Marín se hace a un lado y deja sola a la Línea Plural

Desconfianza: los recelos y la desconfianza entre vernistas y marinistas aguó un acuerdo. Desde Convergencia dicen que un lugar en la lista de diputados nacionales es muy poco. Y que además pueden llegar a cortar boleta. La Plural no ofrece más, porque el marinismo haría su propio juego.
El ex gobernador Rubén Marín rechazó la oferta de la Plural, el primer lugar en la lista de diputados nacionales. Y les dijo a los seguidores de Convergencia que no debían ir a una interna en el PJ. De esta manera, Marín le quitó el cuerpo a la interna del 3 de mayo y dejó que la Plural vaya en soledad. En realidad deberá enfrentar al ex intendente destituido y procesado por la Justicia, Juan Carlos Tierno.

En un acto cerrado a la prensa, Convergencia se reunió en el salón de fiestas de "Las Viñas", en la capital pampeana. Había unos 150 seguidores del ex gobernador. Y las caras de siempre: Manuel Baladrón, el "Pepe" Rodríguez, los diputados provinciales Blanca Alegre y Mariano Fernández, el "Rosco" Ibarra, Ernesto Cantú, Ricardo Castro, entre otros. No había intendentes ni jefes comunales de Comisiones de Fomento.

En el marinismo hubo dos grandes divisiones, con algunos matices. Por un lado estaban los que querían aceptar el arreglo, es decir agarrar lo que propuso la Plural. No discutir lo de Verna y aceptar el primer lugar de diputados nacionales.

Pero esta postura se caía cuando ese lugar, desde la Plural, tenía nombre y apellido: Varinia "Lichi" Marín. Precisamente al ex gobernador Rubén Marín esto le cerraba, porque le asegura seguir teniendo una participación en el "negocio" de la política.

Los que estaban en contra de esta alternativa eran la diputada provincial Blanca Alegre y el diputado Mariano Fernández. Fueron los que sostuvieron al marinismo en la Legislatura y permitieron que Convergencia tenga peso a la hora de la discusión política local.

Tampoco le cerraba a los militantes que tiene participación ahora en Convergencia: "Lichi" Marín es una ilustre desconocida en los lugares donde el PJ va a buscar votos.

Durante el cónclave de anoche los discursos de los dirigentes en su gran mayoría apoyaron la decisión de no aceptar el ofrecimiento de Plural, pero en un momento desde la Unidad Básica de Villa Santillán que preside el ex concejal José Luis Sander comenzó una especie de "operativo clamor" hacia la hija de Marín. "Lichi", "Lichi", "Lichi" eran los gritos que resonaron en el salón.

Desde el marinismo se barajaron muchas alternativas. Por ejemplo que Rubén Marín vaya en el tercer lugar de la lista de senadores nacionales y a la vez asuma la presidencia del PJ. "Si va como presidente del partido, y en dos años Verna es el candidato a gobernador, era una posibilidad que se barajó. Volvía al Senado en dos años", dijo una fuente de Convergencia descartando un triunfo del PJ en el 2011.

Pero Marín resistió esa posibilidad: la idea de ir detrás de Verna le provoca úlcera.

Y una vez que advirtió que no podía instalar el nombre de su hija, porque ponía en riesgo el precario rearmado de Convergencia, Marín dio marcha atrás.

Otro de los temores que expresaron quienes no querían el arreglo era que el vernismo podía mandar a cortar boleta, una estrategia que ya ensayaron en otras elecciones. Por eso pretendían la oferta de una senaduría nacional lo que garantizaba un arrastre: esto la Plural lo negó.

Las voces

marinistas

"¡Los peronistas van a votar a quienes se les cante las pelotas!". La frase, desprejuiciada, encierra todo un mensaje. Rubén Marín la soltó anoche en un tramo de su discurso no sólo para decirle que no al vernismo, sino también como una especie de guiño hacia otro lado.

Entre los discursos que se pudieron escuchar anoche, los más destacados fueron los de los ultramarinistas Silvia Gallego, Norma Durango, Miguel Angel Tanos y Luis Roldán. Más allá de algunas particularidades, todos coincidieron en que el ofrecimiento de la Línea Plural era mezquino y acusaron al propio Carlos Verna y a sus seguidores de "soberbios".

Además, le apuntaron con dureza a la gestión del gobernador Oscar Mario Jorge: lo culparon de cometer "errores estratégicos", de que es un "gobierno malo" y de "dejar caer" la Educación y la Salud.

También descargaron su bronca por lo que consideran una falta de "reconocimiento" y de una "reivindicación" a la figura política de Marín. Dijeron que lo único que cosechó fueron críticas de parte de los plurales.

Marín cerró el encuentro con un discurso durísimo, y hasta en un momento su voz se escuchó como desencajada. Fue cuando pronosticó una ruptura del peronismo pampeano.

Comentá la nota