Marcelo Saín: "La mano dura ayuda a consolidar la suba de la criminalidad"

El titular de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y ex funcionario bonaerense cuestionó el modelo policial en la provincia y pidió que la Nación no ceda la bandera del combate contra el delito.
"Pánico". Así define el funcionario oficial y especialista en temas de seguridad Marcelo Saín lo que siente frente a una "avanzada conservadora" en políticas sobre delito y violencia a partir de 2011. Es que el interventor de la Policía de Seguridad de Aeroportuaria (PSA) piensa que el kirchnerismo, su propio gobierno, tiene "aprensión a encarar una reforma progresista" y les está regalando esa iniciativa a futuras versiones "represivas y de mano dura".

–¿La mano dura es eficaz pero antipática?

–No, no. La gestión de seguridad bonaerense de Eduardo Duhalde, por ejemplo, le dio un enorme poder a la policía; le dio manos libres para "combatir el delito". El resultado de ese modelo de mano dura ha sido desastroso.

–¿En qué sentido?

–En desapariciones de personas en sede policial, ejecuciones extrajudiciales, torturas y apremios como labor cotidiana. Generó el mayor nivel de corrupción de la policía y consolidó la criminalidad organizada, con delitos contra las personas y la propiedad.

–¿La mano dura es ineficiente por definición?

–En la Argentina no ha dado resultados connotados, a pesar de los permanentes ensayos que hubo al respecto.

–¿Hay ejemplos actuales de políticas de seguridad represivas?

–La que lleva adelante Daniel Scioli es muy parecida a la de los 90, con distinto ropaje político. Su gestión pecó de una enorme ineptitud en temas de seguridad y dejó un tendal institucional muy adverso.

–En materia de seguridad, ¿Scioli representa la vuelta a la mano dura de Duhalde?

–De una manera mucho menos sofisticada. Porque el ministro (de Seguridad, Carlos) Stornelli es mucho más incapaz que los secretarios de Estado de los 90. Es una versión más berreta e ineficiente.

–En políticas de seguridad, ¿hay un vínculo entre Scioli y el gobierno nacional?

–No hay vínculo institucional. Hay una suerte de mutua referencialidad. El vínculo es de carácter político. Scioli es una carta de triunfo eventual para el kirchnerismo.

–¿La sociedad premia las políticas de mano dura?

–Scioli es el dirigente con mayor imagen positiva. En democracia, en la provincia tuvieron muy poco consenso las perspectivas reformistas y uno enorme las más conservadoras.

–¿Cómo hay que hablar, desde la política, sobre un tema tan sensible como la inseguridad?

–Hay que aprender a decir que no, aun siendo políticamente incorrecto para la opinión pública y determinados medios. Cuando el Estado se pone, cuando hay un plan, es posible construir consensos alternativos.

–¿Al Gobierno le falta esa fortaleza para impulsar políticas de seguridad progresistas?

–Sí. Al Gobierno le falta preguntarse por las condiciones sociales de la inseguridad y promover estrategias de prevención de violencia y delito.

–¿El Gobierno les regala la bandera de la inseguridad a sectores más de derecha?

–No abordar estos temas es una forma de avalar el statu quo, que no es bueno. Se va a terminar avalando un Estado represivo y que dé respuestas parapoliciales e ilegales.

–¿Se viene una política de mano dura, a partir de 2011?

–Tengo pánico. Lamentaría que desde posiciones progresistas no hayamos advertido que los vacíos políticos conducen a ese escenario.

La valija de Antonini

¿Cómo convive con un gobierno al que, a su vez, critica?

–No tengo idea. El Gobierno y, sobre todo, el ministro Aníbal Fernández apoyan la gestión. Al oficialismo le sumamos prestigio y eficiencia en la seguridad de los aeropuertos. Si el Gobierno puede argumentar que la maleta de Antonini Wilson con los casi 800 mil dólares fue descubierta, es gracias a la PSA.

–¿Quiere decir que la Aduana dejó pasar la valija?

–Digo que no sé qué hubiera pasado si, esa noche, no estaba ahí María Luján Telpuk. No sé qué hubieran hecho los dirigentes de la Aduana que estaban solos ante Antonini.

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