Marcha atrás de Brasil a las trabas sobre los productos de Argentina

Marcha atrás de Brasil a las trabas sobre los productos de Argentina
Lula suspendió la exigencia de un permiso especial para las importaciones. La medida ponía en jaque al 70% de las compras a nuestro país. "Causó ruidos", dijo Brasilia. Antes de este giro, CFK tenía previsto dar una respuesta oficial.
Las quejas surtieron efecto. El gobierno de Lula da Silva suspendió la exigencia de un permiso especial para las importaciones de su país. La medida, que buscaba aliviar la feroz caída en la producción y el empleo que se desató en el principal socio del Mercosur, puso en jaque al 70% de las compras que Brasil hace a la Argentina.

La imposición de las "licencias previas" -una traba burocrática- "causó ruidos y fue malinterpretada", dijo el ministro brasileño de Economía, Guido Mantega. El otorgamiento de estos avales, una decisión tomada sin previo aviso a los países del Mercosur ni a las cámaras empresarias brasileñas, podía demorar hasta dos meses. Y, sobre todo, podía agravar aún más el déficit en la balanza comercial, que afecta a la Argentina.

Antes de que se conociera el giro de Brasil, Cristina Kirchner tenía previsto analizar con su equipo económico y la Cancillería el impacto de la decisión de su "amigo" Lula y qué respuesta oficial dar desde Buenos Aires.

Mantega dijo que la medida había sido tomada para "monitorear" los detalles de las importaciones con el objetivo de trazar políticas frente a la crisis global.

Pero lo cierto es que fue anunciada luego de que Brasil registrara en lo que va de enero un déficit en la balanza comercial de 645 millones de dólares, algo que no ocurría en un mes desde 2000.

La medida había sido calificada como "proteccionista" por algunas cámaras de comercio exterior y por sectores industriales afectado por posible escasez de insumos importados.

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