Marín sigue ofreciendo gestiones

El presidente del PJ pampeano, Rubén Marín, sigue convocando afiliados para gestionarles distintos trámites y escuchar sus necesidades, como parte de la actividad política que está llevando a cabo en un escenario en el que las peleas internas son cada vez más indisimulables dentro de la estructura partidaria.
Ayer, como viene ocurriendo cada lunes -y también otros días de la semana, siempre entre las 11 y las 13 horas-, hubo colas en el PJ para hablar con el jefe partidario. Pero esta vez los plantó: un viaje le impidió estar presente en Santa Rosa y los simpatizantes que habían ido con la esperanza de contactarlo les tuvieron que dejar sus recados a otros dirigentes.

Marín toma pedidos de trabajo, pensiones, subsidios, vivienda y ayuda económica. Alrededor de veinte personas van al PJ cada vez que se sabe que él está en su oficina. En todos los casos, anota los reclamos y necesidades. Lo que no se sabe es de qué modo canaliza esos planteos, ni cuándo aparecerán respuestas concretas.

Esta actividad -que es una de las más importantes para el cargo hasta que se retomen las reuniones del consejo partidario, el próximo 8 de marzo- es una más de las que Marín viene desarrollando desde hace semanas, cuando dejó su banca en el Senado y se puso las ropas de presidente del PJ pampeano. Él mismo dice que está en campaña: su actividad proselitista la enmarca en "la unidad del peronismo pampeano".

Pero algunos de esos pasos que está dando van generando resquemores: ya tuvo serios problemas en Quemú Quemú, territorio donde manda el secretario de Asuntos Municipales, Rodolfo Calvo, vernista de la primera hora. Marín se lamentó porque poca gente se acercó a la reunión que él había motorizado: se quejó de que hubo "aprietes". Pero desde el otro bando la respuesta no tardó: dijeron que más que reuniones por la unidad del peronismo parecen cumbres de Convergencia, el sector interno que lidera.

El último fin de semana repitió un encuentro de ese tipo, aunque jugó de local: estuvo en Trenel, su localidad natal, acompañado por el intendente y el diputado provincial Mariano Fernández.

En los últimos tiempos, y pese a que fue uno de los que votaron en contra de la Resolución 125, Marín viene mostrando un ferviente respaldo al Gobierno Nacional de Cristina Fernández de Kirchner. Dice que hay una pelea de fondo en la que se determinará si la vida de los ciudadanos la determinan los dirigentes políticos elegidos por el voto o las corporaciones que manejan recursos millonarios.

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