Marcasso: "repetir el fracaso de la llamada Ley Duhalde no sirve de nada"

Para el empresario nocturno la medida solo es "efectista". En la realidad, no sirvió de nada. Los pibes seguían en la calle sin ningún control. Asegura que los pibes toman alcohol en "la previa y allí se debería actuar". Los detalles.

El empresario David Marcasso, en diálogo con Diario ABCHoy dijo que "esto es muy complejo, no es la solución reducir los horarios de diversión nocturna, la experiencia que tuvimos no ha sido positiva, estamos dispuestos a colaborar si eventualmente hubiera que hacer algo en ese sentido, pero hasta ahora la historia nos dice que fue un fracaso".

Por otra parte, dijo que "hay que tener en cuenta que la gente no se va a dormir, eso es una mentira, pensar que los chicos se van a ir a dormir, realmente no se lo cree nadie", y marca que "los pibes después del boliche generan otro tipo de reuniones, y los que no tienen nada que hacer salen a las calles, generando problemas en la vereda, con los autos, en las plazas, ese fue uno de los principales inconvenientes surgidos a partir de la llamada ley Duhalde".

Al plantearle que la provincia marcó su preocupación por el Alto consumo de alcohol en los jóvenes, que cada día son más chicos, Marcasso señaló que "hay que explicarle al gobierno provincial que la mayor cantidad de alcohol que consumen los jóvenes no es en los lugares de esparcimiento nocturno, sino en las previas que normalmente ellos mismos organizan y allí es donde deberían actuar".

Siguió diciendo que "posteriormente, la persona que toma, si le cierran los boliches va a seguir tomando. No hay ninguna seguridad que el tomador se va a su casa y se acuesta a dormir".

Sobre la presencia o no de menores en los boliches, recordó que "no pueden estar juntos los menores y los mayores en un mismo espacio, salvo cuando estamos hablando de un pibe de 17 que a veces puede compartir la noche con uno de 18, pero si hablamos de chicos de 13 a 16, deben estar en ámbitos distintos".

Añadió que "por otra parte, en los lugares donde los menores pueden ingresar, en ningún caso pueden tomar alcohol".

Aún así, remarcó la necesidad de "ser estrictos en cuanto a la venta, no solo en las confiterías, sino en todos lados, desde los kioscos y despensas hacia arriba".

Finalmente, contó que "controles existen, lo que no se si son tan estrictos como en otros momentos, acá Inspección General nos controla y mucho, todos los días estamos inspeccionados por el municipio, parece exagerado pero es así".

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