Marcos Nicolini defenderá en el Concejo un proyecto "que debe ser profundizado"

Es candidato a primer concejal por el oficialismo. El joven funcionario dice que su postulación es una expresión del proyecto de Miguel Lunghi, y aspira a avanzar desde el Legislativo con herramientas que lo profundicen.
Marcos Nicolini mamó la política desde chico, en un hogar radical, con fuerte anclaje en el Comité local. Pero en su adolescencia optó por la abogacía, y ya recibido comenzó su desarrollo profesional en la Capital Federal. En eso andaba hasta que un buen día, según recuerda, allá por 2003, Miguel Lunghi lo convocó para sumarse al equipo de su primer Gobierno comunal. A partir de allí, hizo una carrera ascendente: Director de Personal, subsecretario de Gobierno y, más tarde, secretario del área.

Ahora, a los 32 años, siendo también presidente del partido, se le encomendó encabezar la lista de concejales oficialistas. No lo dudó. En diálogo con La Entrevista Semanal se reconoce funcional al proyecto del pediatra, y dice que su candidatura es una expresión, en la actualidad, de la gestión.

A la hora de responder a las críticas, observa que no se hace eco de los que le endilgan ciertas carencias de energía para la campaña, y prioriza su capacidad de diálogo y su perfil conciliador para gestionar en equipo.

Derecho a la política

-Haga una breve reseña de su ingreso a la política. Más allá de portar apellido, y de sus cinco años y medio de gestión, aún hay muchos que dicen no conocerlo...

-La política la vengo mamando desde que nací. Cuando gana Lunghi (2003) yo estaba trabajando en Buenos Aires, en un estudio jurídico. Me llamaron para hacerme cargo de la Dirección de Personal, en ese momento opté, y aquí estoy.

-¿Cómo fue ese proceso, de pasar del Derecho a la política?

-Fue una decisión. Yo estaba allá, entusiasmado. Siempre lo cuento: Venía buscando trabajo y el mismo día que me recibí empecé a trabajar en el estudio. Sonó el teléfono en casa para confirmármelo y yo tenía que ir a dar el último final. Así que tuve que pedir permiso, el primer día de trabajo, para llegar tarde. Trabajé casi dos años en ese estudio, y cuando ganó Lunghi me convocó para acompañarlo.

-Se me ocurre que no debe haber sido fácil...

-Fue una decisión fuerte, porque en ese estudio venía desarrollando mi profesión, y acá venía a un desafío, no sabía a ciencia cierta cómo iba a ser. Obviamente creía en la persona que me convocaba, que era Lunghi.

-¿Está arrepentido?

-No, para nada. En realidad parece poco tiempo, pero en la gestión pública parece que hubiera pasado mucho más tiempo que cinco años. Vi la Municipalidad desde adentro, se crece muy rápido, se conoce mucha gente, se ven cosas desde otro punto de vista, no es todo lo que parece.

De perfiles y proyectos

-¿Tuvo que crecer de golpe en política, dar varias materias simultáneas?

-No, me parece que eso uno lo trae. Lo que sí me ayudó mucho fue mi formación universitaria y ser abogado para la Dirección de Personal, porque es un área muy administrativa y hay que saber bien lo que se hace. Después, creo que influye mucho cómo es la relación personal con la gente. Me parece que eso viene con cada uno, se puede tratar de mejorar, pero si no se tiene piel con la gente, es muy difícil llevar adelante un cargo público. Hay que atender a todo el mundo, estar a disposición de todo el mundo, yo trato de hacerlo.

-A propósito, con usted pasa algo curioso: Por un lado, propios y extraños le reconocen su capacidad de diálogo y de trabajo. Pero por el otro, muchos de esos mismos sostienen que para ser candidato le falta carisma, energía. ¿Cómo recibe esa crítica?

-Bueno, la verdad es que no me hago eco de eso. Mi candidatura es la expresión, en un momento determinado, de un proyecto mucho más grande que yo. No encabezo este proyecto, sí soy la expresión en este momento de un proyecto político que tienen el intendente Miguel Lunghi y la Unión Cívica Radical para Tandil. Dentro de ese esquema, donde conviven muchos hombres y mujeres, en este momento se dieron las circunstancias para que yo encabezara la lista. Pero también siempre lo digo: No es el más importante el que encabeza la lista, creo en los equipos de trabajo y no en una sola persona. No hay nadie imprescindible ni nadie que lo sepa todo. Lo que sirve es juntar gente joven, gente con experiencia, gente que viene de lo productivo, de lo administrativo. Me parece que en eso radica el éxito de una gestión, en que haya varias visiones, para así sí formar las ideas directrices. Si todos opináramos lo mismo sería muy fácil equivocarse.

