Mardel luce como en sus mejores tiempos

El olor a pólvora de los fuegos artificiales que recibieron a la flamante década todavía recorre la atmósfera de una ciudad que luce, orgullosa, la mejor cara de los últimos años. Mar del Plata, como en sus mejores tiempos, es la esplendorosa dueña del verano argentino; cargada de turistas, con un clima inmejorable y ofertas para todos los gustos: playa, noche y espectáculos.
Todos coinciden en asegurar que se trata de "la mejor temporada de los últimos cinco años", y para darle forma a esa aseveración confluyen una serie de elementos que se combinaron de manera aceitada para ratificar el mote de Ciudad Feliz que Mar del Plata se ganó alguna vez.

Mar del Plata desbordó de gente desde antes de fin de año. Alrededor de 220.000 turistas ingresaron -vía tren, automóvil, micro y avión- dispuestos a salir la llegada del 2.010 respirando la brisa marina.

Para ello fue fundamental la colaboración de un calendario que unió al jueves 31, con el viernes 1, sábado 2 y domingo 3, en un fin de semana largo que superó las expectativas de las autoridades.

En ese sentido, el presidente del Ente de Turismo de la ciudad (ENTUR) Pablo Fernández, calificó oficialmente a la semana como "el mejor inicio de temporada de los últimos tiempos, no sólo por el clima que acompañó las vacaciones de la gente, sino también por la gran cantidad de afluencia de público que llegó a Mar del Plata y que, además, manifestó su satisfacción por cómo encontró a la ciudad".

Según datos oficiales, en la primera semana del año Mar del Plata tuvo una ocupación del 80 por ciento de su plaza habitacional, "una cifra muy superior a la de otros años, a esta altura -dijo Fernández a DIARIO POPULAR- y se están cumpliendo todas las previsiones".

Con la llegada del año, el sol pareció adueñarse del cielo marplatense y alejar la inestabilidad con venía amenazando el clima, especialmente en las primeras jornadas estivales de la Capital Federal y sus alrededores.

Después de una tarde agradable con chaparrones (y hasta granizo), el resto de la semana mostró días con sol a pleno y temperaturas que superaron los 30 grados que poblaron las playas con familias. Recién el miércoles hubo una merma en el termómetro que, de todas formas no afectó el ánimo de los turistas, por cuanto el sol brilló con furia en un cielo sin nubes y nadie renunció a la visita de rigor a las playas.

Pero más allá del generoso clima que acompaña a los veraneantes, la temporada -que espera para este fin de años uno de los mayores picos de concurrencia- tiene otros detalles que potencian las bondades de un impecable inicio de año: "La oferta de Mar del Plata es muy completa -cuenta Pablo Fernández de ENTUR- desde sus lugares naturales, playas para diversos gustos, gastronomía y una cantidad formidable de espectáculos de todo tipo". Y, en ese sentido, agrega un detalle particular: "Nosotros debemos afrontar un examen ineludible todos los años: y es la opinión que todos los medios recogen de los turistas que llegan a la ciudad. Porque su voz es implacable, y, afortunadamente, todos los testimonios nos dejaron muy bien posicionados porque la gente se manifestó muy contenta con lo encontró. Mar del Plata ha tenido aportes valiosos desde los sectores públicos y privados y eso lo palpa inmediatamente el turista que, además, hizo hincapié en el hecho de los precios accesibles que encontró".

Al hacer referencia al bolsillo, Fernández detalló: "Hemos realizado una política de precios muy razonada y por eso los turistas se sorprenden al encontrarse con un costo de vida mucho menor al que tienen en Buenos Aires".

La nueva terminal, los paseos públicos y la remodelación completa del legendario Hotel Provincial, son algunas de las novedades que decoran un verano que, además, mantuvo el horario de invierno, detalle que ha favorecido al sector grastronómico y los espectáculos, al recuperarse uno de los turnos nocturnos que se perdieron el año pasado cuando a las 21 todavía había luz solar y la gente permanecía en la playa hasta última hora.

Ahora, en cambio, la gente se va de la playa alrededor de las 20 por lo que hay tiempo para la cena y alguna de las muchas ofertas teatrales.

Un dato: el Circo Rodas, ubicado en la zona portuaria, recuperó este verano las largas colas de espectadores que diariamente pugnan por ingresar a la primera función.

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