La marcha tuvo mucho colorido, pero una convocatoria escasa

La marcha tuvo mucho colorido, pero una convocatoria escasa
Unas 5 mil personas se desplazaron desde Plaza de Mayo hasta el Congreso.
Fue una movilización calurosa y ruidosa, por los 27 grados y un sol imponente sobre la Ciudad y por los coloridos bombos y trompetas; pero muy floja en convocatoria.

En el momento cumbre, cuando la presidenta, Cristina Kirchner, anunciaba el envío del proyecto de Ley de Radiodifusión, en la afueras de Casa Rosada apenas 5 mil manifestantes, del núcleo duro del kirchnerismo, se congregaron para respaldar con fervor la medida anunciada.

Sobre Balcarce 50, se destacó la convocatoria de los camioneros de Hugo Moyano, y más atrás, entre los gremios cercanos al Gobierno, los Judiciales que comanda Julio Piumato, una de las caras visibles de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, el núcleo que congrega a las diferentes agrupaciones que apoyaron la medida oficial. También estuvieron al frente de la convocatoria intelectuales que están dentro del espacio bautizado Carta Abierta.

A ellos se sumaron un sector de la CTA que comanda el secretario general de esa entidad, Hugo Yasky, y movimientos políticos como la JP, y la agrupación La Cámpora que desde las sombras controla el hijo presidencial, Máximo Kirchner, aunque en efecto es comandada por el legislador porteño Juan Cabandié.

También fue importante la movilización que realizaron los militantes de la agrupación Los Pibes que comanda el dirigente social Angel "Lito" Borello, de buena relación con las ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner.

La marcha tuvo además de calor, tradicionales cantos en respaldo a la gestión presidencial y aireados insultos en forma de canción contra el Grupo Clarín.

Puntualmente, se repartieron unos panfletos de cuatro páginas a color, prolijamente pulidos y en hoja de buena calidad, que directamente insultaban a los principales accionistas del grupo.

Además, el piquetero Emilio Pérsico estuvo al frente de las filas del Movimiento Evita que llevó su tradicional cartel con el mensaje: "Clarín Miente".

La Central de Movimientos Populares (CMP), tuvo presencia, aunque Luis D´Elía se mantuvo en un sugestivo perfil bajo, acosado por varias denuncias judiciales por las cuales deberá declarar a partir de setiembre.

La movilización arrancó frente a la Casa de Gobierno donde los manifestaban trataron, sin éxito, escuchar el discurso de la jefa de Estado. Y culminó sobre el Congreso, con la presencia de un grupo de legisladores oficialistas encabezados por el titular del bloque del kirchnerismo en Diputados, Agustín Rossi, quien recibió simbólicamente el proyecto de Ley de manos de Yasky y Piumato que estuvieron al frente de la convocatoria. Rossi estaba eufórico.

En el palco también se vio al legislador porteño electo Francisco "Tito" Nenna, y como un militante más y conversando sobre avenida Rivadavia se mostró, sereno, el padre Luis Farinello.

El Frente Transversal, trabajadores del Suteba, del Sindicato Argentino de Televisión (Satsaid) y los telefónicos de Foetra también estuvieron presentes.

La marcha fue ruidosa pero lejos de reunir a una cantidad de gente esperable por el oficialismo.

En vano, los camioneros de Moyano aguardaron frente a Casa Rosada que saliera Cristina Kirchner para saludar a los manifestantes, pero se fueron con las manos vacías. Ni siquiera hicieron la corta caminata al Congreso donde concluyó la manifestación.

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