Marcha y nuevos reclamos por la inseguridad en escuelas porteñas

Docentes, padres de alumnos y vecinos de cuatro escuelas porteñas del Bajo Flores se movilizaron por las calles del barrio para reclamar mayor seguridad, tras la cual las autoridades policiales se comprometieron a reforzar la vigilancia en los alrededores de la villa 1-11-14.
Los manifestantes reiteraron sus denuncias de que son víctimas de robos a diario en la entrada y salida de los establecimientos educativos Nº 4, 11, 12 y 22, que están ubicados en las inmediaciones del asentamiento de emergencia.

El titular de la comisaría 34º, Carlos Massimini, atendió ayer a los vecinos, padres, maestros y delegados gremiales y se comprometió a intensificar las rondas policiales por la zona, luego de que los docentes dijeran que cada vez que llaman a los efectivos por un robo, "no aparecen".

"Queremos que se garantice la seguridad en la entrada y la salida de las escuelas", explicaron los manifestantes frente a la dependencia policial de Quilmes 456, donde se reunieron decenas de personas, incluyendo alumnos de los colegios afectados, para reclamar mayor protección.

"Acá todos los días de la semana alguien es asaltado", subrayó el delegado José Bradford, de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), y agregó que incluso una mujer fue víctima de un robo ayer en cercanías de la villa no bien terminó la marcha frente a la comisaría.

"Cuando volvíamos a la escuela 22, nos bajamos del colectivo y la estaban asaltando a una mujer. No había un solo móvil policial en la esquina de la escuela", remarcó Bradford.

"Después vimos a los muchachos que estaban robando que iban hacia donde caminaban unas maestras que habían salido de la escuela. Llamamos a la Policía y apareció un móvil, así que no pasó nada", agregó el sindicalista.

Bradford también comentó que padres y maestros se van a sumar a unas reuniones vecinales de seguridad que se realizan en la zona para hacer un seguimiento del accionar policial y cerciorarse de que el comisario cumpla con su compromiso.

En caso de que la situación no mejore para el 6 de noviembre -plazo fijado por los manifestantes-, es posible que los docentes impulsen nuevas medidas de fuerza.

Suspendieron clases

Ayer se suspendieron las clases en el turno tarde de los cuatro colegios para marchar hacia la dependencia policial, en el barrio de Nueva Pompeya.

"Queremos que el comisario se comprometa a ver y controlar cómo trabajan los policías, porque la Policía no trabaja como tiene que trabajar. Soy de la villa 1-11-14 y veo con mis propios ojos cómo le roban a la gente y la Policía mira para otro lado", denunció una vecina.

"Hay policías corruptos en esta comisaría y toda la villa 1-11-14 lo sabe. Nosotros queremos que nos cuide la Policía, que se dejen de hablar con las mujeres, con las pibas con el patrullero parado; que se dejen de joder", enfatizó la mujer frente a la dependencia. La protesta comenzó en la puerta de la escuela 22, ubicada en la calle Mom al 2300, y los manifestantes marcharon luego hasta la seccional para entregar un petitorio en el que solicitaron medidas urgentes para reforzar la seguridad.

"Que den garantías"

Bradford también pidió al Gobierno porteño que restituya el programa "Corredores Seguros" o "algún otro similar".

"Si no tiene un programa parecido, que lo invente, pero que nos dé garantías para trabajar con tranquilidad", recalcó el delegado de UTE, que adelantó que las clases en los colegios se retomarán a partir del lunes.

Las escuelas de jornada simple afectadas, todas del distrito porteño 19º, son la Nº 4 "Ricardo Güiraldes" (de Norberto de la Riesta 1850); la Nº 11 "Ignacio Fermín Rodríguez" (La Constancia 2524); Nº 12 "José Enrique Rodó" (Cobo y Curapaligüe); y la Nº 22 (Mom 2358).

Los cuatro establecimientos están ubicados en una postergada zona de la Ciudad conocida como el Bajo Flores, en el límite entre Nueva Pompeya y Parque Chacabuco.

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