Marino denuncia que "la ONCCA se transformó en una oficina de premios y castigos"

A través de dos proyectos de resolución, el senador nacional por La Pampa pidió al Congreso que se convoque a dos funcionarios del gobierno nacional: Emilio Eyras -presidente de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, ONCCA- y Débora Giorgi, ministra de la Producción. El legislador denunció que se han otorgado subsidios en forma irregular.
"La razón de la convocatoria radica en la necesidad de respuestas sobre el funcionamiento general de la ONCCA y, específicamente, sobre las irregularidades que se han registrado en la asignación de subsidios por parte de este ente, que se encuentra bajo la órbita del Ministerio de la Producción", explicó Marino.

Y pidió que en el caso de Giorgis, por su rango de ministro, sea interpelada en el recinto de la Cámara Alta en el marco de una próxima sesión donde debería responder a las preguntas de los legisladores.

Emilio Eyras, titular de la ONCCA, debería presentarse a una reunión conjunta de las comisiones de "Presupuesto y Hacienda" y "Agricultura, Ganadería y Pesca" del Senado.

Marino dice que "los expedientes S-2573/09 y S-2580/09, en sus fundamentos, explican que dicha oficina, creada en 1996, se ha desviado de su objetivo primigenio de evitar la evasión fiscal en la comercialización de productos agropecuarios y la especulación que se podía realizar manipulando la oferta de dichos productos".

Y explicó además, que "la ONCCA no debería ser otra cosa que una herramienta para el Poder Ejecutivo con la finalidad de instrumentar medidas de política agropecuaria. Sin embargo, los Kirchner poco a poco la han transformado en una oficina de premios y castigos, otorgando cuantiosos subsidios a sus amigos y, por otro lado, dejando de lado a los productores que verdaderamente necesitan de esos beneficios".

Marino recordó que varios medios gráficos nacionales se hicieron eco de maniobras donde, por ejemplo, una misma empresa –bajo dos denominaciones diferentes y en tres días- recibió de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario la suma de más de diez millones de pesos.

Agregó que esa cifra se entregó pese a que la empresa no tenía la habilitación correspondiente para funcionar y que mediante un comunicado, Eyras reconoció las irregularidades cometidas.

Marino graficó la grave situación institucional diciendo que "la ONCCA ha recibido un permanente cuestionamiento desde distintos sectores. Su accionar ha violentado normas, se han eliminado elementales reglas de transparencia y ha manejado sin ningún tipo de control, un presupuesto extraordinario. Además, sin ninguna norma oficial que lo establezca, se constituyó como ente regulador de las exportaciones y organismo encargado de otorgar subsidios y compensaciones a la producción y comercio de bienes de origen agropecuario. Resulta imprescindible que ambos funcionarios den explicaciones", dijo.

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