Marino lanzó su reelección

Dio el sí: el senador por el radicalismo admitió públicamente que este año peleará por mantener su banca. Hasta ahora es el único que irá por la reelección, ya que los senadores justicialistas -Rubén Marín y Silvia Gallego- anticiparon que no pugnarán por cargos electivos. La jugada de Marino estaba cantada y está hecha pensando en la Gobernación de 2011.
Estaba cantado, pero ahora el propio interesado se ocupó de blanquearlo: el senador Juan Carlos Marino lanzó su reelección, sabiendo que tiene la inmejorable chance de enfrentar a un justicialismo dividido y que internamente serán pocos -si es que es alguno- los que se animen a cuestionarle su idea.

Cuando ayer se le preguntó si piensa volver a ser candidato a senador, no anduvo con vueltas ni eufemismos: dijo que sí, directamente.

La ambición de Marino tiene la mira dos años más adelante: espera ser el candidato a gobernador de la oposición al PJ en el año 2011.

Por lo pronto, este año habrá elecciones legislativas: se renovarán, en el caso de La Pampa, tres bancas en el Senado y tres bancas en la Cámara de Diputados de la Nación. Los que dejarán el lugar son Marino y los justicialistas Rubén Marín y Silvia Gallego en la Cámara Alta; el radical Daniel Kroneberger y los justicialistas Manuel Baladrón y Marta Osorio en la Cámara Baja.

Marino presidió el radicalismo hasta que hace unas pocas semanas colocó a un delfín de su confianza, Mauro Pildaín. Aunque en las elecciones de octubre de 2007 Marino no alcanzó las expectativas que había generado su candidatura a la Gobernación (el PJ con Oscar Mario Jorge le ganó cómodamente) y eso lo llevó incluso a presentar su renuncia a la presidencia del partido (no fue aceptada), se ha reposicionado y pretende ratificar su figura como líder de la oposición.

No sólo en el Frente Pampeano sino en el propio justicialismo evalúan la posibilidad de que las legislativas de este año no las gane el PJ, por el cúmulo de situaciones especiales que se amuchan: un Gobierno Nacional desgastado, un Gobierno Provincial dubitativo, un PJ desmembrado que se desvive en peleas internas, la propia elección legislativa que para los votantes suele servir como globo de ensayo de decisiones más importantes y el reciente triunfo en la capital provincial, que de alguna manera agranda al radicalismo y a los partidos que lo acompañan en la alianza (el Frente de la Gente y el socialismo).

Si Marino lograra un triunfo en las legislativas de 2009 -una situación que no es improbable, sobre todo tomando en cuenta los últimos desempeños del PJ en comicios de este tipo, como en 2005- quedaría inmediatamente posicionado como postulante principal para dos años después.

La idea de Marino era un secreto a voces. Incluso la Línea Blanca que lidera (o la Liga de los Intendentes, tal su antiguo nombre) aspira a encabezar también la lista de diputados nacionales, posiblemente con el mismo Daniel Kroneberger (otro de sus hombres, Federico Kenny, tiene la banca asegurada por un par de años más).

Si bien no hay clima para que alguien intente desbancar a Marino directamente, si los blancos pretenden quedarse con todo tendrían que afrontar algunos obstáculos internos, de acuerdo con ciertos trascendidos.

Hay quienes dan por seguro que la Línea Azul quiere más espacios. Los “azules” están representados -entre otros dirigentes- por Torroba, el diputado Hugo Pérez, el ex diputado Ricardo Consiglio y el actual secretario de Gobierno municipal, Pedro Salas.

También trascendió el nombre del diputado Carlos Pessi como probable candidato a nivel nacional.

El papel de Marino ha estado muy claro, especialmente en el último año: jugó a fondo contra el kirchnerismo, fundamentalmente en medio del conflicto con la patronal agropecuaria, cuando hasta llegó a organizar un acto con la presencia de Alfredo De Angeli. Marino, además, tiene llegada directa al presidente de la UCR nacional, Gerardo Morales.

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