Marcó del Pont apuntará al dólar y por ahora no encarará reformas

La nueva titular del Banco Central busca tranquilizar los mercados.
Mercedes Marcó del Pont está convencida que tiene una primera etapa en la que deberá "administrar" y vigilar el valor del dólar para evitar que deslizamientos bruscos de la divisa norteamericana minen su debut al frente del Banco Central. Y que deberá atravesar estas primeras semanas hasta que la prometida "lluvia de dólares" de la soja calme las aguas del mercado cambiario y no financie una nueva salida de capitales. No fue casual entonces que la flamante jefa del BCRA haya estado en sus primeros días en la Mesa de Operaciones monitoreando el mercado de cambios, mientras varios ministros aseguraban y siguen asegurando que el valor del dólar "está bajo control".

Marcó del Pont sabe que ahora no es tiempo de políticas monetarias flexibles por el temor a que le den un mayor envión a una inflación que en los últimos meses se salió de cauce.

Para una segunda etapa, y si las variables claves (como dólar, precios, salarios y tasa de interés) están aseguradas, quedarían las llamadas políticas activas, la reforma de la Carta Orgánica y cualquier cambio en la ley de Entidades Financieras de las que sigue estando convencida que en algún momento deberá poner en marcha.

"Si Martín Redrado se fue o lo fueron del BCRA por su negativa a financiar al Tesoro, en lo inmediato Marcó del Pont tiene que revertir toda idea de que el Banco Central va a ser complaciente con los pedidos de la Residencia de Olivos", agregan en su entorno.

Es que además Marcó del Pont tuvo que asumir la presidencia del Banco Central en una semana convulsiva tanto en el frente interno como el externo.

El Gobierno aún no logró destrabar el Fondo del Bicentenario (ver pág. 3), la operación de canje de la deuda sigue pendiente y con dudas sobre su éxito y si vendrán acompañados de los uS$ 1.000 millones de aporte de fondos frescos. Y esa incertidumbre se mantiene en un contexto en que los precios domésticos volvieron a empinarse sin que se sepa cuál es el nuevo piso inflacionario anual, si 17, 20, 25 % o más.

En tanto, mientras casi todos los analistas aseguraban que la crisis internacional había quedado atrás, el temblor financiero en los PIIGS (por las siglas en inglés de Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) volvió a golpear a los mercados de todo el mundo, impactando también en la Argentina sobre el valor de los bonos y las acciones. Es así que si los títulos locales en dólares cayeron siguiendo las tendencias de otros mercados, los que cotizan en pesos cayeron más, como expresando las dudas del mercado sobre el futuro de la cotización de la moneda. También la apreciación mundial del dólar y la depreciación del real, con más inflación interna, juegan en contra de la "competitividad argentina" y refuerzan la necesidad del monitoreo de la moneda norteamericana.

Quienes trabajaron estos días a su lado dicen que Marcó del Pont centró también sus tareas en dar seguridades a "la línea" del BCRA de que no habrá nuevos desplazamientos, para alejar todo parecido con el INDEC. Y si bien en el plano gerencial encontró una estructura ya depurada durante el interinato de Miguel Pesce de buena parte del "redradismo", deberá ponerse en sintonía con Benigno Vélez, un alfil que Amado Boudou colocó en la estratégica Gerencia General del BCRA y con Sergio Chodos, otro alfil de Boudou, quien además de director del Banco Central, desde la semana pasada es Vicesuperintendente de Entidades Financieras y Cambiarias.

Otro costado que deberá cuidar es la relación con el vicepresidente Miguel Pesce, quien "bancó" los 40 días de la crisis de Redrado, defendió el Fondo del Bicentenario, por ese motivo recibió dos denuncias penales y el pedido de expulsión del radicalismo, se enteró del nombramiento de Marcó del Pont por TV y no recibió desde Olivos ni las gracias por los servicios prestados.

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