El aporte al Concejo

-Con su perfil muy marcado, ¿qué puede aportarle a un Concejo Deliberante largamente criticado? Encima, en los últimos tiempos la oposición machaca con lo de la mayoría automática...

-El tema de la mayoría automática hay que verlo desde los dos lados, como caras de una misma moneda: O mayoría automática o minoría automática, depende del lado que se lo mire. Nosotros tuvimos de las dos: Tuvimos una mayoría automática en contra del Gobierno de Lunghi y una mayoría automática a favor. Me parece que la mayoría que obtuvo el Gobierno de Lunghi a partir de 2007 se usó muy razonablemente. Acá sí marco las diferencias, por ejemplo, con la mayoría que hay a nivel nacional en el Congreso, que muchas veces se utilizó para poner de rodillas a un determinado sector, o pelearse con otro. Me parece que no deben utilizarse así. Si se consiguen tienen legitimidad de origen porque son por el voto popular, pero después tienen que tener legitimidad de ejercicio, no se pueden usar para imponer cosas que la sociedad a veces no quiere. Hay que construir siempre, creo que en eso le puedo aportar al Concejo Deliberante. Por las cosas que me tocaron hacer en el Gobierno, siempre trato de ponerme en el lugar del otro, porque cuando hay intereses contrapuestos, si ambos sectores están bloqueados en su posición es muy difícil llegar a acuerdos. Creo que puedo darle al Concejo una cuota de diálogo, por lo menos aspiro a eso.

-¿Alguna iniciativa en particular?

-Una de las cosas que me gustaría plantear es la ordenanza de fomento de clubes barriales. Me parece que es central, como se hizo con las bibliotecas populares, que está dando un buen resultado. No es la salvación de las instituciones, porque no es mucho el dinero que el Municipio puede aportar, pero sí es un dinero con el que los clubes van a poder contar y a partir de ahí hacer alguna planificación y tener algunas cuestiones mínimas aseguradas. Creemos que los clubes son instituciones fundamentales para que se encuentren los chicos, los jóvenes, los adultos. Me parece que hay que reconstruir desde ahí, para que se pueda construir amistad, tener un lugar de pertenencia, y eso también hace a la prevención.

Políticas de Estado

-¿Aceptó de buena gana la candidatura o puso reparos? Escuchándolo parece ser de los que se considera funcional al proyecto, una suerte de engranaje en la maquinaria lunghista...

-Si estoy acá es porque quiero estar. Cuando se empezó a discutir el tema de las candidaturas, un poco aceleradamente por el adelantamiento de las elecciones, y se barajó mi nombre, lo tomé como un desafío. Me parece que en el Concejo se ve desde otra perspectiva y de todo se aprende. Yo hace cinco años y medio que estoy en el Ejecutivo, conozco cómo trabaja Lunghi porque he estado al lado de él. La verdad es que es un tipo con muchísima fuerza, incansable, que está todo el día pensando cosas nuevas y hay que seguirle el ritmo, pero me parece que también desde el Concejo se le puede dar un apoyo importante a la gestión. Digo que el Concejo sanciona las ordenanzas que son las leyes con las que el Ejecutivo gobierna, es como el río donde navega el barco. Sin ordenanzas es imposible plasmar proyectos y llevar adelante ideas, entonces es un lugar fundamental. Lo que hay que tratar de hacer es que esas ordenanzas salgan con el mayor consenso posible, que es lo que va a asegurar que eso se transforme después en algún tipo de política de Estado. Si las ordenanzas salen con mucho consenso, es muy posible que se cumplan y entonces esa política va a tener continuidad. Si, por el contrario, salen forzadas, es muy posible que cuando venga otro Gobierno las dé vuelta. En eso hay que empezar a mirar las cuestiones importantes.

-Un ejemplo.

-En salud pública se han hecho cosas muy importantes. Se ve en lo que había antes de que asumiera este Gobierno y en lo que hay ahora: El Hospital de Niños, los centros de salud y cómo están equipados, los médicos full time, va a estar inaugurado el Centro de Salud Mental en poco tiempo. Va a haber un polo de salud que valorar y cuidar, para eso hacen falta herramientas legislativas para que pueda seguir avanzando. A eso voy cuando digo que las políticas de un gobierno hay que plasmarlas en políticas de Estado con ordenanzas de gran consenso, así las continúa otro Intendente que no sea médico ni de la UCR. Para que quien venga continúe las cuestiones que la sociedad evalúa que se hicieron bien. Lo mismo para a nivel provincial y nacional.

