Los marineros "golondrina" sufren la escasez de trabajo

Piden asistencia mientras esperan obtener empleo. Algunos viven desde hace días en un galpón abandonado, donde funcionó la empresa Coopemar.
Unos 50 marineros que realizan tareas eventuales a bordo de buques pesqueros y provienen de distintos puntos del país, pidieron ayer ser asistidos para sobrellevar la difícil situación que están viviendo a causa de la escasez de empleo. La gran mayoría se encuentra en Mar del Plata a la espera de obtener trabajo a bordo de alguna embarcación, viviendo mientras tanto en el interior de contenedores en desuso y de un galpón ubicado en el interior del puerto. "Queremos dar a conocer cuál es nuestra situación. No hacemos a nadie cargo del drama que estamos viviendo. Simplemente apelamos a la sensibilidad de las autoridades, los gremialistas, las cámaras empresariales o de alguna entidad para que se nos brinde su apoyo", le dijo a LA CAPITAL el marinero Omar Medina, quien, como muchos otros, llegó semanas atrás desde Formosa para intentar embarcarse en algún pesquero.

Según Medina, este año la escasa actividad de la flota pesquera provoca que decenas de trabajadores eventuales que llegan a la ciudad para conseguir un empleo temporario no tengan la suerte de encontrarlo de inmediato. Por eso -aseguró- hay decenas de hombres que desde hace varios días deambulan por los muelles y subsisten como pueden. "Toda esta gente viene de Misiones, Corrientes, Formosa o de pueblos del interior con la expectativa de conseguir trabajo. Todos tienen algún oficio y están capacitados como marineros, cocineros o camareros y cuentan con sus libretas en regla. Pero la situación es difícil y no consiguen embarques", precisó Medina.

Según dijo, muchos de ellos ya consumieron todos los ahorros con los que llegaron a la ciudad y ni siquiera tienen la posibilidad de regresar a sus lugares de origen por sus propios medios. La escasez de trabajo para los tripulantes eventuales obedece a que desde hace algunos meses los armadores de buques pesqueros han tenido que reducir sus salidas por la baja demanda de pescado a nivel internacional. Sumado a eso, la flota local debe navegar durante varios días para traspasar una zona de veda de unos 200 mil kilómetros cuadrados, lo que provoca que en algunos casos la actividad les resulte antieconómica. "Al haber tantos barcos parados las posibilidades de encontrar trabajo se redujeron mucho", aseguró Medina quien pidió asistencia para quienes ahora están varados en Mar del Plata.

"En todos los puertos del mundo pasan cosas como éstas, pero generalmente hay recursos de contención. Sé que en otros lugares entidades como Cáritas, las autoridades, los sindicados y empresas se ocupan de que haya lugares acondicionados para que los trabajadores puedan higienizarse y dormir dignamente mientras esperan ser contratados", explicó. Medina aseguró que, lejos de eso, los marineros golondrina que permanecen hoy en el puerto local "son perseguidos y discriminados" y no reciben ninguna clase de ayuda. "No acusamos a nadie de lo que nos sucede. Sólo apelamos a la sensibilidad de las autoridades para que nos den condiciones de vida más humanas mientras esperamos tener la suerte de conseguir un empleo", sostuvo.

Comentá la nota