Mariano Retrivi dio su versión sobre el episodio y minimiza la situación

El Delegado Municipal del Puerto, Mariano Retrivi y co-propietario del pesquero "San Jorge I", uno de los dos buques costeros detenidos por la Armada Nacional del Uruguay ante la "presunción" de que se encontraban pescando en aguas juridiccionales de esa Nación, brindó precisiones sobre el episodio.

En virtud de la información acerca de los dos barcos de procedencia marplatense interceptados en aguas del Río de la Plata y derivados al puerto de Montevideo por parte por la armada nacional uruguaya, la empresa armadora del pesquero San Jorge I, emitió un comunicado de prensa, a través del cual proporcionó datos y pormenores con el propósito de aclarar la situación. El documento lleva la firma de Mariano Retrivi, uno de los socios de la compañía y actual funcionario de la Comuna.

En primer lugar, desde la armadora pesquera, se remarcó que "ambos buques, el San Jorge I y Juan Pablo II, fueron interceptados y abordados por personal de la armada uruguaya, fuera de las aguas de jurisdicción exclusiva del Uruguay".

A su vez, indicaron que "ambas embarcaciones realizaron todo su viaje de pesca, completamente por fuera de esa zona". Los dos buques pescan juntos, bajo la modalidad que se denomina "a la pareja". Esto es, dos barcos que practican la pesca con una misma red.

Según precisaron desde la compañía, la noticia acerca del episodio "llegó algo distorsionada", en virtud de "algunas primeras informaciones que probablemente de manera apresurada, hablaban de barcos detenidos por pesca ilegal". Situación que "en vez de aclarar el panorama, contribuyó a sembrar más confusión y dudas en relación a la ubicación precisa en la que fueron interceptados estos buques y a su derrotero real". Como así también, en relación a "los verdaderos motivos por los que ambos pesqueros habían ingresado a la zona en cuestión".

Por otra parte, desde la compañía armadora, hicieron otra aclaración. Según indicaron, "la navegación marítima está absolutamente permitida en la Zona Común de Pesca (ZCP) que comparten Argentina y Uruguay. Incluso, también está autorizada dentro de la zona de uso común, en el ámbito de las aguas del Río de la Plata y su Frente Marítimo, bajo la regulación de la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP)".

"Por esta razón, -añade el comunicado- es común que frente a determinadas contingencias, los buques ingresen a esta zona, arrimándose a la costa de Uruguay, con el propósito de efectuar tareas pasivas durante la navegación, como ser la reparación de motores, o bien el arreglo de alguna red u otros implementos. Este fue el caso en que se encontraban los buques pesqueros marplatenses, que derivó en la interceptación cuando practicaban arreglos sobres sus artes de pesca".

"En otras ocasiones, las embarcaciones se arriman a la costa en su tiempo de descanso, simplemente para no quedarse fondeadas al garete, en áreas cercanas al canal de acceso del Río de la Plata, situación ciertamente riesgosa para la navegación, debido al alto caudal de tráfico marítimo en la zona de buques de todo tipo: mercantes, barcazas, embarcaciones de pasajeros, de placer y otros pesqueros", completaron.

Tras estas aclaraciones, desde la compañía armadora admitieron que la detención de las embarcaciones se produce a raíz de "un único error, involuntario, por parte de las embarcaciones argentinas, que fue no dar aviso radial a la Prefectura Nacional Uruguaya, informando acerca del ingreso a dicha zona. Pues mediante este simple procedimiento radial, la autoridad marítima autoriza al capitán a navegar o fondear libremente en la zona en cuestión. Ese fue el error que derivó en la detención de los barcos", resaltaron.

A raíz del episodio, se dio intervención a la Justicia Uruguaya, quien dictaminó que no existió ningún delito y ordenó a la Prefectura Uruguaya que continúe con el correspondiente sumario administrativo, a fin de determinar si existió alguna infracción a la Ley de Nacional de Pesca de ese país (Ley Nº 13.833). La sentencia judicial lo estipuló en estos términos: "El sábado 30 de agosto, el juez letrado, doctor Luis Charles, dispuso conducir a los patrones de las embarcaciones al centro de investigación criminal y luego de indagarlos y no encontrar elementos que determinen estar frente a un delito, a la hora 19:10 dispuso cerrar y archivar la causa y proceder a los actos administrativos competentes (cic)".

"Es aquí en donde nos encontramos ante un problema serio", añadieron desde la armadora San Jorge. "Sucede que el decreto reglamentario de la Ley de Pesca (Nº 540/71), en su articulo 18, establece que los buques de bandera extranjera que sean sorprendidos en situación que haga PRESUMIR actividad de pesca, deberán ser conducidos a puerto y, sin previa sustanciación de sumario, se les decomisara la carga y se les cobrara una multa. Debido a esto y aún teniendo la plena certeza de que nuestros buques no estaban pescando en aguas uruguayas, los barcos deberían quedar parados en Montevideo hasta tanto se resuelva el sumario que podría demorar más de 60 días", indicaron los armadores, quienes "ante semejante encrucijada", han optado por "afrontar las penalizaciones sin discutir, y a fin de destrabar cuanto antes una situación tan perjudicial para nuestros tripulantes y sus respectivas familias padeciendo a la distancia".

Asimismo, el Delegado Municipal del Puerto, Mariano Retrivi, remarcó que "como armador, jamás le ordenaría a la tripulación de mi buque la práctica de algún tipo de pesca ilegal. Por mis convicciones, porque sería incapaz de someter a mis tripulantes y porque jamás pondría en riesgo una herramienta de trabajo -la única que poseo-, que me ha costado tantos años de sacrifico y esfuerzo propio y de mi familia".

Finalmente, Retrivi, quien desde el sábado se encuentra en Montevideo junto a los armadores del pesquero "Juan Pablo II", aprovechó la ocasión para brindarle tranquilidad a las familias de los tripulantes. "todos se encuentran bien, solo pasaron un momento tenso, durante el abordaje, pero luego las autoridades nos han tratado muy bien, y si Dios quiere, mañana estamos zarpando hacia el puerto de Mar del Plata".

Finalmente, el funcionario y armador pesquero, ante algunas versiones, a las que calificó de "falsas" y que indicaba que tenía sus teléfonos apagados, aclaró: "Mis dos celulares nunca estuvieron cerrados. Por el contrario, han estado permanentemente ocupados ante una situación que me demandó muchísimo. Frente a la urgencia, inicialmente preferí presentar públicamente esta aclaración por escrito. Aunque cuando se descomprima la situación, habrá tiempo para dialogar con el periodismo que así lo requiera", remató Retrivi.

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