Los recursos, el gasto y las críticas

-Los críticos de la gestión aseguran que, en términos presupuestarios, Lunghi gobernó en las maduras, y que ahora le tocarán las verdes. Usted fue protagonista de muchas negociaciones en la que les reprocharon el gasto desmedido...

-El Municipio, hasta ahora, está equilibrado en sus números. Obviamente que si la situación empeorase, este año podría llegar a haber algún tipo de problema en cuanto a que podríamos cerrar con déficit. Pero nosotros, hasta ahora, hemos gobernado con los recursos que tenemos, y siempre viendo amargamente cómo se va del Partido de Tandil muchísimo dinero en retenciones. Solamente en retenciones a los granos se iban aproximadamente 300 millones de pesos; si nos hubieran dado un porcentaje de esas retenciones se podría haber avanzado mucho más. Igual creo que el presupuesto se gastó bien. La crítica por el gasto hay que fundamentarla.

-En muchos casos le siguen apuntando al maquillaje...

-Respecto a los ejes en que se desarrolló la gestión, ya le hablé de la salud. Ahora, en obra pública, se hicieron más de cien cuadras de cordón cuneta, más de 60 de pavimentación, tenemos ya hechas 50 de repavimentación, se hicieron alrededor de 90 de gas... Me parece que se está trabajando mucho con la consigna de hacer un solo Tandil, porque estas obras se hacen en los barrios, en forma proporcional. También hemos tenido obras como las cloacas de la zona norte, que ya están en un 80 por ciento de ejecución, se ha conseguido la pavimentación de la Ruta 30, está iniciado el Ramal H... Eso también es gestión, es viajar, es ir y pedir.

-La oposición dice otra cosa. Concretamente habla de fondos nacionales y provinciales para realizar esas obras...

-Está bien, entiendo que haya otras opiniones, pero la realidad es que la Ruta 30, el Ramal H y las cloacas se realizaron durante la gestión Lunghi. Yo me remito a hechos concretos. Las obras están ahora, antes hubo pedidos, gestiones, pero las obras se concretaron ahora.

Los ejes de una gestión a profundizar

-Ya habló de salud y obras públicas. Quería retomar con los cuatro ejes...

-Sí. En Desarrollo Social se hizo una descentralización con los centros comunitarios, que no va a poder volver atrás y hay que profundizarla. Con los centros comunitarios la idea es que el Municipio esté en el barrio, al lado del vecino. Ahí tienen que bajar todas las actividades del Municipio, pero falta un paso: Lo que es cobro de tasas, información al contribuyente y el presupuesto participativo, que se haga de abajo hacia arriba. Pero hay que consolidar lo hecho, esto no se puede hacer de la noche a la mañana.

-¿Se puede ir hacia eso en el mediano plazo?

-Sí, este año nosotros vamos a iniciar el presupuesto participativo en Vela y Gardey. Y después vamos a ir avanzando en algunas zonas de Tandil. Creo que se puede, pero hay que tener conciencia de que hay que cimentarlo bien y que tenga sustentabilidad. Creo que está muy bien planteado y que se está notando que en Tandil hay algo diferente.

-Le queda un eje...

El otro eje es Desarrollo Local, en el que se trabaja mucho en lo que es el desarrollo y el fomento del turismo por un lado, y a su vez se creó el Ente Mixto. También se creó el Programa Pueda, para capacitación de microemprendedores, la ventanilla única para pymes, para microemprendimientos. Esto es fundamental porque las pymes generan trabajo, y si sus dueños no están capacitados no pueden desarrollar sus empresas. El Municipio les está brindando buenos servicios en cuanto a facilitarles la gestión de su empresa. Antes no tenían esa posibilidad.

-Sin embargo, las últimas dos personas que entrevisté para esta sección, Néstor Auza y Roberto Mouillerón, cuestionaron duramente la política de Desarrollo Local. Entre algunos conceptos, se dijo que ‘se sacó a pasear a los empresarios’, en las misiones comerciales, y que incluso se desalentaron inversiones...

-La verdad es que nosotros pensamos más en nosotros y en lo que hacemos que en lo que dice la oposición, que tiene sus intereses.

-Bueno, pero se lo planteo como una lectura, que bien puede tener sus fundamentos.

-Está bien, creo que el Municipio hizo y está dando pasos que nadie daba. Un ejemplo: hace más de 30 años que el Parque Industrial no estaba regularizado nominialmente. Esta gestión lo hizo y está terminando con el trámite. Se han radicado empresas nuevas y se ha generado un movimiento interesante hacia el Parque Industrial.

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