Marín le dijo no a Verna. Quiere ser candidato a senador

Los participantes del congreso le pidieron a Rubén Marín participar en la interna para elegir las autoridades partidarias, después que se realicen las legislativas. La prensa no pudo estar en la reunión.
Se venía oliendo en el aire. Convergencia Peronista le dijo "no" al ofrecimiento de la línea Plural de ocupar el primer lugar en la lista de candidatos a diputado nacional y de esta manera obligará a los vernistas a reconsiderar ahora cómo conformarán su grilla de cara a las legislativas del 28 de junio.

Después de más de 2 horas y media, los convergentes decidieron no aceptar el ofrecimiento de la Plural, aunque en un breve comunicado final -que el propio Marín leyó a la concurrencia- comprometían el apoyo a los candidatos del Partido Justicialista en las elecciones legislativas. Si bien hubo aplausos más de uno de los concurrentes dibujó una mueca de desagrado con el último párrafo.

El actual senador nacional se instaló en la cabecera de la reunión realizada en "Las Viñas", y al usar de la palabra dijo que su parecer era que no había que acordar con los plurales. El vernismo, después de la reunión del lunes en Uriburu, le ofreció el primer lugar para diputado nacional a Convergencia, pero en este sector apostaban a que su líder, Marín, encabezara la nómina para senadores donde ya está instalado Carlos Verna.

Fueron varios los referentes de distintos pueblos -que informaron uno a uno- los que expresaron que Marín debía ocupar el lugar de Verna; y que como eso no iba a ser convalidado desde Plural había que rechazar cualquier acuerdo.

Se pudo ver entre otros en la reunión al diputado nacional Manuel Justo Baladrón, a Mariano Fernández y Blanca Alegre apartándose para cuchichear alguna cosa, Carlos Iglesia -ex integrante del STJ-, Rubén Rivero -recientemente removido de su cargo en el Tribunal de Cuentas-, los hermanos Nicoletti, los ex ministros Miguel Tanos y Néstor Roldán, y el puntero peronista Ramón "Pepe" Rodríguez.

En la previa se podía escuchar en los corrillos un poco de todo. Desde aquel llegado del interior que decía: "A mi me enseñó mi viejo que lo que viene de regalo hay que agarrarlo"; pasando por el que afirmaba rotundamente que "con estos traidores (los plurales) no podemos acordar nada" y sugería cerrar la puerta a cualquier acuerdo; hasta dos mujeres que hablaban en voz baja y decían tenerla clara: "Hay que decir que sí, tomar lo que ofrecen y después no laburar, porque igual el nuestro entra", analizaban.

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