De Marchi y Aguinaga, juntos para disimular las diferencias

De Marchi y Aguinaga, juntos para disimular las diferencias
Hicieron una caminata por Godoy Cruz y se dieron un efusivo abrazo. El lujanino, el más reconocido en la calle, por la gente.
Después de esperarlo más de una hora, respondió al efusivo abrazo que le propinó "para que no queden dudas" de la buena relación que hay entre ellos. Juan Carlos Aguinaga -candidato a senador nacional por el Partido Demócrata- conversó con varios vecinos que se acercaron a saludar mientras aguardaba que su compañero de boleta, el postulante a diputado nacional Omar De Marchi, llegara para iniciar la caminata por el centro de Godoy Cruz.

Aunque el esquema de campaña de los demócratas prevé que las salidas se hagan por separado, debido a una cuestión de costos, las diferencias surgidas entre los principales candidatos demócratas por el excesivo protagonismo de De Marchi en detrimento de Aguinaga (como publicó este diario el miércoles) hicieron cambiar esa estrategia y la caminata de ayer buscó mostrarlos juntos y minimizar esos roces.

Pero la demora que estuvo a punto de convertirse en plantón, el por demás expresivo abrazo y las diferencias que los llevaban a caminar por sendas separadas, fueron sólo algunos de los indicios que demostraron los desequilibrios durante el recorrido, aunque la mayoría no los notó.

La excepción fue el comentario de un alumno de secundaria que, con su grupo, se sacaba fotos con De Marchi (a quien han visto en la televisión y en los afiches) y cuando se le preguntó por Aguinaga respondió: "Al otro lo dejan de lado".

En un recorrido corto con epicentro en la plaza departamental, el actual diputado nacional insistió en la "necesidad de cambio" y mostró su costado más popular.

Mientras, el histórico dirigente demócrata y aspirante a una banca en el Senado, por su lado, no dudó en responder con cuestiones técnicas las preguntas relacionadas con la seguridad. Junto a ellos iban otros candidatos del PD, como Gabriela Azzoni, que va en segundo lugar en la lista de senadores nacionales; la postulante a concejal Mercedes Llano y los cabeza de lista para la Legislatura: Ernesto Corvalán y Hugo Babolene.

Más allá de los distintos estilos de los dos candidatos principales, durante la caminata se percibió que, como indican las encuestas, De Marchi es el que mayor nivel de conocimiento tiene de todos los que se presentan en esta elección: la gente lo reconoce en la calle y lo saluda con simpatía.

Las tres campañas en su haber (a diputado nacional en 2005, a gobernador hace dos años y la actual por la renovación de su banca) han rendido sus frutos. El carácter entrador del candidato, en tanto, lo posiciona en un lugar de comodidad a la hora de entablar conversación con los vecinos, hacer chistes y hasta recibir comentarios sobre el "Viole" (el equipo de Luján) de parte de un cuidacoches hincha de Godoy Cruz.

Aguinaga, un poco menos ducho en eso de promocionarse, no se quedó atrás e hizo gala de la gimnasia que le ha dado la calle en las últimas semanas. Seguido de cerca por su esposa (ver aparte), no dudó en soltar la carcajada cuando una señora lo apuntó con su bastón y le dijo: "Usted es de mi época". En consonancia con eso, él mismo bromeó al respecto cuando la comitiva se encontró con los alumnos del secundario que salían de clases.

"Si ahora no me votan, no van a tener otra oportunidad de votar por mí", dijo a los desconcertados adolescentes, que mezclaron sus conocimientos acerca de las "retenciones" con los cargos que se eligen en junio.

Eso sí, al hombre muchos lo relacionan con el tema de la seguridad. Algunos hasta le preguntaron por qué se había ido del Gobierno y hasta se escucharon frases como "lo extrañamos", algo que el candidato agradecía.

De Marchi, por su lado, no dejó de hacer gala de su carisma, por lo que recibió risueño el comentario de una mujer que lo calificó de "churro" y no dudó en posar con los chicos de la escuela que se sacaron fotos con sus celulares para divertirse y hasta para colgar en Facebook el retrato de tan poco común encuentro.

Comentá la nota