"Marcelo Fernández está amparado por la Comuna pero esta mancha lo va a perseguir de por vida"

Luego de que una vecina del barrio Bernardino Rivadavia denunciara en 0223.com.ar el supuesto faltante de una suma cercana a los $8000 de la Sociedad de Fomento, una ex integrante de la Comisión Directiva ratificó la existencia de una presunta desaparición de fondos durante la gestión del actual director de Asuntos de la Comunidad , Marcelo Fernández, al frente de la entidad barrial.
Asimismo, advirtió "irregularidades" en la conformación de la nueva Comisión una vez conocida la "anormalidad" y aseguró que otros fomentistas conocían la situación al momento de elegir al funcionario para ocupar la titularidad de la dependencia municipal.

LA DENUNCIA SOBRE FALTANTES DE "IMPORTANTES SUMAS DE DINERO"

El 23 de junio de 2008, habitantes del barrio Bernardino Rivadavia le presentaron una nota al ex Secretario de Gobierno, Juan Guiñazú. En el texto, al cual 0223.com.ar tuvo acceso, los vecinos explicaron que la denuncia se radicó en la señalada Secretaría debido a que "quien dirige la Dirección de Asuntos de la Comunidad , Marcelo Fernández, fue Presidente de nuestra entidad hace cinco meses".

A su vez, los vecinos indicaron que se impugnó una Asamblea donde se presentaba a consideración de los asociados la gestión de Marcelo Fernández al frente de la entidad, así como también la de su sucesor, el Vicepresidente Juan Cassuni, a cargo de la Presidencia por motivo de la renuncia del ahora funcionario municipal.

Según relatan los denunciantes, una vez comenzada la Asamblea , " la CPN Nelba Cruces leyó el Balance, sin haber repartido copia para los presentes que permitan su estudio pormenorizado por parte de los socios, con el evidente propósito de evitar los cuestionamientos que vendrían más adelante. Antes de terminar dicha Asamblea, pidió la palabra la Sra. Susana Vera, que había sido parte de esa Comisión, quien denunció faltantes de importantes sumas de dinero de las arcas de la Sociedad. Dicha denuncia fue apoyada por varios de los presentes" en el reunión.

Además, en el documento se refleja que la vecina Susana Vera "dio razones verdaderas, toda vez que ella cumplió funciones de Secretaria Administrativa durante cinco años, y conoce el manejo interno como nadie". Y se agrega que en ese momento "se le pidió al Presidente de la Asamblea la exhibición de la documentación cuestionada y dicha moción fue negada porque no tenían a la mano los instrumentos pedidos".

Ante la posible comisión de hechos ilícitos dentro de la entidad vecinal que presidía Marcelo Fernández y ante la eventualidad de que sea aprobado un "Balance falso en su contenido", los vecinos decidieron impugnar la Asamblea hasta tanto se realice la investigación pertinente, aún llegando al auxilio de la Justicia Penal.

"MARCELO FERNÁNDEZ NOS DEFRAUDÓ"

Al respecto, Susana Vera, ex integrante de la Comisión Directiva de la Sociedad de Fomento del barrio Bernardino Rivadavia, argumentó que "hicimos la denuncia porque los integrantes de la Comisión Directiva nos habían alertado sobre el faltante de cerca de $8000 y Marcelo Fernández no nos había querido dar explicaciones. Inclusive, le escribimos una nota porque le teníamos mucho aprecio, pero no quiso ni leerla".

Una vez advertida la supuesta anormalidad, según contó Vera a FM 99.1, tanto ella como Patricia Lambert -quien se desempeñaba como empleada administrativa desde hacía 14 años- comenzaron a controlar "las entradas y salidas de dinero", generando supuestas represalias por parte del ahora Director de Asuntos de la Comunidad. "Mi marido, por ejemplo, era el encargado de la cancha de bochas y lo sacaron de ese lugar; y a Patricia Lambert la echaron como perro", señaló.

"Entonces –continuó-, me presenté en Personería Jurídica, hice paso por paso lo que se me pidió, pero jamás acusé a Fernández de haber robado, sólo dije que faltaba dinero y que yo no iba a ser cómplice. Después entregué personalmente la documentación a (Subsecretario de Gobierno de la Comuna ) Fernando Gauna", indicó.

"La contadora nos había dicho que anotáramos los números de facturas y recibos, pero luego se echó atrás", remarcó y reflejó las graves falencias en el funcionamiento de la sede barrial a causa de la supuesta escasez de fondos, pese a que mensualmente ingresaban a la entidad importantes sumas dinerarias. "Aunque recibíamos por convenio unos $4600, más la plata que entraba por el alquiler del salón de fiestas durante los fines de semana, no teníamos fondos para hacer la vereda, se llovían los techos y la tesorera en ese entonces sacaba dinero de su sueldo para pagar la luz y el gas de la sede; era todo muy raro", expresó.

En ese sentido, Vera aseveró que la falta de dinero afectó también a la organización de reuniones familiares en fechas patrias como el 9 de julio y la sede "se convirtió en una Sociedad de Fomento cerrada para cuatro señoras que le caían bien al señor de 83 años que puso Fernández cuando asumió en el Ejecutivo, y estaba todo bien".

Asimismo, la vecina reparó en una serie de presuntas irregularidades que tuvieron lugar en la conformación de una nueva Comisión Directiva a poco de conocerse la denuncia. "El revisor de cuentas, víctima de un accidente cerebro- vascular, fue nombrado por Fernández como vicepresidente, mientras que a nosotros no nos recibieron la carta documento que le enviamos y tampoco nos quisieron cobrar más la cuota de socios", ejemplificó.

"Marcelo Fernández me defraudó totalmente porque si hubiese dado alguna explicación, si hubiese, al menos, admitido que hubo errores, me habría alcanzado porque yo le creía todo", lamentó en otro párrafo.

Por último Susana Vera aseguró que otros fomentistas de la ciudad conocían lo que había ocurrido en Bernardino Rivadavia: "María Luisa Stoffel de San Cayetano y Cristina Stankevicius de La Florida sabían de las irregularidades porque yo misma les mostré los papeles, todas las pruebas, pero no dijeron nada y también apoyaron su asunción en Asuntos de la Comunidad ".

"Él está amparado por la Municipalidad, pero esta mancha lo va a perseguir de por vida", sentenció.

Comentá la nota