"Hay margen para más subas en bonos"

Recomienda la parte corta de la curva en pesos "básicamente porque uno tiene un poco más de visión de lo que puede llegar a pasar". Pero también gustan el Par en dólares y el Bonar 11
Después de siete años en Merrill Lynch y un paso reciente por Canadá, el uruguayo David Beker acaba de reincoporarse hace apenas semanas al que hoy es Bank of America Merrill Lynch Global Research como cabeza del área económica para América latina y director de estrategia en renta fija para la región. Beker ve con buenos ojos la última movida K con las reservas, en la medida en que garantiza que los recursos están y allana el terreno para la continuación de un rally que todavía tiene combustible en un mundo en el que se ha vuelto muy complicado encontrar retornos que emocionen.

"La decisión de pagar con reservas los vencimientos del 2010 fue leída como una señal positiva por el mercado. El Gobierno está diciendo que van a tener recursos para hacer frente a las obligaciones y parece haber una preocupación por dar mensajes más positivos a los inversores. Esto, en un escenario global positivo, con perspectivas de flujos a emergentes, será bueno para la Argentina", comentó en una charla con El Cronista. "Tenemos una visión positiva con el país en términos de los precios de los activos en el corto plazo", aclaró el especialista. El Indec y la posición fiscal siguen amedrentando hoy a la mayoría de los analistas a aventurarse mucho más allá en su optimismo con la Argentina.

–¿Todavía ven buenas oportunidades en la Argentina? ¿Incluso después del rally furioso de este año?

–Es cierto que buena parte del rally de los bonos locales ya pasó pero creemos que aún hay espacio para más subas. Todavía hay margen para una mayor compresión de los spreads, sobre todo en la parte corta de la curva en pesos, que es lo que hoy estamos recomendando, básicamente porque uno tiene un poco más de visión de lo que puede llegar a pasar. Hoy preferimos los nominales a los títulos atados a la inflación, porque todavía hay cierta incertidumbre. De hecho, unos meses atrás, éramos más optimistas que hoy, que nuevamente estamos en una actitud expectante. En deuda externa, nuestra recomendación se focaliza en el Par en dólares, que si bien es un bono largo hoy tiene un precio muy bajo, y en el Bonar 11. Tanto la iniciativa de separar reservas, como el diálogo con los inversores para un nuevo canje y el acercamiento al Club de París son todos eventos muy positivos para el país. Y si se comparan los bonos argentinos con otros emergentes, todavía hay margen para que los spreads se achiquen.

–Con un nivel aceptable de adhesión al canje, ¿ven al país colocando fondos en el mercado el año que viene? ¿Cuál sería una tasa razonable?

–Se hace muy difícil especular sobre la tasa a la que la Argentina puede llegar a colocar deuda. Eso dependerá mucho del mercado global. Nuestro pronóstico es que no habrá cambios en las tasas en los Estados Unidos durante el 2010. De hecho, pensamos que la Reserva Federal será uno de los últimos bancos centrales en subir las tasas e iniciar un endurecimiento monetario. Esto es muy favorable.

Además, notamos que todavía hay mucho dinero nuevo entrando en fondos de deuda emergente. Los spreads de Brasil son muy bajos y continúa habiendo una búsqueda de retorno a nivel global, por lo que debería haber demanda para una colocación de la Argentina.

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