A Mario Ishii, el nuevo operador K, tampoco lo convence la jugada.

Son casi 120 kilos de puro peronismo bonaerense y se abre paso con la certeza íntima de que es uno de los alcaldes del Conurbano que más voz tiene dentro de la quinta de Olivos, virtual comando de campaña de Néstor Kirchner. El intendente de José C. Paz, Mario Ishii, está dispuesto a inmolarse por la causa y se prepara para encabezar la lista de concejales de su distrito si el partido se lo pide. Aunque en la intimidad duda de la conveniencia del plan que diseñó el ex presidente para contener la tropa y torcer las encuestas.
No para de dar órdenes y parece que está por explotar. Mientras recorre las obras del edificio para la universidad local, pide que se pinten de blanco las puertas de los baños y que se cambie un picaporte que falla, manda un patrullero para un barrio, exige que apuren los pasacalles para uno de los actos del PJ de esta semana y pregunta si se arregló el cráter que hay en una de las calles de su localidad. Ishii está en todos los detalles. Atiende dos celulares a la vez y uno de sus secretarios le alcanza un tercero. "Soy un soldado de esta causa y estoy de campaña", se justifica, mientras pone cara de desesperación, como si estuviera por ir a una guerra. Su rostro lo refleja.

"Yo no soy ningún armador, sólo soy consejero del PJ", miente el intendente cuando PERFIL le preguntó sobre su nuevo rol de operador todoterreno con una patente firmada por el presidente del Partido Justicialista. No dice que para poder cumplir con su flamante función ya preparó su pedido de licencia. Será la concejala María Luisa Geize quien esté al frente del municipio hasta que termine la campaña.

Ishii se involucró de lleno en las arenas de la campaña electoral a nivel nacional cuando aterrizó con sus muchachos en las secas tierras de Santiago del Estero. Era noviembre de 2008, el sol pegaba con dureza, y cuando los santiagueños se tiraban una siesta los hombres del intendente bonaerense salían a pegar carteles a favor de la reelección del radical K Gerardo Zamora.

Su última incursión extraprovincial no fue positiva. Con el visto bueno de Kirchner, Ishii intervino con su aparato de campaña donde se libró el primer test electoral del año: Catamarca. La derrota del kirchnersimo frente al gobernador cobista Eduardo Brizuela del Moral es para el alcalde de José C. Paz una herida que no deja de cicatrizar. "No fue una falla nuestra, nos robaron los votos. El gobernador tenía todo el aparato del Estado provincial", explicó Ishii a PERFIL.

A Kirchner comenzó a gustarle la logística de campaña de Ishii durante el conflicto del campo. Ahí el alcalde demostró hasta dónde llegaba su lealtad. Pero lo que más cautivó al ex presidente fue el carácter del cacique del Conurbano. "Yo a Néstor siempre le digo lo que pienso, pero él sabe que voy donde me pida la conducción. Perón decía que la jineta más grande conduce", explica con orgullo.

Ishii reniega en privado de la idea de que Daniel Scioli participe en la lista, pero mucho menos le gustaría que ese lugar lo ocupara el jefe de Gabinete, Sergio Massa. Cree que la campaña no será fácil y que muchos no jugarán. Pero el alcalde se siente un soldado.

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