio. Fecha bisagra, día de la derrota electoral de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires.

El senador Juan Carlos Romero, presidente del PJ de Salta, es uno de los peronistas que se entusiasmó con el ocaso del kirchnerismo. Antes del 28 de junio había mostrado un bajo perfil legislativo que iba de la mano con su poca presencia en la provincia. Cuando perdió la gobernación a manos del entonces kirchnerista Juan Manuel Urtubey había dicho que no le interesaba volver a la gobernación. Si bien el desgaste de Urtubey y el retroceso kirchnerista le dan una nueva oportunidad, no arriesgará más de la cuenta si es que los sondeos de opinión no lo favorecen.

De muy buena relación personal con el misionero Ramón Puerta, Romero mantiene muy buen diálogo con otros dos peronistas que por estos días tienen un juego propio que los diferencia tanto de Duhalde como de Kirchner: Adolfo Rodríguez Saá y Carlos Reutemann. Si bien ninguno de estos dirigentes se pronuncian sobre 2011, no dudarían en encolumnarse detrás del Lole si éste decide finalmente competir por la presidencia. Por ahora intentan darle forma a su acción política y poner el acento en el reclamo federal. Aquí coinciden con otros peronistas que oscilan entre Duhalde y Kirchner. En este punto, el entrerriano Jorge Busti aparece como el conciliador entre algunos dirigentes a los que distancian viejos resquemores. Por ejemplo, el rencor que, como muralla, se instaló entre el cordobés José Manuel de la Sota y el bonaerense. A diferencia de otros referentes del peronismo del interior del país, De la Sota podría intentar regresar al gobierno de Córdoba. En esa apuesta, los puentes lo acercan más a Kirchner que a Duhalde y ésa es la gran diferencia con la masa de peronistas que, por ahora, sólo piensan en consolidar sus espacios provinciales.

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